{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Era en abril - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"SHGbRdjAK3\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/era-en-abril\/\">Era en abril<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/era-en-abril\/embed\/#?secret=SHGbRdjAK3\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Era en abril&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"SHGbRdjAK3\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! 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Como si esa \u201cdin\u00e1mica\u201d y eso \u201cimpensado\u201d quisiera decir que el f\u00fatbol deb\u00eda ser un juego librado a la espontaneidad absoluta, a que no hay un rival y a que entonces suena casi rid\u00edculo entrenarse. \u201cUn cuentero\u201d, que \u201cno sab\u00eda un joraca de f\u00fatbol\u201d, simplific\u00f3 estos d\u00edas un discurso por TV a Panzeri, el periodista que adem\u00e1s edit\u00f3 otro libro bello llamado \u201cF\u00fatbol Todotiempo\u201d, de Carlos Peucelle, crack clave de \u201cLa M\u00e1quina\u201d, el c\u00e9lebre equipo de River de los a\u00f1os \u201940, uno de los m\u00e1s citados en la historia mundial del f\u00fatbol. \u201cUn cuentero\u201d, claro. Panzeri, inclasificable, antisistema por excelencia, periodista de TV, radio, El Gr\u00e1fico, admirado y tambi\u00e9n denostado, antiperonista, hablaba de \u201ccasta\u201d en los a\u00f1os \u201960, pero de la \u201ccasta del periodismo\u201d, que era entonces santa patrona de una palabra hegem\u00f3nica, a la que ni siquiera pod\u00eda discut\u00edrsele una coma. Respond\u00eda en El Gr\u00e1fico entonces las cartas de los lectores, con la misma dedicaci\u00f3n con la que analizaba f\u00fatbol, nataci\u00f3n o ciclismo, pero sin por ello acomodar su palabra para vender m\u00e1s ejemplares. \u201cEsto no es una fiambrer\u00eda &#8211; dec\u00eda Panzeri &#8211; el cliente no siempre tiene la raz\u00f3n\u201d. Y defend\u00eda su oficio afirmando que \u00e9l no pod\u00eda elegir d\u00f3nde trabajar, pero s\u00ed qu\u00e9 deb\u00eda escribir o decir. Abril tambi\u00e9n, pero el d\u00eda 13 (no el 14) marc\u00f3 este domingo el d\u00e9cimo aniversario de la muerte del escritor uruguayo Eduardo Galeano, el \u201cintelectual\u201d (t\u00e9rmino que \u00e9l aborrec\u00eda) que m\u00e1s y mejor am\u00f3 al f\u00fatbol. Fue toda una iron\u00eda que tambi\u00e9n falleciera ayer (13 de abril) el peruano Mario Vargas Llosa. Ambos escritores compart\u00edan la izquierda latinoamericana m\u00e1s de medio siglo atr\u00e1s. Galeano sigui\u00f3 coherente su derrotero. Vargas Llosa mut\u00f3 tanto que en las \u00faltimas elecciones de Chile apoy\u00f3 la candidatura del ultraderechista Carlos Kast. Uno de Nacional de Montevideo, el otro de Universitario de Lima. Vargas Llosa alab\u00f3 a Diego Maradona en pleno Mundial de Espa\u00f1a 82 (estuvo en algunos estadios). Galeano am\u00f3 siempre a Diego. \u201cEl intelectual que mejor me comprendi\u00f3\u201d, lo despidi\u00f3 Maradona a la hora de su muerte. \u201cEl Dios sucio, el m\u00e1s humano de los Dioses\u201d, hab\u00eda calificado a su vez Galeano a Diego. Tambi\u00e9n este domingo, en Montevideo, en el saludo cl\u00e1sico previo al inicio del partido, Nacional, rival de Danubio, intercambi\u00f3 con el adversario libros de Galeano. \u201cCerrado por f\u00fatbol\u201d, era uno de esos libros, la frase que usaba Galeano para pedir que nadie lo interrumpiera cuando se jugaba un Mundial. No cre\u00eda eso de que el f\u00fatbol impidiera pensar o alienar y aceptaba el negocio impiadoso que se hab\u00eda adue\u00f1ado de la pelota, pero se preguntaba qu\u00e9 pasi\u00f3n acaso no era manipulada por el poder del dinero. Era de Nacional, s\u00ed, pero se declaraba ante todo \u201cun mendigo del buen f\u00fatbol\u201d. Del f\u00fatbol, sab\u00eda, que pod\u00eda ser \u201cveneno en manos de los Havelanges. Pero remedio\u201d en los pies de Maradona o de Messi, cuya camiseta firmada de la selecci\u00f3n argentina guard\u00f3 siempre como un tesoro. Y cerramos con otro aniversario. Porque un 14 de abril como hoy, pero de 1968, Roberto De Vicenzo, uno de los campeones m\u00e1s notables en la historia del deporte argentino, no pudo ganar el m\u00e1s c\u00e9lebre torneo de golf del mundo, el Masters de Augusta, porque su compa\u00f1ero de vuelta (Tommy Aaron) le hab\u00eda anotado por error un golpe de m\u00e1s en un hoyo, sin que \u00e9l (que deb\u00eda supervisarlo) lo advirtiera. El error era obvio para todos, \u201cpero los reglamentos son los reglamentos\u201d, asumi\u00f3 De Vicenzo, ganador de 231 t\u00edtulos en toda su carrera brillante, pero campe\u00f3n global por la humildad con la que acept\u00f3 el saber perder aquel d\u00eda. En aquel Masters Estados Unidos tambi\u00e9n era un caos. Una semana antes hab\u00eda sido asesinado Martin Luther King, premio Nobel de la Paz de 1963, vocero de las injusticias contra la poblaci\u00f3n negra y cr\u00edtico d\u00edas antes de la Guerra de Vietnam. El asesinato provoc\u00f3 revueltas y muertes en el pa\u00eds. Y all\u00ed estaba De Vicenzo, un argentino explic\u00e1ndole a Estados Unidos que las reglas deben ser respetadas. Un campe\u00f3n nacido en la pobreza, quinto de ocho hijos, y que, seg\u00fan \u00e9l mismo contaba, aprendi\u00f3 a jugar al golf no exactamente \u201cpara bajar la panza, sino para llenarla\u201d. Publicado en El Destape"}