{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"El negacionismo del genocidio argentino - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"C2wA33s2UU\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-negacionismo-del-genocidio-argentino\/\">El negacionismo del genocidio argentino<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-negacionismo-del-genocidio-argentino\/embed\/#?secret=C2wA33s2UU\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El negacionismo del genocidio argentino&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"C2wA33s2UU\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/cdn4.chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Dictadura-NuncaMas-CarasCaretas2016.jpg","thumbnail_width":700,"thumbnail_height":459,"description":"En marzo 2016, para el 40\u00b0 aniversario del golpe, la periodista e historiadora Mar\u00eda Seoane escribi\u00f3 \u2013 y Caras y Caretas lo republica diez a\u00f1os despu\u00e9s considerando la vigencia de ese an\u00e1lisis \u2013 un editorial revelador. Este texto fue el editorial de la revista y su rescate evidencia una tendencia que fue en aumento y pas\u00f3, en diez a\u00f1os, de una marginalidad provocadora al centro de la escena. &#8220;Es conocida en el mundo la tendencia negacionista sobre el Holocausto, sobre los cr\u00edmenes del nazismo contra los jud\u00edos. Cada tanto, el negacionismo, que tiene mala prensa pero es pertinaz en su desatino, se genera desde las usinas vinculadas con movimientos antidemocr\u00e1ticos: fue, es y ser\u00e1 la actitud de las derechas para avanzar sobre la refutaci\u00f3n de sus propios cr\u00edmenes cuando les toc\u00f3 asaltar el poder y gobernar, o de los cr\u00edmenes de sus inspiradores ideol\u00f3gicos. Como la sangre es indeleble y no es posible negar la magnitud de cr\u00edmenes de Estado, como los de la dictadura militar argentina a partir de 1976, los defensores ideol\u00f3gicos de la prosapia olig\u00e1rquica argentina, que los militares encarnaron por pr\u00e1ctica y plan econ\u00f3mico favorable a esa elite, intentan negar las pr\u00e1cticas de la memoria sobre el pasado y remitirlas a un uso pol\u00edtico por parte del gobierno de N\u00e9stor y Cristina Kirchner (2003-2015). Los negacionistas argentinos &#8211; periodistas, intelectuales y algunos funcionarios del actual gobierno de derecha de Mauricio Macri &#8211; en verdad quieren negar algo m\u00e1s que los cr\u00edmenes; quieren barrer la memoria hist\u00f3rica de por qu\u00e9 se cometieron y sus consecuencias sociales y pol\u00edticas. Porque corrido el velo de los asesinatos, torturas, robo de beb\u00e9s, secuestros y robos producidos por los militares, anidan los beneficiarios directos de ese modelo de \u201cguerra sucia\u201d, el inter\u00e9s econ\u00f3mico que los favoreci\u00f3 y que remite a los due\u00f1os del poder econ\u00f3mico nacional y transnacional pasado y actual. La par\u00e1bola del no Los negacionistas argentinos suelen usar diversos argumentos. El m\u00e1s com\u00fan es el de cuestionar el n\u00famero v\u00edctimas al decir que no hubo 30.000 desaparecidos. En un exceso de literalidad muchos limitan la cantidad a 8.900, el n\u00famero incluido en el Nunca M\u00e1s, editado en 1984. El n\u00famero 30.000 no es espec\u00edfico, ni tampoco pretende serlo. Es solo estimativo y se basa, entre otras cosas, en un informe de inteligencia del batall\u00f3n 601 de 1978 y del CELS en 1982, pero cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s el trabajo de los organismos humanitarios elev\u00f3 esa cifra a casi el doble. Por lo tanto, el negacionismo basado en la precisi\u00f3n num\u00e9rica es el m\u00e1s ineficaz para cuestionar las pol\u00edticas de memoria. Otro argumento es el de emparentar los cr\u00edmenes de la dictadura con los producidos por la guerrilla en aras de una \u201cmemoria completa\u201d, y negar as\u00ed el car\u00e1cter de v\u00edctimas de los desaparecidos. Esto ignora que como establece nuestra historia pol\u00edtica, hacia 1975 la guerrilla, constituida por civiles armados, estaba en v\u00edas de extinci\u00f3n, que la dictadura tuvo como leit motiv central reprimir al movimiento obrero \u2013 tal como se ratifica en el informe de la Conadep: el 56 por ciento de las v\u00edctimas eran obreros, delegados obreros \u2013. Y que cuando se habla en toda la legislaci\u00f3n nacional e internacional de delitos de lesa humanidad ellos se refieren a aquellos producidos por los Estados, que tienen el monopolio de la fuerza y del ejercicio de la ley. Los negacionistas argentinos intentan minimizar o directamente negar que el verdadero motivo de la llegada de la dictadura no fue exterminar a la guerrilla marxista y peronista, sino que la dictadura tuvo un plan sistem\u00e1tico de exterminio de los opositores, mont\u00f3 un r\u00e9gimen ilegal y clandestino de asesinatos, secuestros y robo de beb\u00e9s, sostenido en el tiempo por un Estado cuyo objetivo central fue el reformateo econ\u00f3mico social de la Argentina. La brutal transferencia de ingresos de los asalariados a los m\u00e1s ricos; el endeudamiento externo y el ingreso desaforado de la Argentina a la transnacionalizaci\u00f3n financiera. Los negacionistas encubren, en definitiva, el inter\u00e9s en defender a los beneficiarios econ\u00f3micos del plan dictatorial: la gran burgues\u00eda agroexportadora, las empresas transnacionales y el capital financiero internacional. Seg\u00fan el gran ling\u00fcista Tzvetan Todorov, la memoria promueve no solo la justicia sino la verdad y la ejemplaridad. El subsuelo de esta conducta de los negacionistas argentinos es la b\u00fasqueda de impunidad entendida no como la ausencia de castigo a los criminales sino como un revisionismo hist\u00f3rico que los justifique. Algo m\u00e1s, la resistencia a que grandes empresarios argentinos sean juzgados explica el regreso del negacionismo criollo en momentos en que, a partir del triunfo de Macri, llegaron al poder con sus gerentes de empresa &#8211; los CEO- inaugurando la ceocracia como forma de gobierno, que requiere por lo tanto un barrido de la memoria de sus complicidades civiles con la mayor tragedia argentina. El negacionismo actual es una autodefensa de quienes est\u00e1n en el poder. De quienes se oponen a que la Justicia llegue a los empresarios y civiles que se beneficiaron entonces y ahora de las pol\u00edticas econ\u00f3micas depredadoras del Estado y de los derechos laborales, civiles y pol\u00edticos de las mayor\u00edas. Con dictaduras militares o con votos, la ecuaci\u00f3n es la misma: olvidar para la impunidad&#8221;. Caras y Caretas 2016\/Mar\u00eda Seoane"}