{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"El diario de guerra - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"k4FXqE0HjE\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-diario-de-guerra\/\">El diario de guerra<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/el-diario-de-guerra\/embed\/#?secret=k4FXqE0HjE\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El diario de guerra&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"k4FXqE0HjE\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/cdn4.chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/2deAbril-44AnosDeMalvinas3.jpg","thumbnail_width":700,"thumbnail_height":467,"description":"Vaya a saber el tiempo que llevaban pegados debajo del pupitre. Duros como estalactitas, testimonio oculto de acciones urgentes y furtivas para evitar la reprimenda de alguna maestra por masticar en clase, seguro. Por Roberto Caballero Lo primero que vi al zambullirme durante el simulacro de bombardeo que nos obligaron a hacer en la escuela, aquel abril helado de 1982, fueron esos chicles rosas y blancos adheridos al improvisado cielorraso de madera. Hab\u00eda otras cosas fijadas a la tabla que me resultaron indescifrables, al igual que la guerra que est\u00e1bamos ganando. As\u00ed lo dec\u00edan la dictadura y Cr\u00f3nica, el diario de H\u00e9ctor Ricardo Garc\u00eda, que se le\u00eda en casa. Que un d\u00eda titul\u00f3 \u201cPaz, Pan, Trabajo\u201d, con la foto de Sa\u00fal Ubaldini y las corridas por la represi\u00f3n y los gases en Plaza de Mayo. Y al otro, con esa misma plaza de fondo desbordada por otra multitud, celebraba desde su tapa la invasi\u00f3n a las Malvinas, vivaba al dictador Galtieri y repudiaba a \u201clos piratas\u201d. Comenc\u00e9 a recortar sus fotos para hacer un \u201cDiario de Guerra\u201d. Us\u00e9 unos cuadernos grandes, de tapas verdes y lomo negro, como los de los escribanos: quer\u00eda dar fe de patriotismo como los que donaban sus joyas en un programa de ATC y eran tratados con reverencia por una pareja de famosos como Pinky y Cacho Fontana. \u201cLa hermanita perdida\u201d sonaba por todos lados en la voz de Atahualpa Yupanqui, que de estar prohibido por comunista pas\u00f3 a ser el \u201cVicente L\u00f3pez y Planes\u201d del himno civil de la contienda, mientras los militares hac\u00edan lo imposible por masificar la \u201cMarcha de las Malvinas\u201d, de Carlos Obligado, ejecutada por bandas castrenses de afinaci\u00f3n esquiva. Es que la sociedad argentina se malviniz\u00f3 de modo fulminante. En pocas semanas supimos todo del Gaucho Rivero, de la turba de su suelo, de los ping\u00fcinos, la Gran Malvina y la Soledad. Lloramos a mares con el parte de Pedro Giachino, abatido por los \u201cpiratas\u201d durante el desembarco en Puerto Argentino, y dijimos como mantra que nuestros aviadores eran los mejores del mundo. Hasta Nicanor Costa M\u00e9ndez, el canciller de Galtieri, visit\u00f3 a Fidel Castro y obtuvo el apoyo del Movimiento de Pa\u00edses No Alineados en su reclamo de soberan\u00eda. Hubo guerrilleros sobrevivientes de los \u201970, de firmes convicciones anticolonialistas, que se ofrecieron para ir a la batalla junto a las Fuerzas Armadas que, vaya paradoja, hab\u00edan sembrado el territorio nacional de campos de tortura y exterminio para desaparecerlos. Creo que el hundimiento del crucero General Belgrano, ordenado por Margaret Thatcher cuando navegaba fuera de la zona de exclusi\u00f3n, con sus 323 muertos, fue el episodio que marc\u00f3 el primer cambio brusco en la percepci\u00f3n general sobre el significado de una guerra peleada por un ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n, incapaz de combatir seriamente con tropas de la