El presidente de la Asociación de Kiosqueros Unidos del Chaco, Rolando Kraemer, expondrá este viernes ante la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados de la Nación una propuesta para modificar la legislación laboral. Plantea contemplar las asimetrías económicas entre las provincias, facilitar la contratación de jóvenes y revisar las pautas salariales que, según afirmó, resultan difíciles de afrontar para los pequeños comercios chaqueños.
El presidente de la Asociación de Kiosqueros Unidos del Chaco, Rolando Kraemer, presentará este viernes a las 13 una propuesta ante la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados de la Nación para impulsar una nueva ley o una reforma de la legislación laboral vigente que contemple las diferencias económicas entre las distintas regiones del país. En declaraciones a CIUDAD TV, sostuvo que las pautas salariales negociadas a nivel nacional no siempre reflejan la realidad de los pequeños comercios del interior y pueden convertirse en una barrera para la generación de empleo.
“Básicamente se trata de explicar y manifestar en la Cámara de Diputados la propuesta nuestra que tiene que ver con una nueva ley o una reforma de la ley actual que contemple básicamente las asimetrías que hay en nuestro país”, explicó Kraemer.
Como argumento, comparó los niveles de ingresos de distintas jurisdicciones y señaló que, mientras en la Ciudad de Buenos Aires, Neuquén y otras provincias vinculadas a la actividad hidrocarburífera el producto bruto per cápita ronda los 70.000 dólares anuales, en Chaco se ubica en torno a los 14.000 dólares. Según planteó, esa diferencia refleja realidades económicas muy distintas que deberían tenerse en cuenta al momento de establecer las condiciones laborales.
El dirigente también distinguió entre los sectores productivos de la provincia. Mencionó el aporte económico del agro en el sudeste chaqueño y, al mismo tiempo, las condiciones de pobreza que afectan al Gran Resistencia, integrado por Resistencia, Barranqueras, Fontana, Puerto Vilelas y Puerto Tirol.
Para Kraemer, esas desigualdades territoriales quedan relegadas cuando las pautas salariales se discuten en Buenos Aires, con participación de grandes empresas y entidades empresariales que no necesariamente atraviesan las mismas dificultades que los comercios de cercanía del Chaco.
“Las pautas salariales, los convenios colectivos se negocian normalmente acá en Capital con las grandes empresas, con CAME, que está representado por empresas muy grandes y que tienen una realidad económica distinta a la que tenemos nosotros. Y entonces fijan pautas que nosotros después no podemos pagar”, cuestionó.
La contratación de jóvenes, otro eje de la propuesta
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es promover el primer empleo para jóvenes menores de 30 años. Kraemer sostuvo que una modificación de las condiciones laborales podría facilitar la incorporación de personas que hoy están desocupadas y estimó que, si la propuesta prosperara, podría contribuir a sumar a más de un millón de trabajadores en todo el país.
El referente de los kiosqueros aclaró que su planteo no busca reducir los ingresos de los trabajadores, sino encontrar mecanismos que permitan generar empleo formal en regiones con menor capacidad económica.
“No es que queremos ir para abajo, pero sí quisiéramos empezar a salir del pozo, es un mecanismo que nosotros consideramos válido”, afirmó.
En ese sentido, describió las dificultades que enfrentan los pequeños comercios cuando deben contratar personal bajo las condiciones salariales vigentes. Además de la capacidad de pago, señaló que la circulación de clientes es un factor determinante para la rentabilidad de cada establecimiento.
“Vos venís a Buenos Aires, te parás en una esquina, pasan 200.000 personas, te dan una esquina de Resistencia y vos tenés otro movimiento, entonces otra realidad, otra mirada en la que tenemos que tener a la hora de fijar las pautas salariales”, ejemplificó.
Un planteo que comenzó durante la pandemia
Kraemer contó que comenzó a trabajar en esta propuesta durante la pandemia, cuando trasladó sus inquietudes a legisladores provinciales. Posteriormente, continuó difundiendo el planteo entre diputados nacionales y ante la Federación Nacional de Quiosqueros, hasta conseguir un espacio para exponerlo en el Congreso.
El dirigente reconoció que se trata de una iniciativa de difícil concreción y aclaró que su presentación no garantiza que avance legislativamente. Sin embargo, consideró importante instalar la discusión sobre las diferencias económicas entre las provincias y la necesidad de incorporar una mirada federal a las políticas laborales.
En ese marco, reclamó mayor predisposición de los legisladores y de las conducciones sindicales para escuchar las dificultades de los pequeños empleadores del interior.
“Hace falta tener una mirada especial, hace falta mirar el país de otra manera, de manera más real, digamos. No sentado en un estudio, viendo lo que pasa solamente con las grandes empresas y con los grandes sindicalistas”, sostuvo.
Kraemer se mostró optimista respecto de la posibilidad de que el planteo sea debatido, aunque reconoció que los cambios podrían no concretarse de inmediato. Según explicó, la intención es abrir una discusión que contemple tanto la situación de los trabajadores como la de los pequeños comerciantes que buscan incorporar personal sin comprometer la continuidad de sus negocios.
“En realidad beneficia no solo a los trabajadores, sino que beneficia a la dignidad del empleador que está tomando un empleado y que lo que está poniéndose una soga en el cuello”, concluyó.




