{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"El otro pai\u0301s - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"FCjfFDW5D1\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-otro-pais\/\">El otro pai\u0301s<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-otro-pais\/embed\/#?secret=FCjfFDW5D1\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El otro pai\u0301s&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"FCjfFDW5D1\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CristinaKirchner-BalconCasa-Jun2025b.jpg","thumbnail_width":700,"thumbnail_height":473,"description":"Por Luis Bruschtein Desde Constitucio\u0301n hasta el Obelisco, y desde Once hasta Plaza de Mayo, cientos de miles de manifestantes que caminaban en todos los sentidos posibles fueron protagonistas de una gran coreografi\u0301a loca. Columnas que iban y veni\u0301an, miles de banderas que se desplazaban, cartelones de los sindicatos que navegaban sobre decenas de miles de cabezas de aqui\u0301 para alla\u0301. Y a ese enorme especta\u0301culo se le encimaba el inu\u0301til despliegue masivo y amenazador de cientos de motociclistas armados como si fueran soldados ucranianos en Kursk, camiones blindados, hidrantes y efectivos a pie diseminados en todo ese gran despelote. Los taxistas que votaron a Javier Milei deben estar de festejo. Nunca estuvo tan desordenada la Ciudad de Buenos Aires como sucede desde que Patricia Bullrich llego\u0301 al Ministerio de Seguridad. En el Partido Justicialista dijeron que habi\u0301a medio millo\u0301n de personas. Es una cifra calculable, difi\u0301cil de precisar, pero si se compara ese movimiento cao\u0301tico de multitudes por todos los rincones de la ciudad, es una cifra posible. Era mie\u0301rcoles, di\u0301a del jubilado hambriento y apaleado. Otras veces, los jubilados que se reu\u0301nen frente al Congreso han recibido la solidaridad de los movimientos sociales y hasta de las hinchadas de fu\u0301tbol. Este mie\u0301rcoles podra\u0301n regresar a sus casas sin pasar antes por el hospital, ya que decidieron sumarse a la marcha contra la proscripcio\u0301n de Cristina Kirchner y dejaron con las ganas a los efectivos del gas y el garrote, famosos por su valenti\u0301a. En las estaciones de trenes y de subtes, miles de pasajeros de edades y condiciones sociales indistintas entonaban: \u201cSomos de la gloriosa, juventud peronista\u2026a pesar de las bombas, de los fusilamientos, de los compa\u00f1eros muertos, de los desaparecidos\u2026no nos han vencido\u2026\u201d La movilizacio\u0301n cubrio\u0301 la ciudad, por eso la cifra es crei\u0301ble. Movilizar a medio millo\u0301n de personas en un pai\u0301s desmovilizado y esce\u0301ptico, como se demostro\u0301 en el alto ausentismo de las u\u0301ltimas elecciones, constituye un fen\u0301omeno interesante, sobre todo para los que daban por fenecido al peronismo. El medio millo\u0301n no incluye a las grandes movilizaciones que se realizaron tambie\u0301n en ciudades del interior del pai\u0301s. Toda esa movilidad obedecio\u0301 a que hasta u\u0301ltimo momento no se habi\u0301a precisado la hora ni los puntos de concentracio\u0301n, porque recie\u0301n el di\u0301a anterior se dilucido\u0301 si Cristina Kirchner debi\u0301a apersonarse o no en los tribunales de Comodoro Py. Y varios miles, algunos de los que habi\u0301an llegado de las provincias, quisieron pasar antes por el domicilio de la expresidenta, en Constitucio\u0301n. Tampoco estaba claro si podi\u0301a salir al balco\u0301n de su casa a saludar. Colgo\u0301 un mensaje en las redes pidiendo al juez que le aclare el punto, mientras en la calle miles de personas amontonadas como en el tren en hora pico, le pedi\u0301an que se asomara a saludar entre humos tribales de choripa\u0301n. De repente, entre la humareda empezaba el grito \u201cel que no salta, voto\u0301 a Milei\u201d y ese universo apretado comenzaba a moverse al uni\u0301sono de arriba a abajo. El apretujamiento haci\u0301a imposible abstenerse. Hasta un discapacitado, que tambie\u0301n los habi\u0301a, hubiera saltado. Finalmente le negaron el permiso y no salio\u0301. Pero los manifestantes igual hicieron su fiesta de protesta. En toda la pared del edificio y en edificios cercanos pegaron mensajes y agradecimientos. En la puerta quedaron decenas de estampitas y medallitas de innumerables vi\u0301rgenes y santitos difi\u0301ciles de identificar para el profano. Frente a la casa de San Jose\u0301 y Humberto Primo cada quien conto\u0301 su historia: co\u0301mo consiguio\u0301 el trabajo con Cristina, co\u0301mo sanaron a su hijo, co\u0301mo pudo ir a la universidad, co\u0301mo entendio\u0301 por fin al peronismo de sus padres, co\u0301mo consiguio\u0301 para comer cuando no teni\u0301a, co\u0301mo pudo terminar la escuela, co\u0301mo pudo tener casa propia, co\u0301mo se pudo jubilar su madre, co\u0301mo, co\u0301mo, co\u0301mo, una interminable lista de historias personales que se originaron en poli\u0301ticas de los gobiernos kirchneristas. Habra\u0301 personas que no tendra\u0301n nada que agradecer. Pero hay muchos ma\u0301s que si\u0301, no fue una ilusio\u0301n o \u201crelato\u201d. Y habra\u0301 muchos mezquinos que fueron favorecidos, pero no agradecen y esta\u0301n furiosos porque no fueron los u\u0301nicos y piensan que los dema\u0301s no se lo mereci\u0301an. Adema\u0301s de movilizar en un pai\u0301s desmovilizado, no fue una movilizacio\u0301n aburrida. Habi\u0301a complicidad, hermanamiento. Hace bien ser agradecido. Pero el camino hasta la Plaza de Mayo no fue tan bullicioso. Todos iban apurados a los puntos de concentracio\u0301n y unos pocos ma\u0301s ordenados y numerosos trataban de llegar primeros. La Marcha Peronista y el Himno fueron cantados como veinte veces en cada esquina en las que cada grupo quedo\u0301 encajado. La ilusio\u0301n de escuchar o ver a Cristina Kirchner estaba latente en la multitud. Como a las 15.00 se la escucho\u0301 desde los altoparlanetes que habi\u0301a en la Plaza. Pero pocos entendieron lo que dijo porque el sonido de los amplificadores reverberaba. Y los que estaban ma\u0301s atra\u0301s ni siquiera se dieron cuenta y segui\u0301an machacando los bombos lo que impedi\u0301a escuchar a los que estaban ma\u0301s adelante. Cuando el discurso de Cristina estaba promediando, los de atra\u0301s entendieron lo que pasaba y se callaron, pero pocos pudieron saber lo que deci\u0301a y seguramente lo leyeron al llegar a sus casas. La principal dirigente del peronismo y de la oposicio\u0301n dio un discurso desde su lugar de reclusio\u0301n a cientos de miles de personas. Ha sido un di\u0301a que los abuelos contara\u0301n a sus nietos. Y al reve\u0301s de lo que se podri\u0301a suponer, esa multitud que se volco\u0301 a las calles a protestar por la condena a Cristina Kirchner, no lo hizo con odio, sino con la alegri\u0301a de la lucha, lo cual sera\u0301 ma\u0301s peligroso para sus enemigos. Publicada en P\u00e1gina 12"}