{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"De nazis, ratas y mandriles - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"mZguxtJ2bb\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/de-nazis-ratas-y-mandriles\/\">De nazis, ratas y mandriles<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/de-nazis-ratas-y-mandriles\/embed\/#?secret=mZguxtJ2bb\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;De nazis, ratas y mandriles&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"mZguxtJ2bb\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Congreso-Senado-PaquetFiscal-May2023.jpg","thumbnail_width":700,"thumbnail_height":467,"description":"Por Gustavo Gonz\u00e1lez* Por eso, hoy cualquiera puede ser acusado de nazi, fascista, comunista o zurdo. No interesa si el calificativo guarda relaci\u00f3n con la realidad, sino repetirlo con la asertividad suficiente como para que quien lo quiera creer se convenza. Esta semana, por ejemplo, Nicol\u00e1s Maduro afirm\u00f3 que Javier Milei era nazi y desde el gobierno argentino le respondieron que el venezolano era marxista. La candidata alemana Alice Weidel (mezcla de Milei en lo econ\u00f3mico y Villarruel en lo social), le explic\u00f3 este jueves a Elon Musk que Hitler hab\u00eda sido comunista. Cuando las verdades son cada vez m\u00e1s relativas, todo se puede decir sin necesidad de que sea cierto. La utilizaci\u00f3n de viejas categor\u00edas pol\u00edticas como herramienta para castigar o diferenciarse de adversarios actuales, es un cl\u00e1sico de la pol\u00edtica. Aunque desde el punto de vista period\u00edstico, lo interesante es intentar separar lo que parece ser de lo que es. Antinacional-socialista. M\u00e1s all\u00e1 de lo que signific\u00f3 un pasado criminal que la humanidad espera no repetir, el nacional-socialismo representaba un modelo pol\u00edtico y econ\u00f3mico en el que el Estado era el ordenador excluyente de la sociedad. Es cierto que Hitler privatiz\u00f3 numerosas empresas estatales, pero lo hizo siempre con un control estatal con participaci\u00f3n directa en sus administraciones. Tambi\u00e9n es cierto que el nazismo aceptaba la competencia entre empresas privadas. Pero, como en el caso de las privatizaciones, lo que prevalec\u00eda era el intervencionismo permanente del Estado, responsable de determinar en cada caso \u201cel inter\u00e9s nacional\u201d. El anarcocapitalismo de Milei est\u00e1 en las ant\u00edpodas de esas concepciones estatistas que inclu\u00edan un militarismo con aspiraciones imperiales. Su objetivo es la desaparici\u00f3n de todos los Estados en un camino que comenz\u00f3 en la Argentina (la primera experiencia mundial) con la presente transici\u00f3n hacia un Estado m\u00ednimo. La deshumanizaci\u00f3n del otro compar\u00e1ndolo con animales, es un arma tr\u00e1gicamente usada a trav\u00e9s de la historia Con el fascismo las distancias son similares, aunque el economista austr\u00edaco Ludwig von Mises, admirado por Milei, fue a su vez un admirador de Mussolini y estuvo afiliado a un partido fascista como el Frente Patri\u00f3tico de su pa\u00eds. Aquel estatismo nacional-socialista iba acompa\u00f1ado de un ultranacionalismo proteccionista. Lo contrario que pregona el globalismo librecambista del mileismo. M\u00e1s all\u00e1 de la cholula admiraci\u00f3n que despierta en Milei un nacionalista proteccionista como Donald Trump. En cualquier caso, lo que podr\u00eda inquietar de estas comparaciones hist\u00f3ricas no son sus diferencias. Deshumanizaci\u00f3n. Hace un mes, el Presidente escribi\u00f3 en sus redes el siguiente mensaje: \u201cA fumigar el Congreso, afuera las ratas\u201d. Lo que las cuentas libertarias recrearon con memes como el que ilustra esta columna: el Presidente-le\u00f3n gaseando, literalmente, a opositores personificados como ratas. El de \u201cratas\u201d es uno de los insultos m\u00e1s habituales que Milei les dedica a los legisladores (\u201cNido