“Desde el año pasado, en el mes de diciembre, se implementó el programa de Precios Justos en el cual se dio cierta previsibilidad al incremento del precio de los combustibles a razón de un 3% y 4% mensual. Con esto, al mes de octubre, podemos decir que hubo un aumento próximo al 60%, pero durante ese mismo período los bienes de la economía subieron 120%. Esta situación está provocando una asimetría muy preocupante porque al estar un producto a un precio tan subsidiado como este hace que se sume una demanda adicional”, explicó De Paoli sobre la situación del sector luego de que a nivel nacional se hablara de una escasez de combustible.
De acuerdo con el referente del mercado local, los “litros que se están vendiendo a los vecinos de Argentina, que están en Paraguay, Uruguay, Brasil, Chile y Bolivia, son los que no van a estar disponibles en la Pampa Húmeda ni en la provincia del Chaco ni en la Patagonia”.
“Debido a esa demanda, en el resto de las estaciones de servicio alejadas de las fronteras tenemos problemas de abastecimiento por una asignación de cupos por parte de las empresa petroleras, que te aseguran una mínima provisión, pero no sabes si eso te va a alcanzar para todos tus clientes mes a mes”, aseguró.
En esa línea, planteó la incertidumbre de “cómo mantenemos una infraestructura, trabajando un tercio o la mitad de lo que necesitas, para seguir teniendo una rentabilidad que haga sustentable tu negocio”.
“Venimos advirtiendo hace bastante tiempo a las autoridades nacionales sobre este subsidio que se hace al precio de la nafta está beneficiando más a consumidores no argentinos que aquellos que estamos aquí y necesitamos para la producción primaria y que no tenemos disponible el producto”, sostuvo.




