{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Pasado y presente de la tierra de promisi\u00f3n - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"spma7b9joX\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/pasado-y-presente-de-la-tierra-de-promision\/\">Pasado y presente de la tierra de promisi\u00f3n<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/pasado-y-presente-de-la-tierra-de-promision\/embed\/#?secret=spma7b9joX\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Pasado y presente de la tierra de promisi\u00f3n&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"spma7b9joX\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! 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Por suerte y en clara oposici\u00f3n, y aunque proviene del mismo alm\u00e1cigo derechoso, fue refrescante ver en la tele a otra legisladora de cepa mile\u00edsta \u2013la Se\u00f1ora Florencia Arrieta\u2013 quien al menos por honestidad intelectual expres\u00f3, lagrimeante, todo lo contrario y con posiciones elementales pero sinceras. La cautela, como virtud pol\u00edtica, es tan determinante como su ant\u00f3nimo la audacia, y tambi\u00e9n reluce en esta tierra generosa que hoy soporta un clima de escepticismo generalizado que analistas y encuestadores definen como sobresaliente rasgo de \u00e9poca de la sociedad argentina, cuya baja autoestima se relaciona directamente con las provocaciones y corruptelas de los dizque &#8220;libertarios&#8221;. Lo cierto es que la esperanza de buen futuro, siempre y en todos los planos, constituye el mejor marco para los proyectos colectivos. Y el pueblo argentino bien lo sabe porque fue esa expectativa la que hace un siglo y medio convoc\u00f3 a originarios e inmigrantes llegados de las m\u00e1s diversas latitudes, para que en un fabuloso territorio y en poco m\u00e1s de un siglo se constituyera una Patria que la inmensa mayor\u00eda del pueblo argentino ama y s\u00f3lo minor\u00edas cipayas rechazan, ofenden y lastiman. Cierto que emigrar, huir, exiliarse o como se llamen las radicaciones en tierras for\u00e1neas, es siempre y tambi\u00e9n un recurso ilusorio, sobre todo porque idealiza y colma de esperanzas a nietos y bisnietos de los inmigrantes precursores del Primer Centenario, quienes ahora disponen de fabulosas tecnolog\u00edas y oportunidades para sobrevivir en el ya no tan pac\u00edfico ni amical planeta Tierra. Acaso por esos motivos, ahora tambi\u00e9n se consideran destinos migratorios los de &#8220;aqu\u00ed nom\u00e1s&#8221;, o sea pa\u00edses lim\u00edtrofes como Chile, Paraguay, Uruguay o Brasil, cuyas organizaciones internas se ven mucho m\u00e1s amigables que los laberintos de la econom\u00eda y la burocracia argentinas. El proceso de globalizaci\u00f3n facilita hoy los contactos y habilita v\u00edas inmediatas de comunicaci\u00f3n que vuelven menos penosa la separaci\u00f3n de familiares y amigos, lo que es important\u00edsimo en aquellos casos en los que es forzoso reconocer que los argentinos en algunos pa\u00edses no siempre somos bienvenidos. Esos contextos contribuyen tambi\u00e9n al clima de escepticismo generalizado que hoy recorre la Argentina, donde desde la pol\u00edtica y la economia se definen reglas, situaciones y climas a menudo insoportables, que deterioran y perturban las convivencias. As\u00ed, la gran mayor\u00eda de nuestro pueblo sobrevive enervada por la permanente crisis econ\u00f3mica que siempre va en desmedro del trabajo y la convivencia, sobrada de acontecimientos y decisiones que afectan al pensamiento, la lectura, la consideraci\u00f3n y la paciencia. Por eso el pueblo argentino, muy mayoritariamente, vive en estado de escepticismo generalizado. Y es que nada es m\u00e1s negativo para una sociedad nacional que la rebajada autoestima, que en muchos casos influye y determina decisiones trascendentes.Como las que toman quienes deciden irse del pa\u00eds y lo primero que tienen a mano son sus \u00edntimos hartazgos y frustraciones. Que los llevan a bajar los brazos y so\u00f1ar con otros horizontes. Por supuesto que todo lo antedicho es materia opinable, lo que es tan cierto como que la esperanza de buen futuro constituye el mejor marco para todo proyecto personal o colectivo. Y precisamente los argentinos bien sabemos que fue esa expectativa la que durante un siglo y medio convoc\u00f3 a gentes venidas de las m\u00e1s diversas latitudes a nuestro maravilloso territorio. Fueron miles, millones, quienes llegaron a estos sures buscando refugio, trabajo y futuro en la inmensidad de nuestras pampas, playas, monta\u00f1as y praderas donde lograron asentarse formando familias y organizando pueblos. As\u00ed fue como la Rep\u00fablica Argentina recibi\u00f3 inmigrantes de todo el planeta, que poblaron territorios y se afincaron con pobladores y originarios de otras latitudes. Desde tiempos inmemoriales, toda emigraci\u00f3n es primero y ante todo una esperanza, pero ahora en un mundo infinitamente m\u00e1s complejo y plagado de feroces guerras activas que por momentos parecen a punto de ser mundiales e interminables. En esos contextos los puestos de trabajo son menos atractivos que hasta hace algunos a\u00f1os, y las migraciones son m\u00e1s conflictivas y sobre todo de dif\u00edciles legalizaciones. Hoy a Europa llegan africanos y albaneses, azer\u00edes y norsaharianos, orientales y ucranianos fugitivos, y no siempre son bienvenidos. Y como son fama adem\u00e1s las dificultades migratorias para radicarse en los Estados Unidos, Canad\u00e1 y otros pa\u00edses, quiz\u00e1s por eso en Nuestra Am\u00e9rica, como la llam\u00f3 Jos\u00e9 Mart\u00ed, hay tantos migrantes a destinos diversos adem\u00e1s de los tradicionales pa\u00edses lim\u00edtrofes como Paraguay, Uruguay y Brasil, cuyos sistemas y \u00f3rdenes internos suelen parecer m\u00e1s amigables. Tambi\u00e9n es claro que si bien la globalizaci\u00f3n facilita los contactos entre continentes y habilita v\u00edas inmediatas de comunicaci\u00f3n que vuelven menos penosa la separaci\u00f3n de familiares y amigos, siempre es arduo, y en ocasiones muy ingrato, admitir realidades diferentes. Que inexorablemente all\u00ed est\u00e1n y son ineludibles. Tanto que algunos pa\u00edses que tradicionalmente acog\u00edan argentinos por supuestamente mejor calificados, ahora y debido a sus propias crisis y al Narco Feroz, est\u00e1n cambiando sus pol\u00edticas inmigratorias. Hoy las migraciones constituyen una nueva realidad, que entre otras caracter\u00edsticas devuelven a Europa a muchos nietos y bisnietos de los sufridos e ilusionados inmigrantes venidos antes, durante y despu\u00e9s del Primer Centenario. Como tambi\u00e9n hay promoci\u00f3n de oportunidades de trabajo y vida en pa\u00edses como Australia, Canad\u00e1 o Islandia, y tambi\u00e9n destinos m\u00e1s parecidos a nosotros y algo m\u00e1s accesibles, como Chile, Paraguay, M\u00e9xico o Brasil. Lo cierto es que si bien el proceso de globalizaci\u00f3n facilita contactos entre continentes y habilita v\u00edas inmediatas de comunicaci\u00f3n que vuelven menos penosa la separaci\u00f3n de familiares y amigos, siempre es costoso admitir realidades diferentes y desconocidas, y por eso las adaptaciones pueden ser arduas adem\u00e1s de ineludibles. Volver hoy la"}