El abogado chaqueño Julio García es uno de los 76 postulantes al cargo, impulsado por una coalición de organizaciones de derechos humanos, ambientales y de la cuestión indígena. En diálogo con CIUDAD TV, subrayó que “lo urgente en Argentina tiene que ver con los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales”.
En su visita a CIUDAD TV, García contextualizó la vacancia en el organismo: “Estamos sin defensor del pueblo hace casi 20 años. El último defensor que tuvo un papel relevante en Chaco fue el doctor (Eduardo) Mondino por una cuestión estructural de diseño normativo, ideológico, político, no se logran los consensos”. Este mismo problema, señaló, se repite en otras designaciones clave, como los jueces de la Corte Suprema.
Respecto a su visión para el cargo, el postulante, que se describe a sí mismo como “andariego” y con amplia experiencia en el litigio y la función pública, enfatizó la necesidad de una profunda renovación. “Esa agenda del defensor de derechos humanos tiene que federalizarse, es un elemento para mí importante, relevante”, afirmó, y señaló que esto implicará acuerdos, convenios y dar a conocer el rol del defensor en todo el país.
García también se refirió a los temas urgentes que enfrenta Argentina: “Lo principal, lo urgente en Argentina tiene que ver con los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, todo lo que tenga que ver con derechos colectivos”. Mencionó específicamente problemáticas como las tarifas eléctricas, los alquileres y el transporte, áreas en las que, a su juicio, hay “una falta de respuestas institucionales”.
Sobre su independencia frente al poder político, el abogado fue contundente: “Nunca he sido ni servil, ni condescendiente”, y recordó un episodio de su carrera: “Todos saben y me conocen que en un momento determinado de mi vida política en el Chaco, cuando no me gustaron las cosas, renuncié y me fui a mi estudio”. Garantizó, por tanto, “absoluta autonomía e independencia”, guiándose siempre por una máxima: “tener el oído puesto en el pueblo, en la gente”.
Para ejemplificar su estilo de trabajo cercano al territorio, relató: “Me conozco el país de punta a punta porque me gusta Argentina, pero también porque me involucro”. Citó sus recientes visitas a Salta, Jujuy (donde acompañó conflictos ligados al litio), Bariloche y el Impenetrable chaqueño para tratar problemáticas como la educación bilingüe intercultural.
Respecto a la comunicación de la institución, cuya presencia actual consideró “ausente”, propuso modernizar los canales: “La comunicación oficial hoy circula en las redes sociales, esa información hay que aprovecharla, hay que sistematizarla”, incluyendo el uso de herramientas novedosas como la inteligencia artificial y el big data.
El proceso de selección, a cargo de una Comisión Bicameral del Congreso, se encuentra en la fase de adhesiones e impugnaciones. García hizo un llamado a apoyar su candidatura, que ya cuenta con avales de varias provincias del norte argentino, a través del correo electrónico oficial habilitado por el Senado.
Con la premisa de revitalizar una institución clave para la defensa de los derechos ciudadanos, la postulación de Julio García se presenta con un fuerte acento federal y un compromiso declarado de activismo y cercanía con la gente.




