El Concejo deliberante más costoso de la Argentina lo tiene San Miguel de Tucumán (curiosamente, Tucumán es la provincia que más gasta por legislador provincial), con $668,3 millones por año.
Le siguen Río Gallegos con $639,3 millones y San Salvador de Jujuy con $564 millones. Las ciudades de Rosario y Córdoba gastan casi lo mismo por concejal, siendo el costo anual de los mismos $285,6 y $285,1 millones por año. Más de 2,2 veces del promedio.
El gasto destinado a los Concejos Deliberantes en las ciudades representa en promedio el 3,3% del total de sus presupuestos. Los que mayor porción del presupuesto gastan son Formosa (13,7%), Posadas (11,2%), San Salvador de Jujuy (8,4%), Río Gallegos (8,3%) y Rawson (7,4%).
La mayor parte del gasto de los Concejos Deliberantes se destina a personal. La participación promedio del gasto en personal en el total del gasto del concejo es del 87,4%. En el caso de Rosario, la cifra asciende al 68,52%, lo que la ubica como la cuarta que menos gasta en personal en términos relativos de todas aquellas para las que se dispone de información.
En promedio, hay 17 trabajadores por legislador. La jurisdicción con mayor cantidad de empleados es Posadas, posee 122 empleados por cada concejal. La ciudad de Córdoba tiene empleadas a 8 personas por concejal.
Aproximadamente, se gastan en promedio $6.344 por habitante al año para financiar los Concejos Deliberantes. Río Gallegos, Río Grande y Ushuaia gastan $39 mil, $33 mil y $29 mil al año por habitante, respectivamente.
Córdoba y Rosario se encuentran en guarismos similares, $5.872 y $5.930. Los números expuestos evidencian la necesidad de reformar y racionalizar estas instituciones, eliminando gastos superfluos que no generan valor directo para la sociedad.
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