En su paso por Chile, el presidente argentino destacó el período iniciado tras el derrocamiento de Salvador Allende, provocaron una ola de críticas de dirigentes de la Coalición Cívica, Unión por la Patria y la izquierda, que lo acusaron de reivindicar el golpe de Estado de 1973 y la dictadura de Augusto Pinochet.
Las declaraciones formuladas este jueves por el presidente Javier Milei durante el Foro Madrid realizado en Santiago de Chile generaron una inmediata reacción de dirigentes de distintos sectores de la oposición argentina. El mandatario sostuvo que Chile “es un lugar emblemático porque con su historia reciente nos recuerda el valor inmenso de dar la batalla cultural” y añadió que, tras “el derrocamiento del comunista Allende”, el país trasandino ingresó en “un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años”.
Milei afirmó además que Chile, pese a haber conocido “los frutos de la libertad”, luego “cayó en la farsa del socialismo del siglo XXI con el resto de toda la región”. Sus expresiones fueron interpretadas por dirigentes opositores como una reivindicación del golpe de Estado de 1973 y de la dictadura de Augusto Pinochet.
Uno de los primeros en cuestionarlo fue el diputado nacional y presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, quien señaló que el mandatario “no para de cruzar fronteras y comportarse de manera vergonzosa e irresponsable”. “Ahora reivindica a un dictador como Augusto Pinochet y el golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende, agravia a una parte importante del pueblo chileno y descalifica a presidentes democráticamente elegidos, más allá de las diferencias ideológicas que pueda tener con ellos”, expresó. Y concluyó con una frase dirigida al país vecino: “Perdón, Chile”.
También reaccionó la exdiputada nacional Paula Oliveto Lago, referente de la Coalición Cívica, quien cuestionó la contradicción entre las expresiones del Presidente sobre Pinochet y sus habituales referencias a la cuestión Malvinas. “¿Cómo se le ocurre a un presidente argentino reivindicar a Pinochet y después hablar de Malvinas?”, escribió. “Ya no sé si es ignorancia o cinismo. Lo que me parece horrible es ese gusto por halagar a los dictadores. Es un profesional de la mentira”, agregó.
Desde Unión por la Patria, la diputada Cecilia Moreau fue contundente al recordar las violaciones a los derechos humanos durante el régimen chileno. “Fue un golpe de Estado. Fue una dictadura sangrienta. Fueron asesinatos, torturas y desapariciones. Que el presidente Milei reivindique a Pinochet es una vergüenza para nuestra democracia. Nunca más es nunca más”, sostuvo.
En el mismo sentido se expresó la dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman. “Milei reivindica el golpe de Estado contra Salvador Allende. La dictadura de Pinochet coordinó la represión con la dictadura argentina. Cuando habla de ‘libertad’, siempre tira para el mismo lado”, señaló.
Las críticas también llegaron desde sectores del peronismo vinculados a movimientos sociales y religiosos. El exsecretario de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico y actual diputado nacional Juan Carlos Molina consideró que “celebrar el golpe sangriento de Pinochet no es ‘batalla cultural’, es apologética de la muerte”. En un extenso mensaje, sostuvo que el dictador chileno “torturó, asesinó, desapareció y persiguió a miles de personas” y afirmó que reivindicarlo implica “ponerse del lado de los verdugos, no de las víctimas”. Asimismo, calificó los dichos presidenciales como “una ofensa directa a la memoria de los pueblos latinoamericanos”.
Las declaraciones de Milei vuelven a generar controversia a nivel regional, esta vez en territorio chileno, al abordar el proceso histórico que derivó en el derrocamiento de Salvador Allende y el posterior ascenso de Augusto Pinochet, un período que sigue siendo motivo de profundos debates políticos y sociales tanto en Chile como en el resto de América Latina.
Fuente: Parlamentario




