Pablo Maciel, referente de FESINTRAS —la Federación Sindical de Trabajadores de la Salud— dialogó con Ciudad TV para explicar los motivos de la medida de fuerza y la marcha federal convocada por trabajadores de la salud de todo el país por el ajuste brutal en el sector por parte del gobierno nacional.
El sector de la salud convocó para este miércoles a un paro nacional con movilizaciones en todo el país en reclamo por los recortes presupuestarios que, según sus representantes, están generando consecuencias sanitarias graves y visibles en hospitales, centros de atención primaria y consultorios de todo el territorio.
Pablo Maciel, referente de FESINTRAS —la Federación Sindical de Trabajadores de la Salud— dialogó con Ciudad TV para explicar los motivos de la medida de fuerza. “Estamos frente a un recorte brutal de presupuestos, cierre de programas, que viene impactando en todas las áreas de la salud y en todas las provincias y municipios”, afirmó.
La movilización central se realizó desde la puerta del Ministerio de Salud de la Nación hacia la Plaza de Mayo en Buenos Aires, mientras que en distintas provincias se desarrollaron actos simultáneos. En Chaco, UTRASACH —sindicato integrante de la federación— convocó a las 18 horas en la Plaza 25 de Mayo de Resistencia.
Los números del ajuste
Maciel precisó que el Ministerio de Salud de la Nación ejecutó en 2024 un presupuesto un 40% menor al del año anterior, al que se sumó este año un recorte adicional de 63.000 millones de pesos. Entre las medidas más críticas, señaló el cierre del programa Remediar, que distribuía medicamentos para patologías prevalentes a 8.000 centros de atención primaria en todo el país y asistía a 20 millones de personas. A eso se agregaron la discontinuidad en la compra de vacunas, la reducción del programa de inmunizaciones y la interrupción de la distribución de preservativos.
Las consecuencias, dijo, ya son visibles en los indicadores sanitarios. “Hoy en nuestro país estamos asistiendo, después de dos décadas, a un aumento en la mortalidad infantil de 8 a 8,5. Hay incrementos en la cantidad de internaciones de personas por descompensación de patologías crónicas, esto tiene que ver con la falta de medicamentos”, sostuvo. Además, advirtió sobre el resurgimiento de enfermedades que Argentina consideraba controladas: “Me refiero al brote de sarampión, a la cantidad de casos y fallecimientos que estamos teniendo por tos convulsa, el aumento de casos de sífilis congénita, que reflejan las consecuencias de un Estado Nacional que se retira de su responsabilidad”.
Crisis global del sistema
Maciel rechazó que la crisis sea exclusiva del sector público. “No estamos hablando solo de una crisis de la salud pública”, aclaró, y citó un documento reciente de la CGT que indica que el 80% de las obras sociales del país no puede cubrir actualmente el plan médico obligatorio. El PAMI, describió, atraviesa un desfinanciamiento del 40% de su presupuesto, con reducción de los honorarios de los médicos de cabecera, lo que hace cada vez más difícil el acceso a turnos para los jubilados.
La situación en los consultorios, describió, es de angustia extendida. “Mucha gente se pone a llorar durante las consultas, lo mismo sucede en las farmacias, porque los medicamentos aumentaron más de un 250%, en algunos casos 500%”, dijo. A eso se suma, señaló, que muchos adultos mayores tienen dificultades para alimentarse adecuadamente, lo que reduce su capacidad de defenderse ante infecciones: “Esto se refleja en todas las estadísticas de internación a nivel nacional; dicen que aumentó muchísimo la tasa de internación en mayores de 60 años, en esta época del año, por neumonía, por gripe”.
Sin diálogo con el Ministerio
Consultado sobre la relación con el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, Maciel fue categórico: “Es un ministro que no cree en el diálogo, no solamente no dialoga con los representantes de los profesionales de la salud, tampoco lleva adelante un diálogo productivo con los ministros y las ministras de salud de las distintas provincias.” Agregó que Lugones también impulsa la salida de la Argentina de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud.
El dirigente subrayó que la medida de fuerza no implica el abandono de las responsabilidades esenciales. “Nosotros siempre garantizamos las guardias de emergencia y urgencias”, aclaró, y cerró con una definición sobre la postura del sector: “No queremos ser cómplices de lo que está haciendo el Gobierno Nacional con el sistema de salud argentino, que por supuesto tenía problemas para mejorar, pero de ninguna manera había que salir a destruir todo”.




