Los ministros de relaciones exteriores de países como Australia, Canadá y Japón manifestaron que “el sufrimiento de los civiles en Gaza ha alcanzado nuevas profundidades”. Condenaron “el goteo de ayuda y el inhumano asesinato de civiles, incluidos niños, que buscan satisfacer sus necesidades más básicas de agua y alimentos”.
La declaración describió como “horripilantes” las muertes de más de 800 palestinos que buscaban ayuda, según las cifras publicadas por el Ministerio de Salud de Gaza y la oficina de derechos humanos de la ONU. “El modelo de entrega de ayuda del gobierno israelí es peligroso, alimenta la inestabilidad y priva a los gazatíes de la dignidad humana”, dice la declaración.
“La negativa del gobierno israelí a proporcionar asistencia humanitaria esencial a la población civil es inaceptable. Israel debe cumplir con sus obligaciones bajo el derecho humanitario internacional”, agregó.
La población de Gaza, de más de 2 millones de palestinos, se encuentra en una crisis humanitaria catastrófica, dependiendo en gran medida de la limitada ayuda permitida en el territorio. Muchas personas han sido desplazadas múltiples veces.
La mayoría de los suministros de alimentos que Israel ha permitido entrar en Gaza van a la Fundación Humanitaria de Gaza, un contratista estadounidense respaldado por Israel. Desde que las operaciones del grupo comenzaron a finales de mayo, cientos de gazatíes han muerto en tiroteos por soldados israelíes mientras se dirigían a los sitios, según testigos y funcionarios de salud.
Los firmantes de la declaración incluyeron a los ministros de relaciones exteriores de unos 20 países europeos, así como Canadá, Australia y Nueva Zelanda, y al comisionado de la UE para la igualdad, la preparación y la gestión de crisis, Hadja Lahbib. Notablemente ausentes de la lista estaban Estados Unidos y Alemania.
Los firmantes pidieron un alto al fuego inmediato, añadiendo que están preparados para tomar medidas para apoyar un camino político hacia la paz en la región.
A las críticas contra Israel se sumó inesperadamente el rey Felipe de Bélgica, quien calificó los abusos en Gaza de “vergüenza para la humanidad” en un discurso en la víspera de la fiesta nacional del lunes, unas declaraciones inusualmente directas sobre asuntos internacionales de un monarca que tradicionalmente evita la política pública.
“Me sumo a todos los que denuncian los graves abusos humanitarios en Gaza, donde personas inocentes mueren de hambre y son asesinadas por las bombas mientras permanecen atrapadas en sus enclaves”, dijo en su palacio de Bruselas.
“La situación actual dura ya demasiado tiempo. Es una vergüenza para toda la humanidad. Apoyamos el llamamiento del secretario general de las Naciones Unidas para poner fin inmediatamente a esta crisis insoportable”, agregó.
Es la primera vez que el rey Felipe se pronunciaba tan enérgicamente y sin ambigüedades sobre un conflicto en público. El Gobierno federal belga ha sido más reservado en sus críticas al conflicto de Gaza. El papel del rey en Bélgica se limita a dar consejo, apoyo y advertencias al Gobierno sin tomar ninguna decisión política.
Horas después de su publicación, el gobierno israelí rechazó la declaración de sus aliados diciendo que la misma “está desconectada de la realidad y envía un mensaje equivocado a Hamas, que inició esta guerra y la está prolongando”.
En un comunicado, la cancillería israelí sostuvo que Hamas “es el único responsable de la falta de un acuerdo para la liberación de los rehenes y un alto el fuego”.
“Existe una propuesta concreta para un acuerdo de alto el fuego: Israel ha dicho sí repetidamente a esta propuesta, mientras que Hamás se niega obstinadamente a aceptarla. En un momento tan delicado de las negociaciones en curso, es mejor evitar este tipo de declaraciones”, concluyó la cancillería israelí.
La ofensiva militar de Israel ha matado a más de 59.000 palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza. Su conteo no distingue entre militantes y civiles, pero el organismo dice que más de la mitad de los muertos son mujeres y niños. El Ministerio es parte del gobierno de Hamas, pero la ONU y otras organizaciones internacionales lo consideran la fuente más confiable de datos sobre víctimas.
Israel y Hamas han estado involucrados en conversaciones para un alto al fuego, pero no parece haber un avance y no está claro si alguna tregua pondría fin a la guerra de manera duradera. Netanyahu ha afirmado repetidamente que expandir las operaciones militares de Israel en Gaza presionará a Hamas en las negociaciones.
Agencias AP, AFP y Reuters/La Nación




