En su lugar, el Ministerio de Salud de la Nación designó a la pediatra Mariel Sánchez, que trabaja en ese centro nacional de referencia para la atención infantil desde hace tres décadas. Hasta su flamante cargo, era la directora médica del Garrahan.
El Consejo de Administración coordina la gestión del Garrahan, que la Nación comparte en un 80% con la ciudad de Buenos Aires. Junto con El Kik, lo integran Roberto Dalmazzo, Jorge Menehem y Oscar Pérez en representación de ambas jurisdicciones.
“La nueva gestión continuará y profundizará el camino ya iniciado por Soraya El Kik, enfocado en la eficiencia operativa, el ahorro genuino, la transparencia en la administración y el uso responsable de cada peso del presupuesto. Estos pilares son esenciales para fortalecer un sistema de salud centrado en los pacientes, premiar el mérito profesional y garantizar una atención de calidad sin privilegios ni desvíos”, se argumentó en un comunicado oficial sobre este cambio en la presidencia del consejo.
Profundo malestar
La utilización de la cuenta oficial del Garrahan para difundir el comunicado sobre el refuerzo salarial otorgado a los médicos residentes el domingo 2 de este mes generó un profundo malestar no solo entre el personal, sino especialmente entre El Kik y Sánchez.
El uso de términos como “casta de militantes y privilegiados” o referencias posteriores a que habían “ñoquis” es lo que más tensó esa relación. Jefes de servicio hicieron llegar su disconformidad a la directora médica. En el Hospital, los profesionales señalaron una y otra vez, tras ese comunicado, las condiciones de ingreso por concurso y de formación constante con las que deben cumplir.
Audiencia laboral
Este miércoles, delegados de los sindicatos con presencia en el Garrahan esperaban que se presentaran integrantes del Consejo de Administración a una nueva audiencia por los reclamos salariales, pero no concurrieron.
A las 15.30, se convocaron en el Obelisco trabajadores del Garrahan que, a las 16, marchan hacia la Plaza de Mayo. El paro por 48 horas es el segundo entre las medidas de fuerza votadas en una asamblea la semana pasada.
La decisión no fue unánime entre personal, pero ganó la propuesta impulsada por la APyT y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) por la votación de los presentes en el auditorio en el segundo piso del hospital.
El jueves de la semana pasada, la huelga fue de 24 horas. El hospital pediátrico funcionó con reprogramación de turnos ambulatorios y se garantizó la atención de urgencias e internación.
La Nación




