{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"La farsa sobre la crisis de representaci\u00f3n - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"TqUGv9kPzP\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/la-farsa-sobre-la-crisis-de-representacion\/\">La farsa sobre la crisis de representaci\u00f3n<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/la-farsa-sobre-la-crisis-de-representacion\/embed\/#?secret=TqUGv9kPzP\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;La farsa sobre la crisis de representaci\u00f3n&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"TqUGv9kPzP\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Marcha-Universitaria-Oct02-2024c.jpeg","thumbnail_width":800,"thumbnail_height":561,"description":"Por Artemio L\u00f3pez La farsa sobre la crisis de representaci\u00f3n El presente an\u00e1lisis, se adentra en el complejo panorama electoral argentino actual, con ausentismo en alza en todo el pa\u00eds y proscripci\u00f3n de la principal figura opositora, centr\u00e1ndose espec\u00edficamente en la provincia de Buenos Aires, un distrito de crucial importancia estrat\u00e9gica. La decisi\u00f3n de Cristina Kirchner de participar en las elecciones de la Tercera Secci\u00f3n bonaerense, subrayaba la relevancia de esta regi\u00f3n, que alberga aproximadamente 6,5 millones de habitantes, lo que representa m\u00e1s de un tercio de los 17,5 millones de bonaerenses. En t\u00e9rminos electorales, esta secci\u00f3n cuenta con 4.846.000 electores habilitados para votar en 13.546 mesas. Por otra parte \u201cLa Tercera\u201d, aporta al peronismo bonaerense el 50% de sus votos totales. Siendo as\u00ed, es evidente que el actual bloque en el poder no pod\u00eda dejar que Cristina Kirchner fuera candidata y probablemente preservara provincia de Buenos Aires para el peronismo: el partido judicial apelando a una sentencia sin sustento, proscribe entonces a la principal opositora. Vivimos a partir de entonces una farsa democr\u00e1tica. Un an\u00e1lisis cr\u00edtico de la representaci\u00f3n pol\u00edtica en Argentina Introducci\u00f3n: el escenario electoral y la crisis de representaci\u00f3n La magnitud de esta base electoral es tal que, seg\u00fan los datos disponibles, dijimos que la Tercera Secci\u00f3n aporta el 50% del total de votos del actual oficialismo provincial.Esta cifra es fundamental, ya que posiciona a la regi\u00f3n no solo como un distrito vasto, sino como un pilar esencial para la estabilidad y legitimidad del gobierno provincial. Cualquier variaci\u00f3n significativa en sus din\u00e1micas electorales podr\u00eda, por lo tanto, repercutir en el entramado pol\u00edtico a nivel provincial y, por extensi\u00f3n, nacional. La participaci\u00f3n hoy negada de Cristina Kirchner fue concebida como un desaf\u00edo de proporciones &#8221;tan grandes como intransferibles&#8221;, con el objetivo expl\u00edcito de &#8221;volver a representar&#8221; a su base electoral. Aquel electorado \u201cpropio\u201d que se percib\u00eda desanimado tras la debacle distributiva del Frente de Todos que hizo que 4,1 millones de electores que optaron por el Frente en el a\u00f1o 2019, se ausentaran de la elecci\u00f3n de medio mandato de a\u00f1o 2021. Esta situaci\u00f3n resalta las elevadas apuestas pol\u00edticas que se jugaban en la elecci\u00f3n bonaerense y la necesidad de una figura de gran volumen pol\u00edtico y unificadora, para movilizar a un electorado desilusionado. En este contexto, nuestra tesis central es: con la proscripci\u00f3n de Cristina Fern\u00e1ndez el sistema de representaci\u00f3n electoral argentino contempor\u00e1neo ha degenerado en una &#8221;farsa electoral&#8221;. Esta afirmaci\u00f3n trasciende la mera cr\u00edtica a los resultados electorales, planteando un cuestionamiento profundo sobre la integridad y la autenticidad de la representatividad del proceso democr\u00e1tico mismo. Esta &#8221;farsa&#8221;, est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada