“Estamos frente a lógicas de complejidad. Frente a la lógica de la complejidad, se necesita diálogo. El primer principio es el diálogo”, expresó. En este sentido, consideró que la falta de entendimiento y de conversación democrática puede agravar las situaciones actuales: “Si no hay diálogo, si no hay entendimiento, se va a agravar. No comprender la lógica de la complejidad funciona como que no hay dinámica de cambio”.
Al referirse a la política exterior del país, señaló: “La República Argentina no adhirió al Pacto por el Futuro”, en referencia a la declaración multilateral firmada por más de 200 países en el seno de Naciones Unidas entre el 23 y el 24 de septiembre de 2024. “Brasil sí adhirió”, agregó. Para Garrido, esta definición coloca a Argentina alineada con una visión unipolar: “El país tomó una definición muy fuerte, siguiendo la misma línea de Estados Unidos. Por ejemplo, ese país ya no aporta a la UNESCO”.
“El multilateralismo implica que todos los Estados estén en pie de igualdad. Y hay dos visiones globales en juego”, explicó. Y advirtió: “Indudablemente, Argentina tiene un criterio desde el punto de vista ideológico. La pregunta es si efectivamente, en su historia de vida, en su idiosincrasia, puede construirse sola o solamente con un sector que no sea América Latina”.
Garrido diferenció las distintas agendas que conviven en una democracia: “La política tiene su agenda, las universidades tienen su agenda, el periodismo tiene la agenda que recibe del tejido social. Lo que no hay que hacer es confundirlas. Una es una agenda gubernamental, y otra es la agenda que efectivamente vive la comunidad”.
También se refirió a la situación de los jóvenes, al señalar que el Pacto por el Futuro contiene una declaración específica sobre las juventudes: “Más del 40% del electorado no votó. Hay que leer esa agenda. Pero como el país no adhirió, no está en agenda”. Sin embargo, advirtió: “Es lo que efectivamente está exigiendo el tejido social. No hay que confundir: los jóvenes no están habilitados a trabajar, a potenciarse, si no hay un ambiente favorable a cada uno de ellos”.
Citó como ejemplo el premio recibido por jóvenes de la UTN en China: “Cuando uno hace una lectura, tiene que tener mucho cuidado de que no sea sesgada. El país no tiene un sesgo ideológico. Es mucho más complejo. Tiene que ver con lo económico, lo social, lo cultural, lo histórico, las tradiciones”.
A su vez, resaltó la imagen de Argentina en el mundo: “Hay que tener mucho cuidado con algunos íconos de cómo nos ve el mundo. El mundo ve a Messi, ve al Papa Francisco, ve los cinco premios Nobel que tiene la República Argentina, una educación superior muy entrenada. Como dicen los brasileros, el argentino tiene una inteligencia muy particular frente a las incertidumbres y las complejidades”.
Consultado por la situación de Estados Unidos, explicó: “Era una situación muy delicada económicamente. Trump fue una alternativa. Ahora hay que ver si el ciudadano estadounidense coincide con la política que se está librando”. Y comparó: “Todo el sector que abraza la concepción ideológica de Trump y Bolsonaro funciona con el mismo manual. Por el otro lado, está lo institucional: el presidente, la Corte. Y aparece una tercera línea, como el gobernador de Río Grande do Sul, que intenta enfriar los contrapuestos porque puede afectar intereses concretos”.
Sobre la toma de decisiones en escenarios complejos, remarcó: “Hay que tener cuidado, prudencia y humildad en el análisis. Porque frente a las complejidades, la inteligencia no se improvisa. Se requiere experiencia. Requiere estrategia. Uno debe saber qué estrategia va a librar frente a esta realidad”. “La austeridad la soportan todos. No es para algunos. Si es pareja, no duele”, reflexionó. Y subrayó que frente a situaciones tan complejas “no hay equipo que juegue en primera si no está entrenado”.
Explicó también la lógica que ve en ciertos liderazgos internacionales: “Lo que no es multilateral, es decir, la concepción ideológica de Trump y todo lo que esto significa, es de manual. Primer punto: agredo, ofendo. Tienen una lógica en el lenguaje, en las acciones, en la metodología”.
Y agregó: “En la universidad siempre decimos: ¿Con qué cerebro analizamos? ¿Con el reptil, con el mamífero o con el reflexivo? Cuando uno tiene claro que la idea es que reaccione el otro, uno ya funciona de otra manera. Yo voy a reaccionar cuando quiero, no cuando quiere el otro”.
International Week
Finalmente, se refirió a la participación en el International Week de la Universidad de Caxias do Sul, del 18 al 22 de agosto. “Estoy muy feliz de participar. Me acompañará Víctor del Río, una persona que aprecio mucho, que dará una conferencia sobre juicio por jurado”, comentó. Destacó que el evento reunirá a cónsules, al cardenal de San Pablo y representantes de 32 municipios del Consejo Regional de Serra.
“Ellos trabajan mucho la relación internacional y cultural. La relación entre universidades y gobiernos es algo natural para ellos. Las agendas se preparan con anticipación y en conjunto con el Estado y las empresas”, remarcó.
Para cerrar, Garrido invitó a conocer de cerca esta experiencia: “Siempre abro las puertas a todo lo que quieran ir y que vean, porque se aprende mucho de ellos”.




