El secretario general de la UOCRA Chaco, Ariel Ledesma, expresó su preocupación por la crítica situación que atraviesa el sector de la construcción en la provincia y cuestionó duramente los proyectos de reforma laboral impulsados por el Gobierno nacional. En diálogo con CIUDAD TV, el dirigente gremial aseguró que “hay más empresas registradas, pero menos trabajadores”, y advirtió que la iniciativa oficial “beneficia a los empresarios y no contempla la voz de los obreros”.
Según Ledesma, la falta de inversión y el freno en la obra pública provocaron una caída sostenida del empleo en la actividad. “En marzo teníamos 4.400 obreros registrados y hoy apenas superamos los 4.100. Esperábamos llegar a 6.000 en noviembre, pero eso no ocurrió”, detalló. A la par, indicó que “el número de empresas creció de 250 a más de 300”, lo que, a su entender, refleja “una distorsión del mercado laboral y un aumento de la informalidad”.
El dirigente también advirtió sobre el impacto del proyecto de reforma laboral que el Ejecutivo nacional pretende enviar al Congreso. “Todas las leyes laborales se hicieron para proteger a los trabajadores, no para perjudicar a las empresas. No hace falta tocar una ley para que haya inversiones; eso es una mentira enorme”, remarcó.
Ledesma cuestionó que el Gobierno “no haya convocado a los trabajadores ni a las organizaciones gremiales” para discutir los cambios. “Si hay algo que modificar, lo tienen que hacer los propios trabajadores, porque somos nosotros quienes vivimos la realidad del empleo. Esta reforma está pensada desde los intereses empresariales”, afirmó.
En esa línea, respaldó la postura de la CGT, que ya anticipó su rechazo al proyecto y analiza medidas judiciales y gremiales para frenarlo. “La CGT fue la única que salió a defender los derechos laborales. Gerardo Martínez, nuestro secretario general nacional, está participando de las negociaciones, pero lamentamos que la iniciativa no haya surgido desde la representación de los trabajadores”, señaló.
Respecto de la situación en la provincia, Ledesma mencionó que la leve reactivación de algunas obras, como el segundo acueducto del interior o la Ruta 13, no alcanza para revertir el panorama. “Hoy la mayoría del empleo viene del sector privado, porque hay muy poca obra pública en ejecución. Sin políticas claras del gobierno y sin seguridad en los pagos a las empresas, no hay forma de sostener el trabajo genuino”, advirtió.
Por último, remarcó el aumento del trabajo informal y la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. “Si seguimos atacando los derechos laborales, lo único que vamos a generar es más pobreza y más informalidad. Necesitamos políticas que promuevan la formalidad, el consumo y la producción, no una reforma que recorte derechos”, concluyó.




