“Las miradas de esta semana estarán puestas en la situación en Medio Oriente, con la expectativa de que el conflicto no escale, y en la evolución del precio del petróleo, que seguiría presionado al alza ante las amenazas de corte del estrecho de Ormuz”, dijo el agente de compensación y liquidación Cohen.
En ese contexto, el S&P Merval se hunde 4,2% a 1.977.341,210 puntos básicos. Asimismo, medido en dólares el referencial pierde 4,5% y toca su valor más bajo desde el 10 de abril.
Las acciones que más caen en la bolsa porteña son: Transportadora de Gas del Sur (-6,8%) y Central Puerto (-5,9%) y Grupo Valores (-5,4%). Mientras tanto, en Wall Street los ADRs también exhiben mayoría de bajas, con Grupo Supervielle (-3,5%) a la cabeza.
Los bancos son los que más sufren en Nueva York. En el otro extremo, solo los papeles de Bioceres, Irsa y Mercado Libre eluden la tendencia negativa.
En el cierre de la semana pasada, el ponderador estadounidense de mercados MSCI marcó como complicada la posibilidad de un ascenso de la categoría de Argentina desde la actual “standalone” a “emergente”.
“No se trató de una crítica al rumbo actual, sino más bien de una señal de que aún falta recorrido para dar ese salto. En cambio, el paso de categoría Standalone a mercado de frontera parecería más viable”, remarcaron desde la consultora Outlier.
¿Podrá la deuda argentina equiparar a la de otros países de la región?
Pese a los indicios, recién este martes MSCI publicará la decisión final. La economía argentina se encuentra actualmente en el escalón más bajo de la clasificación que es el “Standalone Market”, y que comparte con Zimbawe, Líbano, Ucrania, Panamá, Jamaica y Trinidad y Tobago.
Por su parte, mercado emergente la poseen países como Brasil, México, India, Chile, Colombia y China. Aunque esto implicaría avanzar dos escalones, ya que el paso previo es “mercado de frontera”.
Según analistas financieros, un cambio en la clasificación podría desencadenar una ola de ingresos de capitales; en particular el J.P. Morgan estimó un flujo potencial de hasta u$s1.000 millones hacia activos financieros argentinos.
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