de ratas\u201d) o a cualquiera que no piense igual. Tambi\u00e9n son comunes en \u00e9l descalificaciones como \u201ccucarachas\u201d, \u201creptiles\u201d y \u201cmandriles\u201d. Que en general van acompa\u00f1ados de adjetivos como \u201casqueroso\u201d, \u201crepugnante\u201d, \u201carrastrado\u201d, \u201cbestia\u201d y \u201cbasura\u201d. En septiembre, Milei difundi\u00f3 un video en el que aparec\u00edan pol\u00edticos y artistas conocidos (todos cr\u00edticos de su gesti\u00f3n) infectados por un extra\u00f1o virus y caminando como en las pel\u00edculas de zombis. El t\u00edtulo era \u201cVirus Ku-K 12\u201d y hablaba de la enfermedad que se hab\u00eda expandido por el pa\u00eds durante los doce a\u00f1os de gobierno kirchnerista. El mecanismo de comparar a un otro al que se quiere degradar con un animal o virus, es preocupantemente recurrente en la historia y fue motivo de numerosas investigaciones. Una de las m\u00e1s recientes fue publicada en journals.plos.org y abarca los cr\u00edmenes del nazismo. En el estudio se se\u00f1ala que, \u201cal mismo tiempo que les atribu\u00edan a los jud\u00edos cualidades repulsivamente infrahumanas, la propaganda nazi frecuentemente equipar\u00f3 a los jud\u00edos con animales y enfermedades repugnantes.\u201d En 1987, el presidente de \u201cGenocide Watch\u201d, Gregory Stanton, desarroll\u00f3 las diez etapas en las que divide los procesos de violencia pol\u00edtica extrema. La misi\u00f3n de su entidad es detectar y advertir, como lo fue haciendo en las \u00faltimas d\u00e9cadas en distintos continentes, sobre situaciones comparables a alguna de esas etapas. La etapa N\u00b0 4 se denomina \u201cDeshumanizaci\u00f3n\u201d. Stanton la define as\u00ed: \u201cEs cuando los perpetradores llaman a sus v\u00edctimas ratas, cucarachas, c\u00e1ncer o enfermedad.\u201d Sometimiento. A la recurrencia de Milei para denigrar a quienes no piensan como \u00e9l al compararlos con animales y virus, se le agrega una obsesi\u00f3n suya no menos violenta: los mandriles y el ano de los mandriles. Su frase m\u00e1s reiterada es \u201cles dejamos el culo como un mandril\u201d. A la que luego agreg\u00f3 otras como \u201ca los mandriles mandales un container de vaselina\u201d. En sus mensajes, tambi\u00e9n muestra una fijaci\u00f3n similar con la vaselina. Desde \u201chay una producci\u00f3n de vaselina creciendo para economistas pifiadores seriales\u201d y \u201csi tuviesen un negocio de vaselina, estar\u00edan felices festejando\u201d, hasta su tristemente c\u00e9lebre: \u201cEl Estado es el ped\u00f3filo en el jard\u00edn de infantes con los nenes encadenados y ba\u00f1ados en vaselina.\u201d Sus met\u00e1foras violentas suelen estar referidas a alg\u00fan tipo de sometimiento sexual, en especial homosexual. Curiosamente, dos personas muy importantes para Milei se caracterizan por su homofobia. Uno es su bi\u00f3grafo y amigo Nicol\u00e1s M\u00e1rquez, negacionista de los cr\u00edmenes de la dictadura y quien sostiene que la homosexualidad es una enfermedad. El segundo es Hans Hoppe, el fil\u00f3sofo anarcocapitalista al que cita, quien sostiene que son \u201clos hombres blancos heterosexuales los que han demostrado mayor ingenio y destreza econ\u00f3mica\u201d. La superioridad racial forma parte de la etapa N\u00b0 2 de Stanton, a la que llama \u201cSimbolizaci\u00f3n\u201d, usando el ejemplo de los arios ante los jud\u00edos. Mientras que la \u201cDiscriminaci\u00f3n\u201d es la etapa N\u00b0 3, \u201ccuando se impide a las personas ejercer plenos derechos como ciudadanos y seres humanos\u201d. En la reciente cumbre de la CPAC, Milei sorprendi\u00f3 con una convocatoria que pas\u00f3 desapercibida: \u201cTenemos que ser como una falange de hoplitas (ciudadanos armados de la antigua Grecia), una legi\u00f3n romana\u201d. Despu\u00e9s redobl\u00f3 la apuesta con su deriva m\u00edstica: \u201cEllos nos atacan llenos de insolencia y de impiedad\u2026 El"}