{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Peronismo y liberalismo - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"v70YWECvHh\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/peronismo-y-liberalismo\/\">Peronismo y liberalismo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/peronismo-y-liberalismo\/embed\/#?secret=v70YWECvHh\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Peronismo y liberalismo&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"v70YWECvHh\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Peronismo-Doctrina.jpg","thumbnail_width":800,"thumbnail_height":511,"description":"Por Juan Giani* En este a\u00f1o que transitamos esos mojones c\u00e9lebres se acumulan, invitando a ingresar en ellos en b\u00fasqueda de recomendaciones que provienen de ese legado prestigioso. 75 a\u00f1os del Congreso de Filosof\u00eda de Mendoza y 50 de la muerte de Juan Domingo Per\u00f3n as\u00ed lo atestiguan, a la hora de recuperar las herencias textuales e institucionales de uno de los movimientos de masas m\u00e1s importantes de la historia completa de Am\u00e9rica Latina. Los abordajes sobre estos episodios son m\u00faltiples, pero hemos seleccionado en estas l\u00edneas la plataforma de mira que desemboca en las sabidur\u00edas te\u00f3ricas de la experiencia que toma fecha natalicia el 17 de octubre de 1945. Al peronismo solemos exaltarlo por sus realizaciones, aunque si tuvi\u00e9semos que guiarnos por las indicaciones de su l\u00edder fundador habr\u00eda que prestarle mayor atenci\u00f3n a sus bases doctrinarias. Es bueno recordar aqu\u00ed que en uno de sus principales textos, \u201cConducci\u00f3n Pol\u00edtica\u201d, Per\u00f3n exhibe una sugestiva coincidencia con un pilar de la filosof\u00eda de la cultura que hasta entonces hab\u00eda postulado la tradici\u00f3n liberal. En sinton\u00eda con la reprobaci\u00f3n de Sarmiento, el Coronel ahora Presidente abjura de los caudillismos como formato de liderazgo pol\u00edtico, y prefiere presentarse bajo el singular r\u00f3tulo de \u201cConductor\u201d. \u00bfQu\u00e9 distinguir\u00eda por tanto al indeseable Caudillo del mucho m\u00e1s preferible talento del Conductor? Y en esto Per\u00f3n es taxativo: dar Doctrina. Esto es dotar de una orientaci\u00f3n durable y sustantiva a una masa inorg\u00e1nica que a partir de all\u00ed devendr\u00e1 pueblo organizado. El supuestamente pragm\u00e1tico Per\u00f3n establece sin embargo un n\u00edtido parteaguas entre la pol\u00edtica hu\u00e9rfana de un destino trascendente y la pol\u00edtica como noble experiencia colectiva encolumnada detr\u00e1s de un l\u00edder dotado de una filosof\u00eda para la acci\u00f3n. Pues bien, es esa pretensiosa vocaci\u00f3n de trazar un rumbo se\u00f1ero la que lo mueve a convocar a un notable Congreso Internacional de Filosof\u00eda y a exponer all\u00ed un extenso y detallado escrito que se conocer\u00e1 m\u00e1s tarde como \u201cLa Comunidad Organizada\u201d. Lo primero a destacar de este magno evento es la gestualidad presidencial que en ese marco se despliega, y que es \u00fatil para comprender el escenario en el cual el peronismo auto concibe su rol. Quiero decir, luego de dos espeluznantes guerras mundiales y estando ya disponible una tecnolog\u00eda nuclear que llevaba a temer la posibilidad de que ocurriese una tercera, cab\u00eda responsabilizar a Occidente por haber colocado a la humanidad al borde de su inducido exterminio. Ese planeta al borde del precipicio exig\u00eda una urgente reflexi\u00f3n filos\u00f3fica y colocaba a Am\u00e9rica Latina ante la oportunidad de pasar de tener un papel ya no subordinado y menesteroso sino reparador; desde una cierta virginidad cultural partera de soluciones frente a potencias imperialistas extenuadas axiol\u00f3gicamente. Por lo tanto, ese extrav\u00edo