El flamante miembro del triunvirato de mando de la CGT y secretario general del Sindicato del Seguro, Jorge Sola, cuestionó el proyecto oficial de reforma laboral y llamó a avanzar en cambios laborales solo con participación de los sindicatos y respeto a los derechos adquiridos. Según el dirigente, la iniciativa no contempla mecanismos que fomenten la creación de empleo ni genera espacios de diálogo con los trabajadores.
“Una reforma laboral no puede implementarse sin escuchar a los sindicatos ni respetar los derechos adquiridos de los trabajadores”, afirmó el flamante miembro del triunvirato de mando de la central obrera a la AM 750.
Los puntos más polémicos de la reforma laboral
Sola expresó su preocupación por medidas como el banco de horas y los topes a indemnizaciones, que a su juicio representan un retroceso en conquistas históricas.
“No podemos aceptar medidas que precaricen a los trabajadores en nombre de la competitividad. La prioridad es generar empleo genuino y de calidad”, subrayó.
El dirigente advirtió que la flexibilización de la jornada laboral y la reducción de indemnizaciones podrían aumentar la informalidad y afectar la estabilidad de los trabajadores, sobre todo en los sectores más vulnerables.
Diálogo y consenso: la vía que propone la CGT
Para Sola, cualquier reforma laboral debe construirse con diálogo permanente entre sindicatos, empresarios y el Estado, asegurando que las modificaciones respondan a necesidades reales del mercado laboral.
“No hay atajos: el crecimiento real requiere consenso, participación y respeto por los derechos de quienes hacen funcionar la economía día a día”, señaló.
El contexto del debate
La discusión sobre la reforma laboral se da en un momento de tensiones entre el Gobierno y las centrales sindicales, que buscan equilibrar la protección de los trabajadores con las demandas del mercado. Desde la CGT, la postura es clara: avanzar solo en reformas que garanticen derechos, desarrollo económico sostenible y participación activa del movimiento obrero.
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