Con la soga del gobierno de Milei al cuello, Damián Arévalo gobierna la localidad de Feliciano. Es el único alcalde del PJ que ganó en 2025. Absorberá con fondos propios a quienes perdieron el ex-Potenciar Trabajo.
Ante la eliminación del programa nacional Volver al Trabajo (ex-Potenciar Trabajo) dispuesta por el Gobierno, el intendente de Feliciano, Damián Arévalo anunció que absorberá el pago del subsidio a sus beneficiarios. La medida fue dispuesta por decreto y alcanza a unas 60 personas que cumplen tareas en esta pequeña ciudad del norte de Entre Ríos.
Según supo Letra P, la erogación mensual implicará unos cinco millones de pesos. “La dignidad de nuestra gente no es negociable”, afirmó el jefe comunal.
Los municipios como caja de resonancia
Según afirman en el Ejecutivo local, la decisión no tiene antecedentes en la región y justificaron la medida en “la incertidumbre económica” en la que viven las familias de todo el país. En Feliciano son 63 personas las beneficiarias del programa social. Realizan tareas en la municipalidad en las áreas administrativas, de salud y de servicios.
La decisión de Arévalo surge tras el cese de los pagos de $78.000 por parte del Gobierno en abril de este año, una medida que afectó a unas 900.000 personas. En Feliciano, la gestión local realizó un análisis detallado de cada situación “para garantizar la continuidad del ingreso a quienes demostraron compromiso y desempeño”.
Hasta el recorte del Gobierno, percibían salarios de entre $300.000 y $350.000, por cuatro horas de trabajo. “Si les sacaban esos $78.000 del plan representaba un golpe muy duro para el bolsillo de esas familias, que iban a seguir trabajando para la Municipalidad. Iba a ser un recorte salarial brutal”, explicó Arévalo a Letra P.
“Un escudo social” en Entre Ríos
Según precisó, los cinco millones de pesos provendrán de rentas generales. “Seguiremos con el ajuste como estamos haciendo todos los intendentes, que ya suspendimos obra pública y horas extras para paliar todo lo que el gobierno nacional saca”, apuntó.
“Si no manteníamos ese ingreso, a la larga esa demanda nos reingresaría en pedidos de bolsones y alimentos. Por eso queremos sostener esa cifra tan importante para la familia, que le hace la diferencia a fin de mes”, señaló.
Arévalo enmarcó su decisión en el contexto nacional de ajuste a los municipios. “Estamos viviendo tiempos donde la ausencia del Estado nacional golpea fuerte en el bolsillo de los que menos tienen”, sostuvo.
El jefe comunal explicó que, a pesar de que la Nación cortó los fondos, muchos beneficiarios continuaron asistiendo a sus puestos de trabajo por propia voluntad y compromiso con la ciudad. “Esa voluntad es la que vamos a sostener desde el municipio. Para nosotros, cada servicio que ellos prestan es valioso”, subrayó.
Si bien la medida representa un esfuerzo presupuestario importante para las arcas municipales, Arévalo aseguró que es posible “gracias a una administración ordenada y transparente”.
Letra P




