El concejal de Resistencia por el bloque CER, Guillermo Monzón, detalló los proyectos y normativas vigentes para la preservación y puesta en valor de la Reserva Caraguatá. Se contempla la reubicación de equinos, la recuperación de espacios verdes y un plan de manejo participativo con comunidades y organizaciones ambientales.
En declaraciones a CIUDAD TV, el concejal Guillermo Monzón detalló la situación de la Reserva Caraguatá y destacó la necesidad de que este espacio natural pueda ser disfrutado por toda la comunidad de Resistencia.
Monzón recordó que el Código Ambiental de la ciudad, aprobado en 2018, regula el desarrollo urbano con criterios de protección ambiental, incluyendo la preservación de reservas como el Caraguatá y otras áreas verdes. En 2021 se actualizó la ordenanza de distritos y uso del suelo, estableciendo la categoría de reserva ecológica ambiental para el Caraguatá, junto con un sistema municipal de áreas protegidas (SIMAP) que permite identificar espacios verdes de valor ecológico y determinar los usos permitidos tras evaluaciones técnicas.
El concejal señaló que actualmente la reserva se encuentra cerrada y con equipamientos como equinos y motovehículos estacionados en su interior, lo que dificulta su acceso público y puede afectar el ecosistema. Monzón destacó que existen bases normativas y proyectos previos, como el concurso regional de anteproyectos de 2022, que plantean la recuperación ambiental, cultural y educativa del espacio. El concurso también contempló la participación de comunidades Qom cercanas, que utilizan plantas y recursos naturales de la zona.
Entre los planes mencionados se incluye la reubicación de los equinos a un centro de recuperación transitorio en la zona sur de la ciudad, así como la conservación de lagos y ondulaciones naturales para mantener el valor ambiental de la reserva. La idea es que Caraguatá se convierta en un parque urbano ambiental con diferentes categorías de uso: recreativo, educativo, cultural y de conservación biológica.
Balcones y regularización de tierras
Monzón también se refirió a la reciente medida del municipio de retirar balcones gastronómicos que habían sido habilitados de manera provisoria durante la pandemia. Indicó que la acción responde a la normativa vigente y destacó la necesidad de dialogar con los sectores involucrados para definir alternativas y minimizar impactos económicos y urbanos.
Por otro lado, el concejal abordó un proyecto presentado en el Consejo Municipal para regularizar la tenencia de tierras y propiedades en la ciudad. Según explicó, aproximadamente el 40% de los residentes no cuentan con títulos formales de propiedad, incluyendo departamentos, locales comerciales y cocheras. La iniciativa busca agilizar los trámites de final de obra, otorgar títulos de propiedad, regularizar impuestos inmobiliarios y dinamizar la inversión y la economía urbana.
Monzón concluyó que tanto la gestión ambiental de Caraguatá como la regularización urbana forman parte de un proceso normativo y participativo que busca equilibrar el desarrollo de la ciudad con la preservación del ambiente y el bienestar de la comunidad.




