{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Una militancia para que no sea tarde - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"65nZqjjIFk\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/una-militancia-para-que-no-sea-tarde\/\">Una militancia para que no sea tarde<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/una-militancia-para-que-no-sea-tarde\/embed\/#?secret=65nZqjjIFk\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Una militancia para que no sea tarde&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"65nZqjjIFk\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/SergioMassa-Debate2023.jpg","thumbnail_width":800,"thumbnail_height":568,"description":"Por Eduardo Aliverti Qu\u00e9 expuso cada candidato sobre trabajo, seguridad y vivienda en el Debate\u00bfPor qu\u00e9 crece la extrema derecha? Sigue sin estar claro que la pornograf\u00eda de Mart\u00edn Insaurralde; o la chocolater\u00eda de Julio Rigau, que alcanza a todo el entramado de la pol\u00edtica bonaerense; o el aroma a servicios de inteligencia en la revelaci\u00f3n de los affaires que se destapan sin cesar; o el d\u00f3lar disparado; o el \u00edndice inflacionario de la ciudad de Buenos Aires que anticipa el n\u00famero nacional; o las zancadillas de Mauricio Macri a la candidata cambiemita porque Macri no es un pol\u00edtico, sino un due\u00f1o despechado; o las barrabasadas de Javier Milei; o los operativos en las citys contra cuevas de gran tama\u00f1o; o una brecha en el tipo de cambio que volvi\u00f3 a ensancharse, hasta l\u00edmites de corrida muy amenazante; o las medidas proactivas de Sergio Massa; o el momento m\u00e1s dif\u00edcil de Axel Kicillof, casi sin comerla ni beberla; o los radicales que permanecen absortos e \u00bfindecisos? frente a la candidatura de Patricia Bullrich; o los celulares radioactivos; o los hechos delictuales incesantes que son tanto certeza y sufrimiento como manija medi\u00e1tica ora patentizada, ora show, vayan a cambiar sustancialmente lo ya asentado. Si es por sensaciones, dar\u00eda la impresi\u00f3n de que hechos conmovedores no son sin\u00f3nimo necesario de alteraciones significativas. Se ver\u00e1 el 22 de octubre, y m\u00e1s a\u00fan en el balotaje que prev\u00e9 todo el mundillo politizado. En un breve, sencillo y contundente art\u00edculo, publicado en La Tecl@E\u00f1e, el escritor Mart\u00edn Kohan reflexiona acerca del primer debate presidencial con una proyecci\u00f3n que excede a \u00e9ste, porque alcanza a una atm\u00f3sfera global donde rige que pr\u00e1cticamente toda sacudida no produce efectos mayores (electorales, al menos). Y el segundo debate, anoche, lo ratific\u00f3. Recuerda, en primer t\u00e9rmino, que la inclinaci\u00f3n a decir cualquier cosa no es ninguna novedad. Existi\u00f3 siempre. Pero previene que s\u00ed podr\u00eda ser un signo de \u00e9poca que no tenga consecuencia alguna. \u201cQuien dijera cualquier cosa, hasta hace un tiempo, pod\u00eda luego verse refutado, desmentido; incluso, burlado. Lo m\u00e1s com\u00fan era que tuviera que retractarse, o al menos reacomodar sus dichos, o eventualmente resignarse a ocupar ese lugar m\u00e1s bien desdoroso: el del que dice cualquier cosa\u201d. Como en efecto no pasa nada, y como agrega Kohan, quien asume esa postura y advierte que no tiene costo alguno pasa, entonces, a envalentonarse; puede tornarse mucho m\u00e1s tajante, m\u00e1s arbitrario, m\u00e1s agresivo y alcanzar, inclusive, el registro intemperante de una violencia de energ\u00fameno. Aqu\u00ed se puede agregar que tal violencia no requiere de gestualidad manifiesta al poder tratarse, tranquilamente, de terrorismo argumentativo. Porque, total, no pasa nada. As\u00ed, se puede desconocer que cr\u00edmenes