{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Paciencia y ferocidad - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"B92G1T6JwX\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/paciencia-y-ferocidad\/\">Paciencia y ferocidad<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/paciencia-y-ferocidad\/embed\/#?secret=B92G1T6JwX\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Paciencia y ferocidad&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"B92G1T6JwX\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Crisis-Que-se-vayan-todos.jpg","thumbnail_width":800,"thumbnail_height":556,"description":"Por Colectivo Editorial Crisis Hacia adelante todo es una inc\u00f3gnita. La suerte del oficialismo est\u00e1 atada a su capacidad para mantener a raya la inflaci\u00f3n. Pero conseguir ese prop\u00f3sito, del que depende la legitimidad, implica retrasar el resto de los ajustes que el mercado reclama. Como les pas\u00f3 a sus predecesores, Javier Milei est\u00e1 enfrascado en sostener un esquema que no cierra. El peso de la inercia comienza a devorarlo. Y el fantasma de un crac financiero otra vez sobrevuela. El le\u00f3n est\u00e1 siendo domado. En estas condiciones, los berretines internacionales del presidente, su desprecio por la rosca y el abandono de la gesti\u00f3n de la m\u00e1quina estatal pueden operar como catalizadores de una crisis pol\u00edtica de magnitud, cuando el humor de las expectativas cambie. \u201cEl que se enoja pierde\u201d reza una de las m\u00e1ximas de la pol\u00edtica profesional, que tambi\u00e9n fue sacudida por el vendaval libertario. Justo el m\u00e1s furioso les pas\u00f3 el trapo a todos. Y no deja de bardearlos. Sin embargo, la casta no se inmuta y sus personeros de un lado y del otro de la grieta ensayan alquimias a la espera de la oportunidad para volver al ruedo, si \u201cel furia\u201d fracasa. Las viejas cuitas prescriben, los muertos reviven y un manto de piedad funciona como autoamnist\u00eda, mientras se arma el \u00e1lbum de figuritas para las elecciones de medio t\u00e9rmino. Ellos conf\u00edan en las fuerzas de la gravedad. Aunque el pa\u00eds se hunda. Para el resto de los mortales el partido se juega en el d\u00eda a d\u00eda. Y el desaf\u00edo es lidiar con la desorientaci\u00f3n. Con la angustia. Con la ciclotimia que alterna entre optimismo y pesimismo, entre entusiasmo y depresi\u00f3n. Cuesta hacerse una idea de c\u00f3mo va a seguir la historia. Hasta d\u00f3nde llegar\u00e1 la degradaci\u00f3n. Cu\u00e1nto crecer\u00e1n la violencia y la insensibilidad. \u201cSe rompieron los horizontes predictivos de la sociedad\u201d, dice un experimentado pensador amigo. Para quienes estamos inmersos en esta vor\u00e1gine, si la pol\u00edtica sigue teniendo sentido es porque algo nuevo est\u00e1 por venir. O como dice una joven amiga, la pr\u00f3xima tenemos que \u201cvolver peores\u201d. Por abajo, la pared El gobierno de La Libertad Avanza se sostiene en dos pilares, l\u00e1biles pero decisivos: la moneda y la expectativa que genera. De la pericia para mantener la credibilidad de la primera depende la pervivencia de la segunda. La gobernabilidad est\u00e1 en manos de los Caputo. Y si la f\u00f3rmula falla, hay dobles de riesgo: Bullrich y Villarruel. La doctrina Chocobar y los tanquecitos en la calle. Las encuestas siguen registrando un importante apoyo en la mitad de la poblaci\u00f3n. A pesar de la malaria, hay una narrativa que funciona. El relativo estancamiento del af\u00e1n reformista convive con una radicalizaci\u00f3n discursiva que transmite convicci\u00f3n y autenticidad. Salvo honrosas excepciones, en la oposici\u00f3n nadie exhibe niveles similares de consecuencia. M\u00e1s all\u00e1 de la espuma de la opini\u00f3n p\u00fablica, existen indicios de una preocupante mutaci\u00f3n de la bronca acumulada en la sociedad. De apuntar contra los pol\u00edticos o la estatalidad, ahora el odio se derrama de manera horizontal hacia la propia gente. Lo que sol\u00eda erupcionar de abajo hacia arriba salpica hacia los costados. Los devotos de las fuerzas del cielo depositan en quienes \u201cno la ven\u201d la culpa de un eventual fracaso oficialista. Mientras que la recriminaci\u00f3n de quienes padecen la crueldad libertaria para con los votantes del le\u00f3n se torna tirria cuando insisten a pesar de la cat\u00e1strofe en curso. Escenas de una guerra civil en ciernes, que es la etapa superior de la grieta. M\u00fasica para los o\u00eddos de la ultraderecha. No es f\u00e1cil salir de esta encerrona. La sensaci\u00f3n de estar desarmados domina a quienes pretendemos oponernos. La reacci\u00f3n espont\u00e1nea y corporativa que alcanz\u00f3 para ponerle un freno a Macri parece haberse consumido en el primer semestre de esta renovada ofensiva garca. En adelante cada batalla parece indescifrable. Pero victimizarse es darles pasto a las fieras. En esta inc\u00f3moda e incluso dram\u00e1tica situaci\u00f3n habr\u00e1 que encontrarle el agujero al mate. Paciencia y fraternidad por abajo, hasta parir los nuevos s\u00edmbolos de paz. Audacia y ferocidad por arriba, hasta el helic\u00f3ptero y m\u00e1s all\u00e1. Aunque no sepamos qu\u00e9 nos depara el m\u00e1s all\u00e1. Publicado en Revista Crisis"}