{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"El modelo de Milei, una Convertibilidad de segunda - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"ojgSMC00iO\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-modelo-de-milei-una-convertibilidad-de-segunda\/\">El modelo de Milei, una Convertibilidad de segunda<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-modelo-de-milei-una-convertibilidad-de-segunda\/embed\/#?secret=ojgSMC00iO\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El modelo de Milei, una Convertibilidad de segunda&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"ojgSMC00iO\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Dinero-Convertibilidad90.jpg","thumbnail_width":700,"thumbnail_height":393,"description":"Por Mariano Kestelboim* Sin embargo, al carecer de los recursos financieros de aquel proceso, un contexto internacional mucho menos favorable, un apoyo pol\u00edtico interno fr\u00e1gil y partir de un pozo no tan profundo como el de la crisis de la hiperinflaci\u00f3n de fines de los ochenta, debe conformarse con un modelo con caracter\u00edsticas similares pero degradadas en relaci\u00f3n al de los a\u00f1os noventa. Las limitaciones que afronta chocan con su gran anhelo, tal como \u00e9l lo plante\u00f3 insistentemente en campa\u00f1a: la dolarizaci\u00f3n. Ese camino, a diferencia de lo que ha aplicado hasta ahora, hubiera sido superador respecto al de Convertibilidad en cuanto a un efecto codiciado, eliminar el riesgo de devaluaci\u00f3n, derivando en un esquema mucho m\u00e1s r\u00edgido y dependiente a\u00fan de Estados Unidos. Pero las previsibles restricciones obligan al gobierno a terminar teniendo que implementar una plataforma de pol\u00edticas diluida y menos ambiciosa con impactos de diversa intensidad. La disminuci\u00f3n de la inflaci\u00f3n lograda durante el 1 a 1 fue por lejos la m\u00e1s importante de toda la historia para un pa\u00eds latinoamericano. En abril de 1992, a doce meses de iniciado el programa, el resultado fue una inflaci\u00f3n interanual del 25%, mientras que en abril de 1991 hab\u00eda sido de 267% y en abril de 1990 hab\u00eda llegado al 16.904%, el segundo nivel m\u00e1s alto de la historia nacional despu\u00e9s del pico de marzo de 1990 cuando hab\u00eda llegado a ser del 20.263%. Y, para una mejor comparaci\u00f3n con el actual per\u00edodo de desinflaci\u00f3n, desde el primer mes del r\u00e9gimen (abril de 1991), el IPC mensual hab\u00eda ca\u00eddo al 5,5% desde el 11% del mes previo. Y, en los siguientes tres meses, se mantuvo en torno del 3%. Luego oscil\u00f3 entre el 1% y el 2% hasta mayo de 1993 y, a partir de junio de ese a\u00f1o, quebr\u00f3 definitivamente el piso del 1% hasta el estallido del modelo en diciembre de 2001. Esos resultados rutilantes tuvieron como pilar la credibilidad que aport\u00f3 la caja de conversi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n hubo otras pol\u00edticas muy relevantes en materia fiscal, de deuda, relacionamiento externo y atracci\u00f3n de inversiones extranjeras, donde Milei busca acomodar las piezas en un sentido similar pero, desgraciadamente para sus aspiraciones, vuelve a ser en un rango de inferioridad, como si su modelo fuese una segunda o tercera marca de la Convertibilidad. Una columna donde este gobierno posee un margen considerablemente m\u00e1s acotado en relaci\u00f3n al de Menem es el de privatizaciones de empresas p\u00fablicas. Por eso, con una dotaci\u00f3n de activos reducida por las anteriores privatizaciones y sin poder acceder a recursos de venta de activos p\u00fablicos que quedan y son muy atractivos como YPF y el Banco Naci\u00f3n y Naci\u00f3n Seguros, la dureza del ajuste que aplica Milei debe ser mucho mayor para mostrar