Tras el dato brindado por el INDEC, referentes del comercio minorista y del análisis económico alertan sobre subas en alimentos, salarios rezagados y familias cada vez más endeudadas.
Luego de que el INDEC informara una inflación del 2,9% en enero, distintas voces vinculadas al comercio y al análisis económico coincidieron en que la desaceleración de los precios no se traduce todavía en una mejora en la economía cotidiana de los argentinos.
El vicepresidente de la Confederación General Almacenera Nacional, Fernando Savore, puso el foco en el impacto del aumento de los alimentos sobre el consumo. “Un 4,7% en enero en alimentos no es poca cosa, porque se suma al 2,5% del mes pasado. La mercadería está aumentando, pero el sueldo del laburante es el mismo”, afirmó en diálogo con radio 750.
Según explicó, la caída en las ventas se combina con subas de precios, generando un escenario complejo para los comercios de cercanía. “Hoy estamos en la entrada de una estanflación. Por un lado no tenemos las ventas que necesitamos, pero por el otro tenemos aumentos”, sostuvo.
Savore describió además un cambio en la dinámica del consumo. “Hoy ya no hay comienzo de mes, porque cobrás y tenés que pagar los servicios y la tarjeta, que está prendida fuego. Parte del sueldo ya está comprometido”, señaló. En ese sentido, afirmó que muchos clientes reconocen que solo disponen de entre el 35% y el 40% del salario para el resto del mes.
El referente almacenero consideró que la recuperación del consumo depende de la recomposición salarial. “El ministro de Economía tiene que meter las manos en el bolsillo, tienen que subir los salarios, sino esto se va a complicar. Se están olvidando de la economía del pueblo argentino”, afirmó.
Por su parte, el director de la consultora Zentrix, Claudio Montiel, coincidió en que el principal problema económico actual es el nivel de endeudamiento de los hogares. “Hoy el nivel de endeudamiento de la gente es muy alto, además de los atrasos en tarjetas de crédito y préstamos personales”, explicó.
Según las encuestas de la consultora, la situación financiera de las familias es cada vez más ajustada. “Más de la mitad de las familias están en una situación de endeudamiento, con varios trabajos y poco tiempo disponible”, indicó.
Montiel agregó que la percepción sobre los ingresos sigue siendo negativa. “En la última encuesta que hicimos, el 75% de la gente dijo que su salario no le gana a la inflación”, señaló.
Sin embargo, el consultor advirtió que esa percepción económica no se traduce de manera directa en el plano político. “Cuando se pregunta por Javier Milei, tiene una imagen positiva del 45%”, explicó. Según su análisis, esto se debe a dos factores: “Es un gobierno que propone constantemente cambios, puedan ser buenos o malos, y está claro que no hay una identificación de una oposición a este Gobierno”.
De esta manera, mientras la inflación muestra señales de desaceleración en los indicadores oficiales, comerciantes y analistas coinciden en que la economía diaria continúa marcada por la caída del consumo, el endeudamiento y la pérdida de poder adquisitivo.
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