El subsecretario de Seguridad Vial, Rafael Acuña Agnelli, aseguró que el principal desafío de la provincia está en reducir la siniestralidad vinculada a los motovehículos. Destacó que la fiscalización y las sanciones son las herramientas más eficaces para modificar conductas, reclamó mayor compromiso de algunos municipios y planteó la necesidad de fortalecer el transporte público para disminuir la circulación de motos y autos.
La provincia del Chaco avanza en la elaboración de un plan integral para abordar la problemática de los motovehículos, responsables de la gran mayoría de los siniestros viales. Así lo afirmó el subsecretario de Seguridad Vial, Rafael Acuña Agnelli, quien reveló que el 96% de los accidentes registrados en el territorio provincial involucran motocicletas.
En declaraciones a CIUDAD TV, el funcionario explicó que el parque de motos es muy elevado. Si bien el registro histórico ronda las 1.200.000 unidades, sostuvo que la cantidad real en circulación es menor, aunque advirtió que también existen numerosos vehículos que nunca fueron registrados o fueron incorporados de manera irregular.
“Tenemos que enfocarnos en un plan integral de motovehículos que estamos elaborando junto con consultores del Banco Mundial y la Agencia Nacional de Seguridad Vial”, señaló.
Controles, sanciones y cambio cultural
Acuña Agnelli remarcó que el uso del casco protector sigue siendo uno de los principales problemas. Recordó que este elemento reduce en un 96% las posibilidades de sufrir una muerte o lesiones graves en un accidente, aunque reconoció que su utilización todavía es insuficiente.
En ese contexto, sostuvo que la estrategia oficial combina controles, sanciones y campañas de concientización, aunque consideró que actualmente la educación vial por sí sola no alcanza para modificar los hábitos.
“No estamos preparados aún como sociedad para que todo dependa de la concientización y la educación. Tenemos que seguir con una fiscalización rigurosa y con sanciones que realmente lleguen al infractor para cambiar conductas”, afirmó.
El funcionario indicó que la mayor parte de la siniestralidad ocurre dentro de las zonas urbanas, por lo que el trabajo se concentra junto a los municipios, especialmente en Resistencia y Presidencia Roque Sáenz Peña, además de otras localidades cabecera.
Según explicó, los operativos, el fortalecimiento de los inspectores municipales y la articulación con la Policía Caminera permitieron reducir entre un 21% y un 23% la siniestralidad durante los primeros años de gestión. Sin embargo, reconoció que ahora el desafío pasa por lograr un cambio cultural.
Críticas a municipios con escaso compromiso
Acuña Agnelli también cuestionó la falta de compromiso de algunas administraciones municipales con la seguridad vial.
Si bien destacó el trabajo que realizan localidades del área metropolitana, el sudoeste y el centro provincial, sostuvo que ciudades como General San Martín, Juan José Castelli y Villa Ángela todavía no muestran el mismo nivel de involucramiento, pese a concentrar buena parte de la circulación vehicular.
A su entender, la coordinación entre los municipios y las justicias de Faltas municipal y provincial resulta indispensable para que las sanciones sean efectivas y logren modificar los comportamientos de los conductores.
Más tecnología para controlar el tránsito
Entre las herramientas que considera necesarias para profundizar los controles, el subsecretario propuso ampliar el uso de cámaras y sistemas automáticos de fiscalización.
Explicó que estos dispositivos permiten detectar infracciones como el cruce de semáforos en rojo, la invasión de sendas peatonales o los excesos de velocidad sin necesidad de mantener inspectores en cada esquina.
Como ejemplo mencionó el sistema de fotomultas implementado en Presidencia Roque Sáenz Peña, donde, según afirmó, la incorporación de tecnología produjo resultados positivos en materia de seguridad vial.
El transporte público, una pieza clave
Tras participar de una convención sobre movilidad en la provincia autónoma de Trento, Italia, Acuña Agnelli aseguró que una de las principales enseñanzas obtenidas fue la importancia de contar con un transporte público eficiente para disminuir el uso de motocicletas y vehículos particulares.
El funcionario sostuvo que un sistema confiable, con horarios previsibles y buena calidad de servicio, contribuiría a descongestionar las ciudades y reducir la siniestralidad.
Como ejemplo mencionó las dificultades de circulación registradas durante la Bienal Internacional de Escultura en Resistencia y consideró que un transporte público fortalecido permitiría absorber mejor la demanda en eventos masivos.
Finalmente, afirmó que el desafío requiere una mesa de trabajo integrada por el Estado y el sector privado para diseñar un sistema de transporte que ofrezca previsibilidad a los usuarios y contribuya a mejorar la seguridad vial en toda la provincia.




