{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Nueva evidencia desaconseja el consumo moderado\u00a0de vino - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"F1415srYVr\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/nueva-evidencia-desaconseja-el-consumo-moderado-de-vino\/\">Nueva evidencia desaconseja el consumo moderado\u00a0de vino<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/nueva-evidencia-desaconseja-el-consumo-moderado-de-vino\/embed\/#?secret=F1415srYVr\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Nueva evidencia desaconseja el consumo moderado\u00a0de vino&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"F1415srYVr\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/vino.jpg","thumbnail_width":800,"thumbnail_height":492,"description":"Se cree que una copa de vino al d\u00eda es \u201csaludable\u201d e, incluso, que \u201calarga la vida\u201d. Durante a\u00f1os, la comunidad cient\u00edfica y m\u00e9dica ha discutido en torno a este sentido com\u00fan instalado en la sociedad: de un lado, los promotores de esta idea concentran sus argumentos en la mejora del sistema cardiovascular, mientras que los detractores apuntan que, en rigor de verdad, no existe un nivel de consumo de alcohol seguro y los riesgos son superiores a los beneficios. A esta controversia, cient\u00edficos de la Universidad de Victoria (Canad\u00e1) agregan un nuevo cap\u00edtulo, a partir de una investigaci\u00f3n publicada en la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs. Se trata de un meta\u00e1nalisis que revisa las conclusiones a las que arribaron 107 trabajos realizados previamente. Esto es: aportan un an\u00e1lisis a partir de otros an\u00e1lisis para decir que, en la pr\u00e1ctica, \u201cbeber con moderaci\u00f3n no alarga la vida\u201d. Sostienen que los bebedores que se controlan con una copa diaria no tienen un menor riesgo de padecer enfermedades card\u00edacas en comparaci\u00f3n con los abstemios. Bajo esta premisa, los referentes de la publicaci\u00f3n destacan que aunque se ha cre\u00eddo, hist\u00f3ricamente, que beber con moderaci\u00f3n puede \u201cfuncionar como un t\u00f3nico para la salud\u201d, en la pr\u00e1ctica no toda la evidencia exhibe un panorama tan positivo. Y subrayan que este tipo de investigaciones que promueven su consumo, en verdad, tienen problemas de dise\u00f1o y metodolog\u00eda, por lo que podr\u00edan estar sesgadas. Por ejemplo, el trabajo aportado desde la Universidad de Victoria plantea que las investigaciones sobre el consumo moderado de vino suelen basarse en adultos mayores, pero desestiman rangos generacionales m\u00e1s j\u00f3venes. O bien, menciona que los par\u00e1metros que se utilizan para indicar la diferencia entre alguien abstemio de alguien que no lo es son borrosos. En ciencias, seg\u00fan en donde se introduzca la tijera al plantear al problema, las conclusiones a las que se arriba pueden ser radicalmente distintas. Una disputa de largo alientoEn el marco de la disputa, P\u00e1gina 12 dialog\u00f3 con Adri\u00e1n Baranchuk, m\u00e9dico cardi\u00f3logo y presidente de la Sociedad Interamericana de Cardiolog\u00eda. \u201cSi pensamos a la salud como un todo, es muy dif\u00edcil saber si una acci\u00f3n es buena o es mala porque eso depende del contexto biol\u00f3gico del paciente. Una cosa es determinar qu\u00e9 es bueno o malo para un joven de 15 a\u00f1os, para un hombre de 50 o para una mujer de 75. Lo que s\u00ed est\u00e1 claramente demostrado es el beneficio para el sistema cardiovascular de tomar moderadas dosis de alcohol. Las normas indican dos vasos por d\u00eda, dejando dos d\u00edas libres a la semana para hombres, y la mitad para las mujeres\u201d. Seg\u00fan el especialista, que adem\u00e1s cuenta con una prol\u00edfica producci\u00f3n cient\u00edfica en centenas de art\u00edculos, trae beneficios vinculados a mejor\u00edas en la funci\u00f3n endotelial, es decir, aquello que recubre a los vasos sangu\u00edneos por dentro; al tiempo que disminuye la placa ateroscler\u00f3tica y la progresi\u00f3n de la enfermedad coronaria. De acuerdo a la contribuci\u00f3n liderada por Tim Stockwell, el investigador principal, pareciera como si las personas que beben \u201cfueran mucho m\u00e1s sanas\u201d, aunque \u201clas apariencias enga\u00f1an\u201d. En su art\u00edculo, dividen los estudios de \u201cmayor\u201d y \u201cmenor\u201d calidad. Mientras los primeros se caracterizaban por incluir a personas relativamente j\u00f3venes al comienzo (menos de 55 a\u00f1os), y se aseguraba que los bebedores antiguos y ocasionales no fueran rotulados con la etiqueta de abstemios cuando no lo eran; los segundos, precisamente, eran los que, desde la perspectiva del equipo de Stockwell, vinculaban el consumo moderado de vino con \u201cuna vida m\u00e1s larga\u201d. Para Baranchuk, a menudo se confunde la calidad de los trabajos con la ausencia de los estudios randomizados. \u201cNo los hay por el conflicto de las multivariables&#8221;. Y ejemplifica: \u201cPuedo armar dos grupos, uno en el que est\u00e1n los que no toman nada y otro en el que est\u00e1n los que toman de manera moderada, pero es muy dif\u00edcil que en ambos los pacientes sean del mismo sexo, tengan la misma edad, la misma presi\u00f3n arterial o el mismo nivel de colesterol. Son cosas que influyen a la mortalidad total y pueden terminar influyendo a favor o en contra de una hip\u00f3tesis\u201d. Ni blanco ni negroLa pregunta que se desprende, entonces, es la siguiente: si el alcohol es tan bueno para sus promotores, \u00bfpor qu\u00e9 no es recetado a todos y todas? Baranchuk se anima y responde: \u201cPorque los riesgos que acarrea su consumo no lo transforman en una medicina, sino en una sustancia social. Compararlo con una droga no tiene ning\u00fan sentido m\u00e9dico\u201d. Si el paciente no bebe, entonces, la recomendaci\u00f3n es que no comience a hacerlo en funci\u00f3n de los beneficios cardiovasculares porque tambi\u00e9n hay riesgos asociados notables. \u201cAumenta el riesgo de c\u00e1ncer en el tracto digestivo y de fibrilaci\u00f3n auricular, que incrementa el riesgo de accidentes cerebrovasculares\u201d, cita Baranchuk. Seg\u00fan los datos provistos por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, tomar bebidas alcoh\u00f3licas significa un verdadero problema para los gobiernos de todo el mundo. Cada a\u00f1o se producen tres millones de muertes debido al consumo nocivo de alcohol (un 5,3 por ciento de todas las defunciones) que, como si no fuera suficiente, implica un factor causal en m\u00e1s de 200 enfermedades y trastornos. Es tarea de la ciencia discutir con la evidencia a mano, con el objetivo de desmontar sentidos comunes instalados. Como toda controversia, la del consumo moderado de vino no acepta un planteo de corte dicot\u00f3mico porque como todo problema complejo, requiere de respuestas complejas. Fuente: P\u00e1gina\/12"}