En vísperas de la movilización de la CGT y las CTA por el Día del Trabajador y en plena
cuenta regresiva para el segundo paro general contra la administración de Javier Milei, el
9 de mayo, este martes fracasó la reunión del Consejo Nacional del Salario, convocada
por el Gobierno para que empresas y sindicatos acordaran un aumento del Salario
Mínimo Vital y Móvil (SMVM), que se encuentra en 202.800 pesos desde marzo.
Durante el encuentro realizado de manera virtual, las cámaras empresarias propusieron
un aumento del 8% para mayo y un 5% para junio, muy lejos del planteo de la CGT, que
exigió prácticamente duplicar el mínimo y llevarlo a $377.000 para abril y a $411.000 para
mayo. La CTA de los Trabajadores planteó $440.000 para el mes de mayo. En cambio, la
CTA Autónoma acompañó la propuesta de la CGT y solicitó que en mayo el SMVM refleje
la inflación del Indec, “ya que con ese monto se está por encima de la canasta de
indigencia”, informaron fuentes gremiales.
“Al no arribar a un acuerdo se pasó a un cuarto intermedio. A su regreso, las tres
centrales obreras unificaron la propuesta en $377.600 para abril y $440.000 para mayo.
Por su parte, los empresarios mantuvieron la misma propuesta”, agregaron desde la CTA,
en un comunicado.
Acto seguido, los gremios denunciaron que, en lugar de convocar a votación en el
plenario del Consejo y ante un escenario adverso para las empresas, la secretaría de
Trabajo decidió “arbitrariamente” levantar la negociación, con lo que el Gobierno deberá
ahora definir por decreto la suba.
“El gobierno y empresarios de la UIA, CAME y Sociedad Rural se ponen de acuerdo para
impedir el pleno funcionamiento del Consejo del Salario y obligan a un final bochornoso
en el cual el Gobierno decidirá una vez más por decreto y seguramente en contra de los
intereses de los trabajadores”, afirmó Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la
CTA Autónoma.
La última convocatoria de la dependencia de la cartera que encabeza Sandra
Pettovello fue el 15 de febrero, momentos en que el SMVM se encontraba en $156.000,
valor fijado durante la administración de Alberto Fernández. El encuentro no llegó a
buen puerto y el incremento fue establecido por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).
En aquel entonces, la CGT emitió un duro comunicado, en el que acusó a la
administración de Javier Milei de “hacer fracasar” la reunión. “Rompiendo una larga
tradición de diálogo social tripartito y acuerdos colectivos en el ámbito del Consejo del
Salario en nuestro país, el gobierno impidió el normal desarrollo de la reunión con el único
objetivo de boicotear cualquier posibilidad de acuerdo”, detallaron.
En tanto, la CTA señaló que lo sucedido demostró “la connivencia entre el gobierno y los
empresarios para utilizar el salario como variable de ajuste y nos reafirma la voluntad de
seguir accionando con la unidad de las centrales sindicales para evitar que siga
hambreando a nuestro pueblo”.
La Nación