de lesa humanidad s\u00f3lo son los perpetrados por el aparato represivo estatal. \u00a1O endilgarle a una trotskista los cr\u00edmenes del stalinismo! Y luego, como concluye el escritor, ante la palabra ajena, ante la r\u00e9plica certera y la refutaci\u00f3n, forzar una sobreactuada prescindencia, mirar a la c\u00e1mara con fijeza y adoptar la mueca siniestra de los extraviados. La sonrisa tenebrosa de los idos. Por supuesto, los detalles de debates muy prioritariamente preparados para brindar espect\u00e1culo, y no contenidos cuya formulaci\u00f3n es improbable en segundos o en un par de minutos, se prestan a la subjetividad. Sobre Massa y Bullrich pueden apuntarse aspectos que tambi\u00e9n har\u00edan o hacen al recurso de decir \u201ccualquier cosa\u201d sin fuertes consecuencias. El uno, en orden general, porque es part\u00edcipe de una gesti\u00f3n a la que le cabe el sayo de estar gobernando, y nada menos que como ministro de Econom\u00eda en medio de una inflaci\u00f3n estremecedora. La otra porque apenas si puede remitirse a sus esl\u00f3ganes publicitarios, confunde las preguntas, se pierde en el intento de articular oraciones y no es que solamente no tiene la menor idea acerca de lo econ\u00f3mico, sino que es incapaz de trazar una m\u00ednima propuesta siquiera memorizada. (Esto, anoche, se profundiz\u00f3 marcadamente). La espontaneidad de Myriam Bregman, como \u00fanica desacartonada del cruce, no pretende salir del consignismo asambleario. Y Juan Schiaretti se hizo memes con su encierro en la rep\u00fablica cordobesa. Nada indicar\u00eda que algo de eso se modific\u00f3, en forma resaltada, durante el segundo debate. Pero, al cabo, son cuestiones atinentes a un formato en el que, con sus virtudes y defectos a cuestas, cada quien se arregla como puede. Por el contrario, cuando decir cualquier barbaridad involucra negar el genocidio de la dictadura al extremo de inventar una cifra exacta de desaparecidos sacada de no se sabe d\u00f3nde, como si eso variara el grado de horror y como si, antes, no lo confirmara; cuando con impunidad absoluta se menta liquidar el Banco Central; cuando se delira dolarizar sin tener d\u00f3lares, y cuando se reniega de educaci\u00f3n y salud p\u00fablicas y gratuitas, estamos hablando de otra cosa adem\u00e1s de cualquier cosa. Hablamos, efectivamente, de lo que parece ser un clima de cambio de \u00e9poca, mediante el cual no s\u00f3lo no hay sanciones populares para todo tipo de enloquecimientos sino que, encima, puede aval\u00e1rselos de manera entusiasta. Es correcto, con seguridad, el diagn\u00f3stico acerca de que esta clase de frenes\u00ed embroncado, temerario, probablemente dispuesto a un salto al vac\u00edo (Jorge Alem\u00e1n lo se\u00f1ala como un \u201ccarnaval de destrucci\u00f3n\u201d), proviene de las graves deficiencias y corruptelas expuestas por la dirigencia pol\u00edtica tradicional. Pero la distancia entre lo comprensible y lo justificable tambi\u00e9n es abismal. Esto \u00faltimo va a cuenta de algo ya dicho por no tantos segmentos y personalidades alarmadas, relativo a la necesidad o conveniencia de no enojarse con los descre\u00eddos y decepcionados que votaron y votar\u00e1n al loco de la motosierra. Se entiende desde una t\u00e1ctica electoral de campa\u00f1a. Uno mismo lo expres\u00f3, y lo ratifica. Sin embargo, seg\u00fan cierta agenda o percepci\u00f3n instalada, parecer\u00eda que el conjunto inmensamente mayoritario de votantes de Milei consiste en trabajadores de delivery, sectores extendidos de clase baja\/medio-baja y media pauperizada. No es as\u00ed, como lo demuestra la radiograf\u00eda de lo ocurrido en las Primarias. El \u201clibertario\u201d \u2014un horror de palabra, no hay que cansarse de repetirlo de"}