En diálogo con Página/12 desde el hospital donde se recupera del atentado que sufrió, Nadia Beller aseguró que su expareja Fernando Cerimedo, un hombre clave del núcleo libertario, le contó que “el gobierno de Milei era una olla a presión, plagada de corrupción”. También confesó que ella grabó en secreto sus revelaciones y que está dispuesta a “aportarlas como prueba” a la Justicia argentina. Los audios filtrados vuelven al centro de la escena.
Por efecto mariposa, la balacera que casi mata a Nadia Beller, la expareja de Fernando Cerimedo —preso en Bolivia, acusado de ser el autor intelectual del atentado— tuvo su rebote en Comodoro Py, más precisamente en la causa Andis.
Desde la cama de la clínica Las Américas de Santa Cruz, donde permanece internada, Beller prendió el ventilador y aseguró que el superconsultor de Javier Milei y la derecha latinoamericana le habló “muchas veces de la corrupción” del gobierno libertario; y reveló que el propio Cerimedo y su exesposa, Natalia Basil, fueron quienes filtraron los audios en los que Diego Spanguolo hablaba abiertamente de coimas y del famoso “3 por ciento para Karina”.
En diálogo con Página/12, Beller aseguró que tiene en su poder las grabaciones de esas charlas con las supuestas confesiones que el consultor le hacía en la intimidad. “Duran más de una hora y las tengo guardadas en distintos dispositivos”, dijo. Y agregó que está dispuesta, si la convocan, a declarar ante la justicia argentina y aportarlas como prueba. La diputada Marcela Pagano ya hizo un pedido para motorizar la testimonial.
La medida está siendo evaluada por el fiscal Franco Piccardi, quien lleva adelante la investigación en la causa que ya tiene a 18 empresarios y exfuncionarios procesados por asociación ilícita, cohecho, fraude al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública.
“Era una olla a presión, plagada de corrupción”
En diálogo con este diario, Beller —abogada de profesión— describió lo que recuerda de esas charlas con su expareja y supuesto victimario. El contenido de las grabaciones, dijo, está plagado de fragmentos en los que el consultor supuestamente le confiesa que el gobierno de Milei “era una olla a presión, plagada de corrupción”. Que Cerimedo había hablado en varias oportunidades del tema y, sobre todo, “de Karina Milei, que era la cabeza de todo”.
Las grabaciones tienen, en algunos casos, más de una hora de duración y fueron registradas, según su relato, como material de resguardo ante una posible “campaña de difamación” que entendía podía llegar a sufrir por parte de Cerimedo, de quien desconfiaba hacía tiempo —había una tercera en discordia— y a quien también acusó de violencia de género. “Por eso lo grabé, porque cuando empezamos a pelear y él me amenazaba y maltrataba, sentía que debía resguardarme”.
Pese a la convalecencia, Beller también recordó que, en algún momento, la relación entre Cerimedo y el ecosistema libertario se rompió, y que ella fue testigo de ese proceso. “Él decía que temía que el Gobierno se pudiera caer. También que veía muchas cosas mal, como la represión, y algunas leyes que sacaba Milei”, dijo. “Pero también llegué a escuchar cómo se peleaba con sus socios de Argentina, especialmente con Santi (por Caputo), al que nombraba todo el tiempo”, contó.
“Tuvo varias desavenencias políticas con ellos”, agregó y aclaró que, según su opinión, Cerimedo pudo haber mandado a filtrar los audios cuando la relación con sus socios argentinos no tenía retorno.
En ese marco, Beller destacó el rol de la exesposa y madre de los hijos de Cerimedo, Natalia Basil, en la filtración de los audios. “Él me decía todo el tiempo que era una corrupta, que quería escalar en el gobierno, y era cierto. Tenía todo tipo de negocios”, sostuvo. “Ella fue, según él me dijo siempre, la encargada de filtrar los audios. Incluso mandó una carta a Comodoro Py que dio inicio a la investigación”, agregó.
Página 12




