{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Milei, las palabras sin las cosas - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"h2BPd5XKpu\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/milei-las-palabras-sin-las-cosas\/\">Milei, las palabras sin las cosas<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/milei-las-palabras-sin-las-cosas\/embed\/#?secret=h2BPd5XKpu\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Milei, las palabras sin las cosas&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"h2BPd5XKpu\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/milei-2.jpg","thumbnail_width":800,"thumbnail_height":452,"description":"Por Mart\u00edn Becerra* Sosten\u00eda Fidanza que los problemas p\u00fablicos eran disimulados y los componentes program\u00e1ticos de las fuerzas pol\u00edticas competidoras eran escondidos. Si se asumiera como v\u00e1lida la opini\u00f3n de Fidanza, la actual campa\u00f1a electoral, que a diferencia de aquella es presidencial, muestra atributos opuestos: ya no son dos, sino tres, las candidaturas con mayor intenci\u00f3n de voto y sus discursos combinan altas dosis de emoci\u00f3n y tajantes definiciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas incompatibles entre s\u00ed. Hay contrastes evidentes entre los candidatos en pugna, hay consignas in\u00e9ditas y consensos inertes. Tras la polarizaci\u00f3n entre peronismo y antiperonismo que regul\u00f3 la oferta electoral en los \u00faltimos 15 a\u00f1os, la grieta adopta una fase man\u00edaca con el ascenso de Javier Milei, que lleva la radicalizaci\u00f3n al paroxismo. De la campa\u00f1a de Milei se dice que est\u00e1 basada en la explotaci\u00f3n de interacciones en las redes sociodigitales como TikTok, que gestiona con mayor maestr\u00eda que Sergio Massa, Patricia Bullrich, Juan Schiaretti y Myriam Bregman; que no invierte en propaganda, siendo esta tambi\u00e9n una diferencia con los otros espacios partidarios; y que el modo en que capitaliza el hartazgo de casi un tercio de la ciudadan\u00eda (por su resultado en las PASO) no precisa respaldo t\u00e9cnico ni emp\u00edrico, pues quienes lo votan no lo hacen por coincidencia con sus consignas, muchas de las cuales desconocen y sobre las que no exigen coherencia, sino por rechazo al resto. Algunas de esas interpretaciones son correctas y otras son fantas\u00edas que corresponde despejar. En primer lugar, es falso que la candidatura de Milei tenga una estrategia superlativa en TikTok o que tenga una f\u00f3rmula para aprovechar la din\u00e1mica de las redes sociodigitales que le est\u00e1 vedada a los dem\u00e1s aspirantes a la presidencia. De hecho, la apertura de la cuenta oficial de Milei en TikTok (marzo 2022) es posterior a la de Bullrich (mayo 2020), por ejemplo y, aunque Milei tiene m\u00e1s interacciones, tampoco es que sean abrumadoras. Lo que el espacio de Milei cataliza es una tendencia previa de influencers, youtubers y cuentas con contenido antifeminista, xen\u00f3fobo, antiprogresista, antiderechos laborales y ambientales y de exaltaci\u00f3n de la violencia contra personas y grupos identificados como enemigos. Esa tendencia no es una fabricaci\u00f3n de la actual campa\u00f1a electoral, sino a la inversa: la campa\u00f1a de Milei es producto de la convergencia de agendas que, sin ser novedosas, hallan articulaci\u00f3n en voceros en redes digitales desde hace a\u00f1os. El sujeto que activa de modo militante a Milei lo precede. Como complemento, la responsabilidad de las grandes plataformas digitales en la diseminaci\u00f3n de discursos violentos est\u00e1 documentada en el Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, Colombia y otros pa\u00edses, porque la radicalizaci\u00f3n de los contenidos en las redes constituye parte de su modelo de negocios. Con sentido de la