a la consolidaci\u00f3n de un &#8221;voto calificado estructural&#8221;, que parece servir crecientemente a los intereses del &#8221;actual bloque en el poder&#8221;, alineado con una agenda pol\u00edtica y econ\u00f3mica de neoliberal de ultraderecha.La lucha por esta regi\u00f3n del conurbano se convierte as\u00ed en una batalla por el poder pol\u00edtico en la provincia. Ausentismo electoral: un fen\u00f3meno con profundo sesgo de clase Las seis elecciones del a\u00f1o 2025 ya transcurridas, que representan el 25% del padr\u00f3n nacional de electores, han revelado un fen\u00f3meno electoral novedoso por su espontaneidad, extensi\u00f3n e intensidad: un ausentismo electoral generalizado.Esta tendencia sugiere un desenganche profundo y expandido a nivel nacional del proceso de votaci\u00f3n, muy distinto de patrones anteriores de desacople. En este contexto de desconexi\u00f3n, la proyecci\u00f3n de participaci\u00f3n electoral para el a\u00f1o 2025 en la Tercera secci\u00f3n es cr\u00edtica, notablemente baja, estimada siguiendo el promedio nacional verificado, en no m\u00e1s del 55% del padr\u00f3n de 4.846.000 electores habilitados para votar. Esta alarmante proyecci\u00f3n implica que casi la mitad de los votantes habilitados se abstendr\u00edan, lo que indica una profunda crisis de participaci\u00f3n electoral, tal como se viene observado en las elecciones ya realizadas. Un punto anal\u00edtico cuali-cuantitativo crucial es la comparaci\u00f3n directa entre los niveles de ausentismo proyectados para el a\u00f1o 2025 y el &#8221;voto rechazo&#8221;, combinado con los votos en blanco y nulos observados durante las elecciones intermedias de octubre del a\u00f1o 2001 previos a la primera crisis de salida del neoliberalismo en democracia. Este paralelismo hist\u00f3rico es sumamente significativo, dado que las elecciones de octubre del a\u00f1o 2001 ocurrieron apenas dos meses antes de la mega crisis socioecon\u00f3mica e institucional de diciembre de ese a\u00f1o en Argentina. En la Tercera Secci\u00f3n en el a\u00f1o 2001, el Partido Justicialista obtuvo 805.107 votos, lo que represent\u00f3 el 46,43% del total. Sin embargo, el segundo lugar fue para los votos anulados, que superaron tanto a los blancos como a los obtenidos por la Alianza.Este &#8221;voto bronca&#8221; del a\u00f1o 2001 es una gu\u00eda para imaginar la extensi\u00f3n de la crisis de representaci\u00f3n, que se est\u00e1 desarrollando actualmente en este a\u00f1o 2025. Esta recurrencia de patrones de descontento electoral sugiere que el alto ausentismo actual no es simplemente una manifestaci\u00f3n de apat\u00eda, sino una forma m\u00e1s profunda de rechazo comunitario activo o pasivo. El hecho de que los votos anulados ocuparon el segundo lugar en el a\u00f1o 2001, indica una fuerte objeci\u00f3n a las opciones pol\u00edticas disponibles, lo que sugiere un sentimiento similar, aunque quiz\u00e1s menos expl\u00edcito, en la actualidad en tanto hoy, la ciudadan\u00eda ni siquiera concurre a votar. Si una parte sustancial del electorado, en particular los m\u00e1s vulnerables, est\u00e1 rechazando el sistema pasivamente a trav\u00e9s de la no participaci\u00f3n, esto apunta a una crisis fundamental de legitimidad para todo el marco democr\u00e1tico. Esto podr\u00eda ser un precursor de una inestabilidad social m\u00e1s amplia, similar a las condiciones que precedieron a la crisis del a\u00f1o 2001, pero manifest\u00e1ndose a trav\u00e9s del desenganche electoral en lugar de protestas abiertas como votar en blanco o anular el voto v\u00eda sobres con fetas de salame y la introducci\u00f3n en su interior de figuras de historieta, como hace casi un cuarto de siglo. El an\u00e1lisis muestra adem\u00e1s que, como es habitual, el ausentismo observado en el a\u00f1o 2025 no se distribuye de manera homog\u00e9nea en todo el electorado. Por el contrario, es particularmente intenso en la base de la pir\u00e1mide de estratificaci\u00f3n social.Esto indica un"}