garant\u00edas de pago de deuda p\u00fablica y as\u00ed alimentar negocio financiero. As\u00ed como la Convertibilidad fue la llave maestra para que un gobierno en Argentina pudiera recuperar credibilidad dado que aseguraba por ley que no podr\u00eda financiar su d\u00e9ficit fiscal con emisi\u00f3n monetaria, la motosierra y el ajuste monetario del gobierno actual son la expresi\u00f3n de la misma necesidad. Levantar la bandera de la solvencia fiscal llev\u00f3 a Milei a ir bruscamente a contramano de su discurso liberal con el incremento de la al\u00edcuota del Impuesto PAIS a las importaciones de bienes. Esa es la espina m\u00e1s dif\u00edcil de quitar (por amplio margen es el recurso que crece m\u00e1s aceleradamente y en abril pasado represent\u00f3 el 5,9% de la recaudaci\u00f3n tributaria total). La raqu\u00edtica capacidad de endeudamiento externo tambi\u00e9n condena al modelo a ser, en el mejor de los casos, una segunda marca de la Convertibilidad. El gobierno actual incluso debi\u00f3 recurrir a mecanismos que rozan lo coercitivo para tomar deuda, como el BOPREAL que fue el \u00fanico mecanismo otorgado a los importadores para financiar su negocio o el discutido bono a 2038 para el pago de deuda p\u00fablica a empresas energ\u00e9ticas. En cuanto al relacionamiento externo, si bien las relaciones carnales con Estados Unidos vuelven a emerger, este gobierno tambi\u00e9n carece del gran impulso al comercio que desde 1991 fue la creaci\u00f3n del MERCOSUR. Nuestro bloque comercial regional gener\u00f3 una gran contenci\u00f3n para poderosos sectores de la industria, en especial del sector de alimentos, metal\u00fargico y automotriz que, de otra forma, hubieran padecido como la gran mayor\u00eda de pymes industriales de sectores m\u00e1s atomizados que debieron afrontar abruptamente una competencia externa en un escenario de atraso cambiario y aumento de tarifas de servicios p\u00fablicos. Desde ya, la pol\u00edtica cambiaria es el s\u00edmbolo m\u00e1s elocuente del modelo de segunda en el que debi\u00f3 caer Milei con una depreciaci\u00f3n programada del 2% mensual que es insuficiente como ancla nominal para aplacar el proceso inflacionario. No s\u00f3lo porque el tipo de cambio sigue en ascenso, sino particularmente porque no consigue convencer a los formadores de precios de que en el corto o mediano plazo deber\u00e1 volver a modificarlo bruscamente para equilibrar las cuentas externas con una competitividad que sigue deterior\u00e1ndose de forma progresiva. Por lo tanto, para sostener el programa de pol\u00edticas y la desaceleraci\u00f3n inflacionaria es indispensable un ingreso de capitales externos de cualquier manera. Esos capitales son como agua en el desierto en este modelo para sostener la regla de atraso cambiario creciente. Aportar\u00edan una contenci\u00f3n transitoria y dar\u00edan lugar para que el sector productivo transable deba soportar un costo a\u00fan mayor, con un estallido posterior del modelo m\u00e1s tarde pero tambi\u00e9n m\u00e1s potente. En el inter\u00edn, los grandes negocios no transables, b\u00e1sicamente del sector financiero y de empresas que proveen servicios p\u00fablicos privatizados, como en la Convertibilidad, brillan por su rentabilidad en moneda dura. La desesperaci\u00f3n por atraer capitales se expres\u00f3 en el R\u00e9gimen de Incentivos de Grandes Inversiones (RIGI), desalineado de los par\u00e1metros internacionales en relaci\u00f3n a los beneficios otorgados para inversores y sin compromisos de desarrollo de proveedores locales. Esa oferta puso nuevamente de relieve el desinter\u00e9s del gobierno por el impacto de sus pol\u00edticas en la estructura productiva de nuestro pa\u00eds en t\u00e9rminos de su concentraci\u00f3n, extranjerizaci\u00f3n,"}