El presidente del InSSSeP, Rafael Meneses, brindó un extenso diagnóstico sobre la situación del organismo y confirmó que en los próximos días se pondrá en marcha un nuevo Plan Cardio, tras detectar graves falencias en el esquema vigente, tanto en términos sanitarios como financieros.
En declaraciones a CIUDAD TV, Meneses explicó que el plan anterior se limitaba a la entrega gratuita de medicamentos, sin controles médicos, sin mediciones de impacto en la salud de los pacientes y con un costo muy elevado. Según detalló, el programa alcanzaba solo al 4,2% de los afiliados —sobre un padrón total de 270 mil personas— pero demandaba 1.300 millones de pesos mensuales.
Durante la revisión, se detectaron situaciones irregulares, como afiliados que retiraban hasta 14 cajas de un mismo medicamento para tratar la presión arterial, una práctica que el titular del Instituto calificó como injustificada incluso desde el punto de vista médico. “Eso nos obliga a replantear el sistema, no solo como gestión, sino como responsables del cuidado de la salud de nuestros afiliados”, afirmó.
Un nuevo enfoque integral de prevención
Meneses adelantó que el nuevo Plan Cardio, que será lanzado en los próximos días, tendrá un enfoque integral y pondrá el eje en la prevención real, con la participación de cardiólogos, médicos clínicos, nutricionistas y la promoción de la actividad física. También contemplará la cobertura de medicamentos debidamente indicados y mecanismos de control que limiten la dispensa a la cantidad necesaria para cada tratamiento mensual.
El funcionario reconoció que la decisión generó polémica, pero aseguró que responde a la necesidad de cuidar los recursos de todos los afiliados y mejorar la calidad de la cobertura. En ese sentido, denunció que hubo “oportunismo político” alrededor del tema.
Crisis estructural y falta de control histórico
Consultado por los problemas financieros del InSSSeP, Meneses sostuvo que la situación actual es el resultado de años de falta de inversión en herramientas de gestión y control. Como ejemplo, señaló que el organismo todavía trabaja con expedientes en papel, lo que dificulta cualquier control eficiente en una institución que administra prestaciones de salud, jubilaciones y seguros.
A ese escenario se suma el contexto nacional, con un fuerte aumento de los costos de medicamentos y tecnologías médicas. “Los recursos tienen un límite y hay que trabajar con eficiencia. No se puede sostener una cobertura indiscriminada sin controles”, remarcó.
Fondo de Alta Complejidad y digitalización
Meneses defendió el aumento del Fondo de Alta Complejidad, que pasó a una retención del 2%, y recordó que el mismo era deficitario desde 2013. Aseguró que la medida ya comenzó a tener impacto: en menos de dos meses, el InSSSeP adquirió 13.500 millones de pesos en medicamentos de alto costo, beneficiando a más de mil pacientes que llevaban meses sin tratamiento.
Además, confirmó que desde el 5 de enero está en marcha un proceso de digitalización integral del organismo. La etapa diagnóstica durará unos 45 días y se estima que hacia mitad de año podrían empezar a verse los primeros resultados, con mejores controles y accesos para los afiliados.
Derivaciones, medicamentos y prótesis
Respecto a las derivaciones al Hospital Italiano, explicó que los pacientes están siendo reasignados a otros centros de alta complejidad de primer nivel, como el Favaloro, el Hospital Alemán y el Sanatorio Güemes, garantizando continuidad de atención y acompañamiento a las familias. Admitió la angustia generada por los cambios, pero negó categóricamente el abandono de pacientes.
Sobre el abastecimiento de medicamentos, reconoció dificultades iniciales en el Plan Diabetes, pero aseguró que la situación se está normalizando, con mejoras en la entrega y en la comunicación con los afiliados. En cuanto a las prótesis, afirmó que se siguen autorizando y entregando, aunque bajo criterios más estrictos de control y eficiencia, sin afectar la calidad de las prestaciones.
Finalmente, Meneses sostuvo que el InSSSeP atraviesa una situación crítica, pero afirmó que se están tomando decisiones de fondo para ordenar, transparentar y volver sustentable la obra social, con diálogo abierto con prestadores y el objetivo de mejorar la atención a los afiliados.




