La situación de los trabajadores del transporte aéreo en Argentina sigue generando tensiones, y los gremios del sector expresan su preocupación por el rumbo de la política aerocomercial. Emanuel Zalazar, delegado de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), en diálogo con CIUDAD TV, criticó duramente el proceso de desregulación del mercado impulsado por el gobierno nacional: “Esto es un reflejo más de algo que se viene acarreando en la aviación en la Argentina: una desregulación totalitaria y totalmente sin ningún criterio, regalando prácticamente los recursos aéreos”.
Según explicó, la liberalización del sector permite el ingreso de empresas extranjeras que operan sin generar impacto en la economía local: “JetSmart vino a Resistencia sin poner ni un dólar, porque toda la inversión la está poniendo Aerolíneas Argentinas”. En ese sentido, denunció que “Aerolíneas está tercerizando un servicio, prácticamente estamos trabajando para la competencia”.
Además, se refirió a la renuncia de la titular de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), María Julia Cordero: “Ella misma ha confesado que esta desregulación no viene a favorecer para nada la gestión”. El gremialista sostuvo que se ha perdido soberanía sobre el espacio aéreo y la mano de obra calificada: “Cambiaron los códigos aeronáuticos que garantizaban soberanía de los cielos y de la mano de obra local”.
Respecto del conflicto salarial, Zalazar señaló que “los gremios que agrupan a los trabajadores de los vuelos de cabotaje e internacionales estuvieron bastante tiempo con paritarias y no llegaron a ningún acuerdo”. Según indicó, existe un “retraso importante a nivel porcentaje que el gobierno no reconoce”, y advirtió que “los cinco gremios que nuclean la aviación en la Argentina están en un sentido de alerta”.
En ese marco, reveló que los sindicatos aeronáuticos y marítimos iniciarán gestiones ante organismos internacionales: “Van a pedir ayuda a los entes internacionales para que se revea esta situación. Los entes que regulan la aviación están por pedir explicaciones porque realmente es preocupante”.
El delegado también defendió el rol social de Aerolíneas Argentinas, subrayando su función de integración territorial: “Lo que persigue Aerolíneas Argentinas es que ningún punto del suelo argentino esté desconectado”. Recordó que aún está vigente la ley que establece que cualquier habitante del país debe estar a menos de 500 km de un aeropuerto con conexión internacional.
Finalmente, Zalazar rechazó las críticas del gobierno a la aerolínea estatal: “Este gobierno, desde el minuto uno, quiso poner a la población en contra de Aerolíneas Argentinas diciendo que no era rentable y que el problema eran los trabajadores”. Sin embargo, remarcó: “Ya vamos por más de un año y medio de gestión y estamos volando más que nunca. Ellos mismos han reconocido que tenemos una ganancia”.