oportunidad, la exposici\u00f3n del dogma que Milei encarna en la Argentina es lubricada por la programaci\u00f3n algor\u00edtmica de grandes compa\u00f1\u00edas globales. No obstante, Milei no es solo \u2013ni siquiera centralmente\u2013 un candidato que explota los espacios virtuales de la ultra. Es, antes que nada, un producto de la televisi\u00f3n apalancado por un mecenas como Eduardo Eurnekian. Es cierto que el gasto en pauta publicitaria de La Libertad Avanza es bajo \u2013en comparaci\u00f3n con Juntos por el Cambio y Uni\u00f3n por la Patria\u2013 porque los mismos grupos televisivos, radiales y editoriales que fueron su feedlot durante la \u00faltima d\u00e9cada siguen amplificando sus consignas, aunque luego de las PASO muchos de sus contertulios medi\u00e1ticos hayan reculado y declaran espanto con la criatura que cebaron. Los 15 a\u00f1os previos de presencia estelar de Milei en tv (sobre todo) y radio, donde le festejaban su extravagancia est\u00e9tica y lo entronizaban como voz autorizada para analizar la (decadente) coyuntura econ\u00f3mica, fueron la condici\u00f3n de posibilidad para que cosechara conocimiento masivo y relaciones pol\u00edticas. Tiempo de tv de economistas en 2018. Fuente: Consultora Ejes de Comunicaci\u00f3n De hecho, el rechazo rabioso de Milei a los ideales de justicia social (\u00abes aberrante\u00bb) y de progreso (\u00abvenimos a terminar con el verso de que donde hay una necesidad nace un derecho\u00bb) es coincidente con la pr\u00e9dica de la mayor\u00eda de los animadores y columnistas de los medios comerciales de la Argentina desde \u2013como m\u00ednimo\u2013 2008. As\u00ed, entre tanta ruptura proclamada, Milei evidencia continuidades. Su emergencia representa la fase \u00abman\u00edaca\u00bb de la polarizaci\u00f3n que regulaba la pol\u00edtica argentina hasta ahora y a la que casi todos los medios (no solo los m\u00e1s grandes y comerciales) abonaron con l\u00edneas editoriales facciosas. Se trata de una fase man\u00edaca porque eleva a extremos \u00abinconcebibles\u00bb algunos rasgos de la polarizaci\u00f3n previa, por ejemplo, en materia de derechos humanos y garant\u00edas constitucionales. Esto conduce a un \u00faltimo eje que puede ilustrarse con el an\u00e1lisis de un estudio cualitativo con votantes j\u00f3venes de Milei que publicaron\u00a0Abelardo Vitale\u00a0y\u00a0Nicol\u00e1s Tereschuk\u00a0en\u00a0P\u00e1gina\/12. Dicen los autores que \u00ablos votantes j\u00f3venes de Milei creen en el cambio clim\u00e1tico, en la ley de Interrupci\u00f3n Voluntaria del Embarazo, en la Educaci\u00f3n Sexual Integral. No creen que quitando todo eso sus vidas vayan a mejorar\u00bb. La separaci\u00f3n entre lo que el candidato dice y lo que sus votantes expresan es tan abismal que certifica una ruptura del \u00abcontrato\u00bb de sentido entre candidato y simpatizantes como no hab\u00eda ocurrido en los 40 a\u00f1os de convivencia democr\u00e1tica. En 1989, Carlos Menem prometi\u00f3 revoluci\u00f3n productiva y salariazo. M\u00e1s tarde reconoci\u00f3 que si hubiera sido sincero respecto de su plan de gobierno, no habr\u00eda conseguido el respaldo mayoritario de los trabajadores. Como se\u00f1alaba Fidanza en 2017, la l\u00f3gica del marketing comercial difiere de la que organiza el discurso pol\u00edtico. Lo \u00abdecible\u00bb suele tener correlato en el car\u00e1cter mandatario de la representaci\u00f3n pol\u00edtica, tanto que se califica de traici\u00f3n el abandono de lo prometido. Las crisis en la Argentina son un pretexto recurrente en la justificaci\u00f3n de cambios de rumbo entre lo que se dice y lo que se hace, pero los pol\u00edticos asumen un \u00abcosto\u00bb por ello. Por el contrario, la publicidad comercial juega con la aceptaci\u00f3n de la distancia entre lo que se ofrece y lo que el consumidor"}