OTAN. Eso que las abuelas llaman \u201cbaldazo de agua fr\u00eda\u201d, el m\u00e9todo casero para atacar cualquier borrachera. Porque Galtieri no fue el \u00fanico. La marcha del se\u00f1or Obligado, la del \u201cmanto de neblina\u201d, dej\u00f3 paso lentamente a Le\u00f3n Gieco con su \u201cS\u00f3lo le pido a Dios\u201d, un rezo pacifista pensado para otro momento y otro lugar, que sin embargo se convirti\u00f3 en sonido ambiente del retorno a la sensatez general, junto al \u201cReina Madre\u201d de Ra\u00fal Porchetto. Los G\u00f3mez Fuentes, los Kasanzew y otros predicadores de la farsa entrenados en la \u201cdoctrina de seguridad nacional\u201d salieron lentamente de escena para dar paso a la informaci\u00f3n que descubr\u00eda que Giachino hab\u00eda sido un marino represor, que a los pibes conscriptos los estaqueaban en la nieve los propios oficiales, que el Fondo Patri\u00f3tico desapareci\u00f3 y que la plata del Banco Central fue escondida durante la guerra\u2026 en Londres. A la derrota sigui\u00f3 un proceso de desmalvinizaci\u00f3n que, principalmente, padecieron los excombatientes, tratados como fantasmas de una pel\u00edcula b\u00e9lica que se esfum\u00f3 tan pronto como la alegr\u00eda por la vuelta de la democracia devor\u00f3 la congoja social por la muerte de los 649 soldados argentinos; parte de un universo involucrado en las operaciones de 23.544 efectivos, 70% menores de 25 a\u00f1os y m\u00e1s de la mitad de ellos, conscriptos. Seg\u00fan estimaciones de asociaci\u00f3n de excombatientes y veteranos, entre 350 y 500 de sus compa\u00f1eros se suicidaron a la vuelta del conflicto. La cifra oficial, unificada, no existe. En 1983, parte breve del texto del Informe Rattenbach, comandado por el general Benjam\u00edn Rattenbach y ordenado por la propia Junta Militar, que investig\u00f3 los horrores de la guerra dej\u00f3 saber \u201cque el an\u00e1lisis cr\u00edtico de los hechos (\u2026) lleva a la Comisi\u00f3n a considerar que los altos mandos de las FFAA, por ignorancia, por negligencia o por falta de previsi\u00f3n, actuaron con una apreciable dosis de improvisaci\u00f3n\u201d. En declaraciones period\u00edsticas, Rattenbach fue algo m\u00e1s claro: \u201cLa guerra de Malvinas fue un acto de deshonor para Argentina y para sus fuerzas armadas. Un conflicto en el que se utilizaron vidas humanas de manera irresponsable y sin sentido\u201d. Pero el informe completo reci\u00e9n se conocer\u00eda en 2012, cuando la presidenta Cristina Kirchner orden\u00f3 su desclasificaci\u00f3n. Era m\u00e1s grave en sus apreciaciones que lo que hab\u00eda trascendido anta\u00f1o: adem\u00e1s de la impericia militar, quedaron al descubierto torturas, vejaciones, violaciones y ejecuciones sumarias de la tropa propia y de las brit\u00e1nicas. M\u00e1s a\u00fan: Rattenbach hab\u00eda pedido fusilar a Galtieri y al resto. Fue bajo la gesti\u00f3n kirchnerista que se inaugur\u00f3 tambi\u00e9n el Museo Malvinas, en el predio de la ex ESMA, parte de la batalla cultural llevada adelante para \u201cmalvinizar\u201d y crear conciencia de los derechos soberanos sobre las islas y sus recursos, y no dejarlas ancladas a una narrativa b\u00e9lica, exclusivamente. Por estas horas, el gobierno negacionista de Javier Milei planea remover de sus instalaciones materiales all\u00ed exhibidos vinculados con el Operativo C\u00f3ndor, una misi\u00f3n clandestina de j\u00f3venes nacionalistas, cat\u00f3licos y peronistas temerarios que en plena dictadura de Juan Carlos Ongan\u00eda lograron desplegar siete banderas argentinas en las islas, para reclamar soberan\u00eda y democracia. Cada 2 de abril, vuelvo al simulacro de bombardeo y al \u201cDiario de Guerra\u201d, que todav\u00eda conservo."}