El 12 de diciembre el fiscal federal Eduardo Taiano había dictaminado que Briski no cometió delito alguno, ni apología del delito ni instigación a cometerlos, como denunciaron sus acusadores, la DAIA y un abogado particular. Así, el magistrado resolvió en favor de no proceder en la imputación del actor. “Nos alegramos mucho por Norman y lamentamos que se haya quedado con las ganas de cantarle sus verdades en la cara a sus detractores”, dijo la Gremial de Abogados y Abogadas, cuyos miembros llevaron adelante la defensa de Briski.
El 21 de octubre, en horas de la noche, cuando el canal América televisaba los premios “Martin Fierro Cine”, se le otorgó la palabra a Briski, quien manifestó con gran fervor: “el entorno, lo que está pasando en el mundo… Gaza… jamás será vencido, jamás será vencido Gaza, no me importa que me aplaudan mucho o poco, pero siento aquí en mi sangre, en mis ancestros, la defensa de un pueblo, de un pueblo que está siendo asesinado, Gaza… saludo a todas las luchas, no a esta sino a todas, porque tendrían que estar juntas todas las luchas (…)”.
La acusación había planteado que “en dicha disertación el denunciado habría vanagloriado a extremistas internacionales que han cometido numerosos atentados y delitos espantosos dentro y fuera de la República Argentina, lo que además de merecer repudio y debido reproche moral constituye incitación a la violencia colectiva”. Y agregó que lo dicho por Briski “no representa el ejercicio de la libertad de expresión y opinión, sino que constituye un delito que además resulta ofensivo para toda la comunidad y que debe ser impulsado y condenado”.
Ayer, la Gremial informó que “el tribunal desestimó la denuncia contra el compañero actor Norman Briski, era algo de esperarse pero las aberraciones judiciales no dejan de sorprendernos porque las vemos y sufrimos todos los días en toda la Argentina y en todos los gobiernos, de manera que hasta que no emitieron este dictamen se podía esperar cualquier cosa”. La agrupación recordó que “Norman pidió desde el primer momento estar a derecho y declarar ante el Juez”.
El 25 de octubre, un día después de ser denunciado, Briski dijo a la AM 750: “Hay tantos absurdos en estos días que deberíamos entenderlos y no tratarlos como tal, sino aprender que el absurdo es parte de las manipulaciones, del cinismo. Este tipo que hace la denuncia tiene una causa severa en la que le pedía a una familia dinero. Y al mismo tiempo me acusa a mí de apología del terrorismo”. Y lamentó que “cuando esto llega a nuestra Justicia aparece otra instancia de qué va a suceder en esa cocina. Es exótico para lo que se llama democracia que se haya llegado a este nivel”. Cerró su diálogo con Víctor Hugo Morales diciendo que no tuvo “nunca la intención, con un discurso que dura dos minutos, de generar semejante revuelo. También puede ser mi propia inocencia de creer que lo que digo tiene un sentido poético”.
Página/12




