El presidente del Concejo Municipal, Guillermo Soria, describió la situación crítica que atraviesa la localidad por la crecida del río. Hay más de 2.300 personas afectadas, más de 200 casillas de emergencia instaladas y familias que permanecen aisladas.
Puerto Vilelas atraviesa una de las emergencias hídricas más complejas de los últimos años, con cerca de 700 personas evacuadas y más de 2.300 afectadas por la crecida del río. En diálogo con CIUDAD TV, el presidente del Concejo Municipal, Guillermo Soria, advirtió sobre las dificultades para asistir a las familias, el aislamiento de algunos parajes y la necesidad urgente de agua potable, elementos de limpieza y alimento para animales.
“La situación es crítica, hace muchos años no vivíamos algo así y desafía, por supuesto, a todo el equipo municipal, que está trabajando en coordinación junto con Provincia”, expresó.
En cuanto a la distribución de las personas afectadas, Soria precisó que 151 se encuentran en centros de evacuados, entre ellos el ubicado en el predio de Tamet, el más grande de la localidad, con capacidad para 380 personas, además de los espacios habilitados en la EEP 417 anexa de Tres Bocas y en Tacuarí.
A esa cifra se suman 510 personas alojadas en casillas de emergencia, instaladas cerca del río y de las zonas afectadas. “Autoevacuados tenemos más de 700, gente que está todavía en sus casas tenemos cerca de 100 familias, aunque en aislados”, detalló.
También mencionó la situación de los parajes Colonia Tacuaní y Tacuarí, donde permanecen alrededor de 25 familias.
En Tres Bocas, a la altura de la bajada del Pinche, el Municipio realiza trasbordos y traslados en lancha para facilitar el acceso de los vecinos a sus viviendas. Además, instaló gazebos para organizar la asistencia y coordinar los movimientos de quienes necesitan ingresar a la zona.
“Estamos desde el Municipio haciendo los trasbordos o traslados en lancha. El Municipio puso aquí unos gazebos para coordinar con la gente que vive en Tres Bocas y para quienes quieren llegar hasta sus casas a ver cómo están, los que las dejaron y demás”, explicó.
El descenso parcial del río permitió que algunos vecinos comenzaran a regresar por el camino para revisar sus propiedades. Sin embargo, Soria advirtió sobre los riesgos que persisten en los sectores anegados y denunció episodios de robos.
“Es complicada la situación, hay también muchos casos de hurto. La gente viene muchas veces a sus casas y por ahí encuentra que le falta algo”, manifestó.
En ese sentido, cuestionó la falta de presencia policial en los sectores inundados. “Hacia dentro, donde ya está anegado, como el caso de Tres Bocas y Cinco Bocas, no hay seguridad porque no hay policía fluvial y no hay presencia policial en los lugares porque está obviamente anegado”, sostuvo.
La semana pasada, cuando el río alcanzó su nivel máximo, numerosas familias se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Durante las tres semanas de emergencia, el Municipio superó las 200 casillas de emergencia instaladas para alojar a personas que permanecen cerca de sus viviendas.
“La gente siempre va a elegir, por más que tenga que resignar algunas comodidades como tendrían en el centro de evacuados, va a preferir estar cerca de su casa y cuidar lo suyo. Es una cuestión de convivencia porque no es lo mismo estar con sus familias en el lugar, tener contacto visual o estar con sus animales”, señaló.
El agua potable, entre las principales necesidades
Aunque las lluvias registradas recientemente en la localidad fueron escasas y no provocaron complicaciones adicionales, el Municipio mantiene la alerta ante posibles precipitaciones en la zona y en las cuencas superiores.
“Siempre estamos alerta a una cuestión de lluvia porque sabemos que eso va a complicar la situación, no solamente a nivel local, sino también con las lluvias que se den arriba de nuestro puerto”, indicó Soria. “Una lluvia en el Iguazú, una lluvia en el sur de Brasil, sabemos que nos va a complicar y estamos atentos también a eso”, agregó.
El presidente del Concejo remarcó que la capacidad de respuesta municipal está al límite, luego de que la mayor parte de las casillas de emergencia se construyeran con recursos propios.
“Estamos al límite, porque si bien en el centro de evacuados tenemos capacidad para albergar, la cantidad de casillas que se han hecho hasta el momento fueron en su mayoría con recursos municipales y obviamente que lo ha exigido mucho”, afirmó.
Entre los insumos prioritarios, destacó el agua potable en bidones de seis litros, destinada a las familias de Tres Bocas, Cinco Bocas y los barrios Plomo, YPF y Mosconi.
“Hoy en día es vital el agua. Agua es lo que más nos cuesta, lo que más necesitamos en bidones de seis litros es mejor para poder llevar a los parajes Tres Bocas, Cinco Bocas, a los barrios Plomo, YPF, Mosconi. Son todos los lugares donde necesitamos que tengan agua potable, agua de calidad”, enfatizó.
También solicitó productos de limpieza, como creolina y lavandina, además de insumos para el control de insectos y alimento para animales.
“Creolina, lavandina, alimento para los animales, que es forraje, maíz, eso es lo más solicitado en los distintos lugares de Vilelas, pero principalmente agua, elementos de limpieza y alimento para animales”, enumeró.
Por el momento, Soria señaló que la provisión de alimentos se mantiene gracias al trabajo conjunto de organizaciones sociales, iglesias y gimnasios de la localidad, que preparan comidas para las familias afectadas.
A la vez, indicó que continúan las gestiones para coordinar con el Gobierno provincial una asistencia mediante módulos alimentarios. “Todavía está pendiente, pero estamos a la espera de poder coordinar con el Gobierno de la provincia una asistencia en cuanto a módulos”, concluyó.




