Un acuerdo jugoso para los privados y pésimo para el Estado. Aunque el jefe de Gabinete había dicho que los derechos de transmisión no iban a pagarse con dinero de los impuestos, el Estado pagará 4 millones de dólares por un paquete de 10 partidos. Con un detalle: la TV Pública no podrá vender publicidad en las transmisiones, se limitará a replicar la señal de DirecTV.
El gobierno nacional desembolsará 4 millones de dólares para poder transmitir por la TV Pública y Radio Nacional algunos partidos del Mundial de Fútbol 2026. Lejos de la afirmación del Jefe de gabinete Manuel Adorni, que había subrayado pomposamente que “el costo de los derechos de transmisión no será afrontado con el dinero de los impuestos”, el acuerdo comercial estipula el pago millonario en forma directa a Torneos S. A. -poseedor de los derechos- por la transmisión de los cotejos de la selección nacional.
No solo eso: Página/12 pudo constatar con distintas fuentes que el convenio no es muy beneficioso para la TV Pública, en tanto que la pantalla estatal no podrá comercializar ni un segundo de publicidad mientras dure la transmisión de los partidos del seleccionado argentino. Ni siquiera podrá hacerlo en el entretiempo, ya que la pantalla replicará en espejo y sin interferencias la transmisión de DirecTV.
La posibilidad de que los partidos de Messi y compañía puedan ser vistos por la TV Pública en todo el país es una gran noticia para los argentinos. Será un total de 10 partidos los que el canal estatal transmitirá: los ocho del seleccionado nacional en caso de acceder a la final del Mundial y otros dos que aún restan por definirse. En el caso de que la Argentina quede afuera del torneo en instancias previas, esos partidos serán reemplazados por otros.
El convenio entre Radio y Televisión Argentina y Torneos S. A. fue llevado adelante por la cartera que dirige Adorni, el cuestionado jefe de gabinete de ministros y ex Secretario de Comunicación y Medios de la Nación, de la que dependen los medios públicos. Fuentes del gobierno señalan que Aimé “Meme” Vázquez, la vicejefa de gabinete nombrada por Adorni ni bien asumió, tuvo una activa participación en las negociaciones.
Más allá de la cantidad de partidos que transmitirá la TV Pública, el convenio que en su momento Adorni celebró en la red social X (ex Twitter) contiene cláusulas que son definitivamente perjudiciales para las arcas públicas que el funcionario tanto se empeñó en defender públicamente desde el púlpito de sus estridentes conferencias de prensa.
Es que el contrato rubricado estipula que el Estado Nacional pagará 4 millones de dólares por los derechos de transmisión de ese paquete de 10 partidos, pero sin la posibilidad de comercializar la publicidad durante la transmisión de esos cotejos. ¿Por qué? Porque el acuerdo establece que la TV Pública solo retransmitirá “en espejo” y sin interferencias la señal producida por DirecTV, la única empresa poseedora de los 104 partidos de la competencia para el territorio argentino.
¿Qué significa eso? El contrato señala que la TV Pública se “subirá” a la transmisión de DirecTV desde 5 minutos antes del comienzo de cada partido hasta 5 minutos después de haberse terminado, convirtiéndose en una simple repetidora de la señal que produzca el operador satelital, tal cual adelantó en C5N el periodista Pablo Ibáñez.
No solo retransmitirá sin injerencia lo referido a imágenes y equipos periodísticos, sino también a la publicidad que se emita desde los 5 minutos antes y hasta los 5 después de finalizados cada cotejo, durante el transcurso de los mismos y hasta en el entretiempo, ya sea con sobreimpresiones en pantalla o en avisos en tandas comerciales.
Mas allá de que el convenio le impide a la TV Pública producir su propia transmisión, como históricamente lo hizo con sus equipos de relatores, comentaristas y periodistas en campo de juego, el acuerdo es a todas luces una mala negociación para el Estado argentino.
¿Por qué? Básicamente, porque el gobierno nacional cedió a un privado el momento de mayor posibilidad de explotación publicitaria en una transmisión de fútbol, en el que la tarifa que pagan los anunciantes es más cara que en cualquier otro instante. Todas las marcas buscan estar presentes durante la transmisión de los partidos y en los momentos inmediatamente previos y posteriores a los mismos, ya que es la instancia de mayor audiencia. Es sabido: los partidos de la selección argentina en los Mundiales son los eventos de mayor rating de la TV local.
La pregunta, entonces, es: ¿a quién beneficia el acuerdo? A priori, el convenio se presenta muy beneficioso para el sector privado y muy perjudicial para el Estado argentino. ¿Cómo hará el Estado nacional para recuperar esos 4 millones de dólares que le costó el paquete de 10 partidos si no puede recuperar la inversión con la venta de publicidad durante su retransmisión?
Fuentes del mercado consultadas por Página/12 coinciden: el monto que pueda llegar a recaudar la TV Pública por la comercialización de publicidad por fuera de la transmisión de los cotejos que dispute la selección difícilmente llegue a cubrir ese dinero. “Además de que deberán rezarle a Messi y a Scaloni para que la selección llegue los más lejos posible en el Mundial para no perder dinero, en un contexto de retracción publicitaria”, señaló un conocedor del deporte televisado en Argentina.
El acuerdo, entonces, beneficia principalmente a dos actores privados, quedando la TV Pública afuera de toda posibilidad de generar ingresos para las arcas estatales. Sin ir más lejos, Adorni negoció y celebró un convenio en el que “presta” la pantalla estatal para que DirecTV pueda vender más publicidad y en mejores condiciones.
Es decir: gracias a Adorni, la operadora satelital tendrá exclusividad para comercializar con los anunciantes espacios publicitarios durante los partidos que juegue la selección argentina no solo ofreciendo su señal de origen, sino también brindando como complemento la enorme ventana de difusión que es la TV Pública.
Hay que recordar que durante el Mundial de Qatar, las transmisiones de la TV Pública alcanzaron en todos los partidos de la selección más audiencia que la que obtuvieron DGO y TyC Sports, las otras dos pantallas que también emitieron en vivo y en directo aquella competencia.
Hay un dato que se desprende del convenio que firmó RTA con Torneos S. A. que, al menos, no deja de ser llamativo y hasta atenta contra lo que se espera de una negociación virtuosa.
Al estar la TV Pública sin poder vender espacios publicitarios durante los partidos de la selección argentina, las empresas u organismos estatales derivarán la mayor parte de sus presupuestos publicitarios hacia privados, perdiendo el Estado Nacional la posibilidad de pautar en su propia señal. Un negocio para unos pocos del que, seguramente, alguien tendrá que dar explicaciones antes de que el Mundial llegue a su esperado fin.
Página 12




