Fue kirchnerista, anticamporista, fugazmente sciolista, kicillofista y otra vez kirchnerista. Qué le pasa al senador que atacó a la vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario. El bluf en la ciudad de Zárate.
Por María Martha San Martín
Si la coherencia no es un estado natural del psiquismo, como sostiene el psiconanálisis, entre el pensar, el sentir y el decir de Sergio Berni anidan más contradicciones que en un secreto a voces. Kirchnerista, anticamporista, fugazmente sciolista. Propulsor de la contención social y de la mano dura. Funcionario de Axel Kicillof. Otra vez kirchnerista.
Con su habitual movimiento en zigzag, un día después de protagonizar una sesión escandalosa en el Senado bonaerense donde le espetó duros reproches a la vicegobernadora Verónica Magario y cuestionamientos al gobernador Kicillof, este jueves sostuvo durante una entrevista con María O’Donnell en Urbana Play “la necesidad de que Kicillof sea nuestro candidato”, siempre que -según su criterio- primero “defina si es candidato de todo el peronismo o de esa izquierda progresista albertista”.
Hace solo tres meses, el senador bonaerense de Unión por la Patria pasó por el programa de streaming de Tomás Rebord en el que se refirió a la interna del peronismo. Afirmó que Kicillof “va a ser presidente de la Argentina”, relativizó la pertenencia de Sergio Massa al Partido Justicialista y respaldó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Cuatro años antes, febrero de 2022, había anunciado su separación del kirchnerismo porque -dijo- “creo que llegó el momento de cortar el cordón umbilical”. Su separación política de CFK, dijo entonces, “es un tema de coherencia”.
Había ejercido los cargos de secretario de Seguridad de la Nación y de viceministro de Desarrollo Social durante los gobiernos de Cristina. En diciembre de 2019 asumió como ministro de Seguridad del gobernador Kicillof. Un denominador común: hombre de origen militar, tanto antes como después cuestionó la influencia del progresismo dentro del Partido Justicialista.
Guerra con Máximo, fútbol con represión, choferes enojados, paro policial
Kicillof sostuvo durante años a Berni en la gestión de la seguridad bonaerense. En octubre de 2022, el ministro quedó en el ojo de la tormenta por el operativo de seguridad del partido que disputaron Boca y Gimnasia en La Plata, dondo murió un hincha. La represión desatada reavivó el reclamo interno para que el gobernador echara a Berni, que en los meses previos mantenía un enfrentamiento con Máximo Kirchner.
La génesis de las desavenencias se sitúa en el cierre de listas para las elecciones de 2021, cuando quiso armar su propia boleta distrital en desacuerdo con algunas decisiones de la conducción camporista. Sergio y Máximo, casi dirimen sus diferencias a los golpes.
En medio de los cuestionamientos del universo K a su permanencia en Seguridad, Berni fue golpeado en abril de 2023 por choferes de colectivos que participaban de una protesta en la General Paz por el asesinato de un compañero de la línea 620, en La Matanza.
Tres años antes, en plena pandemia, miles de efectivos de la Policía Bonaerense rodearon y sitiaron la residencia oficial de Axel Kicillof y la sede de la gobernación en La Plata para exigir mejoras salariales y laborales. Las protestas se ramificaron a otros puntos geográficos, con epicentro en Puente 12 de La Matanza. Disconformes con las negociaciones que mantenían con Berni, depusieron la protesta una vez que el gobernador confirmó que no serían sancionados por las movilizaciones.
Nadie es profeta en su tierra
Además de sus declaraciones tan oscilantes como taxativas (“el delito no tiene edad”, afirmó al respaldar la baja de la edad de imputabilidad que se debatió este año en el Congreso), a Berni le enrostran algunos infortunios en su derrotero político electoral. Nunca ganó una elección.
En Zárate, el senador hace tándem con la diputada Agustina Propato, con quien está casado. Desde hace años, el matrimonio intenta traducir su capital político en construcción territorial: Unión por la Patria perdió en 2023 con Marcelo Matzkin, de Juntos por el Cambio, por 42% contra 39%. Con Propato al frente de la boleta municipal, el peronismo no pudo hacer pie en el distrito frente a la fuerza amarilla.
La victoria del ritondista Matzkin no fue la única sorpresa de esos comicios. Mientras el ecosistema político del distrito esperaba que la nominación del nuevo secretario de Gobierno recayera en alguien del PRO o de sus aliados locales, Matzkin nombró al frente de ese lugar estratégico del municipio a Marcelo Torres. Electo concejal de Zárate por el Frente de Todos en las elecciones 2019, Torres es un viejo aliado de Berni y del exvicegobernador Gabriel Mariotto.
Publicado en Letra P




