El secretario general de la UTA Chaco, Raúl Abraham, alertó sobre la delicada situación que atraviesa el transporte público en el área metropolitana. Señaló que las empresas enfrentan problemas financieros desde hace años, cuestionó la falta de regulación de aplicaciones como Uber y Didi y pidió una mesa de diálogo para evitar más despidos y el deterioro del servicio.
La crisis del transporte público en el Gran Resistencia continúa profundizándose y genera preocupación tanto entre los trabajadores como entre los usuarios. Así lo expresó el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) del Chaco, Raúl Abraham, quien advirtió que el sistema atraviesa una situación crítica y reclamó medidas urgentes para evitar que se agraven los problemas laborales y operativos.
En declaraciones a CIUDAD TV, el dirigente sindical sostuvo que las dificultades actuales son el resultado de un proceso que viene desarrollándose desde hace varios años, marcado por la reducción de subsidios nacionales, los cambios en las políticas de financiamiento y la caída de la rentabilidad de las empresas prestatarias.
Abraham recordó que ya a fines de 2025 compañías como ERSA y TCM habían presentado procedimientos preventivos de crisis para evitar despidos y suspensiones. En ese contexto, señaló que los trabajadores aceptaron una reducción salarial para preservar las fuentes laborales y garantizar la continuidad del servicio.
Sin embargo, aseguró que la situación se agravó durante los primeros meses de este año. Según explicó, la menor cantidad de pasajeros transportados durante el receso escolar y las dificultades económicas de las empresas derivaron en nuevas suspensiones y en un escenario de creciente incertidumbre.
El dirigente también mencionó que la empresa San Fernando, encargada de operar la Línea 5, presentó un procedimiento similar, lo que evidencia que los problemas alcanzan a distintas prestatarias del sistema.
Reclamo al Gobierno
Abraham afirmó que la UTA había advertido con anticipación sobre la gravedad de la situación. Recordó que el sindicato envió una nota al gobernador Leandro Zdero el pasado 25 de abril, luego de que ERSA comunicara su intención de dejar de prestar servicios.
Según relató, el planteo fue derivado a la Secretaría de Transporte y al Ministerio de Infraestructura, aunque hasta el momento no se alcanzaron soluciones concretas.
En ese marco, valoró una reciente reunión con funcionarios provinciales, entre ellos el ministro de Infraestructura, Hugo Domínguez, pero insistió en la necesidad de conformar una mesa de diálogo integrada por empresarios, representantes gubernamentales y trabajadores para abordar de manera integral la crisis.
“Hay que terminar con esta incertidumbre y encontrar una solución que contemple a todos: trabajadores, usuarios, empresarios y Estado”, sostuvo.
Críticas a Uber y Didi
Uno de los puntos más duros de las declaraciones estuvo dirigido a las plataformas de transporte de pasajeros como Uber y Didi, cuya expansión, según Abraham, agravó aún más la situación económica del sistema formal.
El dirigente cuestionó la falta de regulación sobre estas aplicaciones y sostuvo que, a diferencia del transporte público, taxis y remises, no existe un control claro sobre su funcionamiento.
“Todo el transporte está regulado por el Estado o por los municipios, pero con estas aplicaciones nadie sabe quiénes son los responsables ni cómo funcionan”, señaló.
A su entender, la competencia generada por estas plataformas profundizó las dificultades financieras de las empresas de colectivos y aceleró el deterioro del sistema.
Temor por más despidos
Actualmente, entre 30 y 40 trabajadores se encuentran afectados por suspensiones vinculadas a la reducción de servicios y la falta de unidades en circulación. Sin embargo, Abraham advirtió que el verdadero temor es que más empresas decidan retirarse de la actividad por considerarla económicamente inviable.
Como ejemplo, mencionó experiencias ocurridas en otras provincias donde compañías abandonaron el servicio dejando a cientos de trabajadores sin empleo.
“En Paraná quedaron más de 200 trabajadores en la calle y en Formosa más de cien. Eso es lo que queremos evitar”, afirmó.
Finalmente, destacó el esfuerzo realizado por los choferes para sostener el funcionamiento del sistema pese a la reducción salarial y las dificultades operativas. También pidió que tanto el Gobierno como los empresarios reconozcan ese compromiso y avancen en una solución que permita garantizar la continuidad del servicio y preservar los puestos de trabajo.
“La situación requiere una respuesta rápida. No se trata solamente de los trabajadores, sino de todo el sistema de transporte y de miles de usuarios que dependen de él todos los días”, concluyó.




