“Están destruyendo el Caraguatá”, denunció Yael Mayol, de la organización Misión Eco, en declaraciones a CIUDAD TV. Según reveló, desde hace una semana se lleva adelante la destrucción de flora y fauna del lugar que fue declarado como área protegida por una ordenanza municipal. Pidió el acompañamiento de la ciudadanía y al Municipio que frene la obra.
Integrantes de la organización Misión Eco denunciaron un grave daño ambiental en el Parque Caraguatá de la ciudad de Resistencia, donde maquinaria pesada del municipio lleva cerca de una semana destruyendo especies nativas, nidos de aves y vegetación autóctona sin autorización, sin informe de impacto ambiental y sin cartelería de obra.
La ambientalista Yanel Mayol fue una de las principales voceras de la protesta y describió la situación con indignación: “Destruyeron quebrachos blancos, nidificación, nidos de aves que nosotros veníamos haciendo el relevamiento. Las faunas están yendo de acá para allá, van a la zona de urbanización. Es devastante lo que pasó”, precisó en declaraciones a CIUDAD TV.
El episodio tomó estado público cuando los vecinos y activistas se enteraron de que unas quince máquinas operaban en el lugar. Apenas días antes, representantes de Misión Eco habían concurrido a la Municipalidad para avanzar en los trámites que convertirían al Caraguatá en reserva natural, y habían recibido señales alentadoras. “Lo único que faltaba era un paso más administrativo y nos atendió Mónica Ferragini, que nos dijo que nos quedemos tranquilos, que ya está todo”, relató Mayol. El contraste con lo que encontraron horas después fue brutal. Ante el avance de las topadoras, los propios activistas debieron interponerse físicamente: “Tuvimos que venirnos y meternos adelante de la máquina para que paren, porque estaban haciendo un daño muy grave.”
Las organizaciones acudieron al municipio en busca de explicaciones y respuestas, pero chocaron con una pared de silencio e ignorancia institucional. Ninguno de los funcionarios consultados —entre ellos el director de Obras Públicas Luis Zaragoza, el secretario de Ambiente que es Néstor Dellamea y Matías Chávez — pudo dar razones sobre quién autorizó la intervención. “Matías Chávez dijo que él no estaba enterado de nada, que no tenía el conocimiento, que a nadie le llegó información, que hicieron todo por hacer nomás”, describió Mayol con fastidio.
La activista señaló directamente al intendente Roy Nikisch como el funcionario que habría dado la autorización, aunque nunca accedió a recibirlas: “Él y obras públicas son los que dieron la autorización, y nunca nos atendieron. Ninguno supo darnos respuesta. Ninguno.”
La indignación de las organizaciones ambientalistas se sustenta también en el marco legal que, a su entender, protege el lugar. El Caraguatá cuenta con ordenanza municipal que lo declara área protegida, es sitio Ramsar, integra el INER y está amparado por el artículo 41 de la Constitución Nacional, el artículo 38 de la Constitución del Chaco y el Código Ambiental de Resistencia, además del Acuerdo de Escazú. “Teníamos todos los instrumentos y nunca hubo una comunicación”, lamentó Mayol. Ante la falta de respuestas, las organizaciones anunciaron que evaluarán solicitar una medida cautelar para detener las obras, aunque aclararon que primero exigen al municipio un informe público en un plazo determinado.
El Parque Caraguatá tiene una historia marcada por el abandono y la posterior recuperación comunitaria. Inaugurado en la época del gobernador Angel Rozas, fue durante años un espacio deteriorado que el Estado provincial dejó librado a su suerte hasta que organizaciones como Misión Eco comenzaron a trabajar en su conservación y lograron que el predio pasara a manos del municipio.
“Hace diez años lo conocemos de punta a punta al Caraguatá. Fuimos los que lo cuidamos, los que pedíamos permiso, todo. Y hoy nos encontramos con esto.” Mientras las máquinas seguían operando durante la transmisión en vivo desde el lugar, la activista cerró con un llamado a la comunidad: “Este es el último pulmón verde. Pedimos a la ciudadanía que nos acompañe y al municipio que pueda accionar y frene esta obra.”




