Valentina Al Halli Obeid, directora de la residencia de Adultos Mayores, visitó los estudios de CIUDAD TV para dar a conocer una serie de actividades con las que finalizarán el año en el marco de cumplirse 10 años de vida institucional.
“Estamos muy felices, cumpliendo 10 años, una Boda de Aluminio”, expresó y comentó que este domingo la primera celebración se dio con una Misa y el viernes 20, por la tarde, se realizará una fiesta a la que invitaron “a todas las familias que estuvieron con nosotros durante este camino”. “Son muchos años de proyecciones, pero también de un camino en conjunto, de una construcción conjunta”, afirmó.
“La residencia es una casa y como tal se construye con todos los integrantes de su familia. Para nosotros, cada residente y cada familia es una parte muy importante de La Fabiana así que se construye lo que hacemos día a día”, contó.
Hoy, La Fabiana aloja a 44 residentes. “Cuando abrimos, un 15 de diciembre de 2014, eran dos: Irma y Ema eran mis dos primeras residentes y a los 6 meses ya éramos 40. Ese número se sostuvo en el tiempo, hasta hoy que con mucho esfuerzo hacemos ese trabajo continuo”.
El equipo de profesionales se compone de entre 35 y 40 personas entre enfermeros, cocineros, administrativos y un equipo interdisciplinario de médicas geriatra, kinesióloga, nutricionista, terapista, psicólogas, asistentes. “Todos hacemos un trabajo, casi uno a uno”, comentó.
“La Fabiana tiene una organización dual. Por un lado tratamos de que sea la casa, que lo sientan como una casa, con todo el respeto que eso significa. Y también la estimulación continua, tanto desde lo físico, la autonomía física, pero también desde lo cognitivo. Es un trabajo de día a día, valorar la autonomía de cada cosa y capacidad conservada que tenga la persona que está en La Fabiana. Y por la tarde, lo cognitivo y lo relacional porque hacemos mucho hincapié en que ellos puedan relacionarse con pares e intergeneracionalmente con talleres de estimulación: música, arte, manualidades, espacios participativos con talleres mensuales y asambleas de residentes”, contó la profesional.
En la instancia de asamblea, los residentes cuentan cómo se sienten, qué quieren hacer, qué quieren comer, cómo quieren estar juntos. “Es como una reunión de consorcio y esto hace a que sean personas mayores decidiendo dentro del espacio donde viven. Y me parece importantísimo marcar porque para nosotros lo más importante es el derecho por el respeto y por la autonomía de cada uno de ellos”.
La familia del residente también ocupa un lugar importante. “Lo que pretendemos es que la familia sea familia, no cuidadora o médica. Así que tiene el rol más importante que es el del amor y la contención desde el amor, único e irremplazable. Tenemos en estos 10 años familias extremadamente presentes, involucradas en la institución. Somos una comunidad”, afirmó.




