El presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (IPDUV), Fernando Berecoechea, de vista en los estudios de CIUDAD TV realizó un balance de los primeros ocho meses de su gestión frente al organismo y aseguró que se avanza en su ordenamiento tras recibir “una situación muy crítica desde lo económico y financiero y muchos problemas con los vecinos”.
“Se obligó a cientos de familias chaqueñas a ocupar obras que no estaban terminadas, a través de un acta que las intimaba a ingresar a las viviendas bajo apercibimiento de perder el beneficio de la vivienda; con más de dos mil viviendas paralizadas en la provincia porque Nación había resuelto poner un freno a la obra público hasta tanto determinen de qué manera iban a continuar; y con casi el 90% de las obras de viviendas sin redes de infraestructura, ni siquiera proyectadas”, enumeró sobre las principales problemáticas que debió encarar al inicio de la gestión en diciembre pasado.
No obstante, el titular del IPDUV aseguró que “de a poco” se fue “ordenando”. “Hemos logrado saldar esta deuda de 1700 millones de pesos con el empresariado chaqueño y comenzamos a resolver algunas infraestructuras en barrios donde teníamos familias viviendo. Encontré un instituto muy complicado pero ocho meses después estamos bastante más tranquilos”, aseveró.
Alta Morosidad
Consultado sobre la alta tasa de morosidad en los contribuyentes del organismo, Berecoechea planteó que “en general se debía a la falta de distribución de boletas en el interior de la provincia, donde las familias que no recibían las boletas tenían que acercarse a Resistencia”.
También apuntó que el “recupero de las viviendas dejó de ser importante”. “Una vez que el financiamiento de la obra pública se garantizaba a través de programas nacionales dejó de ser importante salir a buscar a estas familias en situación de morosidad”, sostuvo.
Por otro lado, señaló que el “valor tan bajo de la cuota de la vivienda hacía que, sopesando el costo de los operativos con el Correo en toda la provincia en relación al beneficio no era significativo”. “A partir de esa demanda, comenzamos un trabajo con el Nuevo Banco del Chaco, hicimos un convenio, incorporamos el botón de pago a una página del Instituto, que la rediseñamos con personal propio, y se habilitaron distintos medios de pagos”, destacó.
“Hemos incorporado el estado de cuenta de cada familia a través de Tu Gobierno Digital
Esto también nos llevó a pasar de un padrón de 15 mil familias contribuyentes en diciembre del año pasado a un poco más de 23 mil en este último mes”, resaltó.
Viviendas sin terminar
En cuanto a las obras paralizadas, afirmó que son “alrededor de 1900, de las cuales 1343 son las que se alcanzaron a terminar en la gestión pasada la vivienda pero sin las redes de infraestructura y que se están completando ahora”. “Se interpreta que el Estado no se encuentra en condiciones de financiar el 100% de la obra pública, en particular de la vivienda. A partir de allí, plantean un esquema de financiamiento de la obra pública con participación del sector privado”, indicó.
Berecoechea recalcó que “esto es un problema para el Chaco que, en los últimos 20 años, tuvo supeditada su política habitacional a la Nación”. “Ni la provincia ni el organismo se encuentran en condiciones para afrontar al mismo tiempo la continuidad de toda la obra de vivienda que está paralizada, pero trabajaremos en etapas y, mientras tanto, seguimos trabajando en redes de infraestructura”, remarcó.
Objetivos del Instituto
El presidente del organismo provincial, manifestó que los “desafíos son muchos” y, en principio, ratificó la necesidad de “continuar resolviendo la situación de la obra paralizada”. “Para septiembre-octubre, estaríamos resolviendo la cuestión de infraestructura para casi 800 viviendas en la provincia”, aseveró y adelantó que en el “segundo año de gestión nos queda un saldo de 400 viviendas que tendremos que dotar de servicios”.
“También tenemos la responsabilidad de construir los módulos habitacionales del Ñachec, que es la tercera etapa del programa. Además, estamos terminando un programa interno del instituto a partir del que nos vamos a hacer cargo de terminar las obras, por administración, de todo lo que quedó inconcluso en el ex IAFEP, casi 4 mil viviendas”, anunció.
Por último,Berecoechea sostuvo que tras “resolver la situación acuciante de estas familias que están esperando sus servicios, vamos a poder llevar adelante nuestro propio programa de construcción de viviendas”. “El padrón que tenemos actualmente es de un poco más de 44 familias, es grande el desafío. Estamos en conversaciones con Fiduciaria del Norte, con NBCH, con el sector empresarial y vamos a encontrar la solución”, cerró.