civilizatorio no era atribuible principalmente a dirigencias imprudentes sino m\u00e1s originariamente a la desgraciada prevalencia de disvalores que tomaban el cuerpo de doctrinas filos\u00f3ficas. Per\u00f3n pone el centro en dos denuncias que parecen captar la crisis terminal que aqueja a ese Occidente decr\u00e9pito. En primer lugar el materialismo (\u201cmaterialismo pr\u00e1ctico\u201d lo llama espec\u00edficamente) y en segundo t\u00e9rmino el individualismo (traducido \u00e9ticamente como ego\u00edsmo, \u201cla sobreestimaci\u00f3n del inter\u00e9s propio\u201d). Veamos cada uno de ellos. A esta altura, el concepto \u201cmaterialismo\u201d ha sido utilizado tanto para un lavado como para un fregado, y el propio Per\u00f3n le da un sentido peculiar que corresponde ser aclarado. Si la definici\u00f3n can\u00f3nica de materialismo lo remite a que las ideas no se autogeneran sino que surgen de ciertas pr\u00e1cticas contextuales, Per\u00f3n lo entiende a la vez como progreso cient\u00edfico sin una \u00e9tica comunitaria que lo gu\u00ede, como crecimiento econ\u00f3mico sin una justa distribuci\u00f3n de la riqueza y como un mercantilismo de las costumbres que hoy denominar\u00edamos consumismo. La repulsa al ego\u00edsmo como norma es m\u00e1s transparente y se entronca fluidamente con el objetivo vertebral del libro, esto es construir comunidad. Imaginar al individuo como \u00e1tomo pre pol\u00edtico en torno al cual se edifica un orden social presenta la dificultad de como urdir una consistente convivencia colectiva, siendo que el camino contractualista que auspician tanto Hobbes como Rousseau es desechado por Per\u00f3n. El peronismo, es oportuno refrendarlo aqu\u00ed, surge en el contexto del derrumbe del imaginario liberal, cuya filosof\u00eda se afinca en tres pilares b\u00e1sicos. La figura del individuo, la noci\u00f3n de derechos naturales del hombre y la doctrina del poder limitado. Bajo el r\u00f3tulo de contractualismo se conoce aquella teor\u00eda por la cual individuos aislados ante el temor disgregante de la anomia firman un pacto, fundan una autoridad y fijan que derechos esa autoridad no puede avasallar sin tornarse ilegitima. La vida (cree Hobbes), el pensar cr\u00edtico (supone Kant) o la propiedad (sostiene Locke) son esos derechos que el individuo trae consigo antes de la existencia de cualquier orden pol\u00edtico, y que deben ser resguardados de la peligrosa intromisi\u00f3n tanto del estado como de las corporaciones. Vale apuntar que prontamente surgen al interior del campo de la filosof\u00eda cuestionamientos contundentes contra el individualismo liberal. Primero Hegel (en su \u201cFilosof\u00eda del Derecho\u201d) lo considera una ilusi\u00f3n, pues todo individuo luce incrustado en lo que \u00e9l llama Sociedad Civil, sistema de determinaciones culturales e institucionales que impiden pensarlo como \u00e1tomo primordial disociado. Por lo dem\u00e1s, si la sociedad pol\u00edtica fuese como la comercial, razona Hegel, (firmo un contrato contingente por conveniencia) cuando los efectos de esa sociedad me disgustan romper\u00eda el pacto para retornar a ese supuesto estado natural primigenio (lo que es a todas luces absurdo y no se verifica). Y Mart\u00edn Heidegger (ya en el siglo XX y en su libro \u201cSer y Tiempo\u201d) desde una perspectiva metaf\u00edsica y gnoseol\u00f3gica postula que no hay un sujeto autosuficiente y un objeto preconstituido al que ese sujeto puede calcular y dominar, sino un Ser-en-el-mundo (Dasein) que yace yecto y atravesado por \u201cexistenciarios\u201d. Uno de ellos es el ser-con (Mitsein), que establece que todo lo que el individuo piensa, hace o dice involucra una otredad que lo define en su identidad misma como sujeto. Ese pliego de refutaciones filos\u00f3ficas alimentan de diferentes maneras al peronismo,"}