La subsecretaria de Género y Diversidad, Sonia Valenzuela, reflexionó sobre los diez años del movimiento Ni Una Menos y detalló las acciones que la provincia del Chaco viene desarrollando frente a la violencia por razones de género. “Aplaudo que haya más denuncias porque significa que podemos llegar más a tiempo”, señaló. También subrayó la falta de acompañamiento de Nación y la necesidad de sostener políticas preventivas, sobre todo en el interior provincial, donde se registran más femicidios.
A diez años del primer “Ni Una Menos”, la subsecretaria de Género y Diversidad del Chaco, Sonia Valenzuela, destacó en CIUDAD TV la importancia de la denuncia como herramienta de prevención y de visibilización frente a la violencia de género. “En este año y medio que tenemos de gestión, tenemos más denuncias. Aplaudo que haya más denuncias porque significa que podemos llegar más a tiempo”, afirmó.
Valenzuela señaló que el fenómeno de la violencia por razones de género tiene raíces estructurales: “Es una cuestión tan estructural de las diferencias que existen entre hombres y mujeres mundialmente, brechas tan enormes económicas, de poder, que en el interior de la Argentina y de la provincia se hacen más grandes y generan violencia. Es donde tenemos más femicidios”.
Entre las estadísticas provinciales, Valenzuela mencionó más de 700 denuncias registradas en lo que va del año. Mientras que los femicidios ascienden al menos a cuatro en apenas cinco meses.
“El primero fue el de Taco Pozo, donde la víctima hizo una exposición de que se separaba de su pareja, no fue una denuncia formal de violencia. El segundo caso fue el de Sáenz Peña y el mismo día también el de una chica de los pueblos originarios de, en el que no había denuncia. La víctima de Sáenz Peña era una mujer de 45 años, con 10 hijos, que una vez había hecho una denuncia por abuso sexual de su pareja y padre de sus hijos, pero nunca había se sistematizó la denuncia y no la encontraron. El último fue el de Sol de Fontana, donde su femicida fue un vecino y no hubo denuncias previas”, enumeró la funcionaria.
La subsecretaria recalcó que la violencia de género también se manifiesta a través del aislamiento social de las víctimas. En ese marco, valoró el rol de los refugios provinciales y el trabajo de las psicólogas: “La violencia lo que hace a las mujeres es aislarla de todo su círculo de contención. Por eso es necesario tener refugios, pero también es mucho más sanador para la mujer estar en su círculo de amistad, su familia”.
“Tenemos un grupo de psicólogas muy comprometidas. Realmente es destacable su trabajo porque no es fácil lidiar con personas que a veces tienen tantos años de violencia y de desidia porque no se animaron a denunciar o porque denunciaron y quedó en nada”, agregó.
Consultada por las políticas públicas, Valenzuela destacó la gestión provincial con la realización de charlas, talleres, contención y acción, no obstante criticó la falta de apoyo del gobierno nacional. “Las provincias estamos sosteniendo políticas públicas de contención, prevención y asistencia a las víctimas sin mucha ayuda desde la Nación. Se hace un poco más difícil el trabajo y eso hace que, si no tenés una buena política de prevención, se genere o se publique más violencia”, explicó.
La subsecretaria señaló que las denuncias pueden realizarse en comisarías, a la línea 137, o por terceros que conozcan casos de violencia. También destacó la articulación con el Poder Judicial, las fiscalías de género y el Departamento de Género y Familia de la Policía del Chaco, que permite actuar de forma urgente cuando se detectan casos graves.
“No solamente la víctima puede ir a denunciar, puede denunciar un vecino, un familiar, una persona que esté al tanto de un caso de violencia. Si estoy viendo o escuchando algo, no esperar, esa víctima quizás no pueda salir, quizás no está preparada, un montón de quizás y siempre va a tener el mecanismo de ayuda desde el Estado”, aseguró.
Finalmente, al recordar el origen del movimiento, Valenzuela evocó el impulso de las periodistas y la masividad de aquella primera manifestación: “Recuerdo ese primer tuit de Marcela Ojeda, la unión de todas las mujeres del país para hacer esa gran marcha. Después fue como diluyéndose en algunas cuestiones políticas que yo aspiro que dejen de serlo y tomar conciencia de que sea Ni Una Menos”.




