{"version":"1.0","provider_name":"CHACODIAPORDIA.COM","provider_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/en","title":"Acerca de los zool\u00f3gicos humanos del Siglo 19 - CHACODIAPORDIA.COM","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"wy1SHq91ag\"><a href=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/acerca-de-los-zoologicos-humanos-del-siglo-19\/\">Acerca de los zool\u00f3gicos humanos del Siglo 19<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/chacodiapordia.com\/en\/acerca-de-los-zoologicos-humanos-del-siglo-19\/embed\/#?secret=wy1SHq91ag\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Acerca de los zool\u00f3gicos humanos del Siglo 19&#8221; &#8212; CHACODIAPORDIA.COM\" data-secret=\"wy1SHq91ag\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","thumbnail_url":"https:\/\/chacodiapordia.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Sociedad-Aborigenes-Onas.jpeg","thumbnail_width":700,"thumbnail_height":404,"description":"Por Mempo Giardinelli Y de hecho en todas las ciudadan\u00edas hay inquietudes al comprobar la evidente desidia de las autoridades nacionales, cuya incompetencia en esta materia es absoluta y quiz\u00e1s hasta criminal. Razones por las cuales muchos ciudadanos empiezan a sentir y expresar que malditos sean quienes los votaron y todav\u00eda hoy disculpan al r\u00e9gimen dizque &#8220;libertario&#8221;. Que vive en otra realidad y corrompe &#8211; imposible otro vocablo &#8211; a medio Congreso Nacional y a\u00fan m\u00e1s. Si faltaba una fruta podrida para echar a perder nuestro presente eran estos incendios, que est\u00e1n arrasando la Patagonia y otros territorios que parece que no les interesan a Milei y sus lameculos m\u00e1s que para sus negociados. Y entonces, y como si existiera nom\u00e1s, la Justicia Divina parece poner en claro que quienes entregan la Patagonia a ingleses, norteamericanos y \u00e1rabes millonetas y a cuantos cuadre, no se la van a llevar de arriba. Como se ver\u00e1, sin dudas, m\u00e1s temprano que tarde. Tantos robos y corrupciones bestiales como la de este r\u00e9gimen, y tantas ferocidades destructoras desde La Quiaca hasta Ushuaia, o sea de Norte a Sur pero tambi\u00e9n de Este a Oeste ya est\u00e1n dejando chiquitas a las corruptelas peronistas, radicales y kirchneristas, que tambi\u00e9n las hubo y est\u00fapidos quienes las niegan porque as\u00ed jam\u00e1s se recuperar\u00e1 la pol\u00edtica. Lo cierto es que hay en el escenario pol\u00edtico un exceso de &#8220;autodescastados&#8221; que roban y desguazan a la Rep\u00fablica con el idiota benepl\u00e1tico de mileistas originales y conversos idiotizados por necedad o ignorancia. As\u00ed funcionan como una suerte de restauradores coloniales, para quienes todo incendio es lo que sigue a una entrega antes robada. Lo que a su vez habilita a entender \u2013d\u00edgase como hip\u00f3tesis\u2013 el estupendo rescate que hizo al final de la semana pasada el siempre elogiable diputado provincial santafesino Carlos del Frade, acerca de verdaderos Zool\u00f3gicos humanos que fueron muy populares en el siglo 19. Hubo una organizaci\u00f3n llamada &#8220;Sociedad Imperial Zool\u00f3gica de Aclimataci\u00f3n&#8221; reproducida en Estados Unidos y Europa y tambi\u00e9n en la Argentina. Se trataba de miles de secuestrados en la Patagonia, \u00c1frica y Asia para exponerlos, violarlos, venderlos e incluso desguazar sus cuerpos con obvias crueldad y cinismo. Fue as\u00ed, desde los confines del planeta, como se inici\u00f3 la etapa del capitalismo que hoy se llama &#8220;imperialismo&#8221;. Un buscador de oro llamado Julius Popper aconsejaba secuestrar tehuelches y fueguinos con m\u00e9todos que luego se repetir\u00edan en estos saqueados arrabales del mundo. Titul\u00f3 sus sugerencias como \u201cConsejos para cazar fueguinos\u201d y sosten\u00eda que \u201cen este momento mandar\u00e9is levar el ancla y os har\u00e9is a la vela, los indios protestar\u00e1n seguramente pero algunos garrotazos de un lado, alguna paliza del otro y eventualmente una cadena o soga concluir\u00e1n por apaciguar vuestros espec\u00edmenes antropol\u00f3gicos\u201d. Pero los explotadores que manejaban estos zoos humanos de la segunda mitad del siglo diecinueve y primera parte del veinte, no pod\u00edan dejar de asombrarse por el amor profundo por las ni\u00f1as y los ni\u00f1os de estos pueblos originarios a pesar de semejante maltrato y a miles de kil\u00f3metros de sus lugares de nacimiento y crecimiento. Del Frade cita un caso emblem\u00e1tico: &#8220;\u2013Muero como he vivido, no me manda ning\u00fan cacique\u2013 dijo un tehuelche antes de ser lanceado. Lo que fue una verdadera y magn\u00edfica declaraci\u00f3n de identidad, individual y colectiva&#8221;. El apunte, subraya, &#8220;est\u00e1 en el pr\u00f3logo de un libro indispensable para estos tiempos de crueldad democratizada. Su autora es Norma Sosa, profesora de historia, quien ya public\u00f3, entre otras obras, &#8220;Mujeres ind\u00edgenas de la Pampa y la Patagonia; y Cazadores de plumas en la Patagonia&#8221;. Libros ambos en los que con estilo austero pero incontestable despliega fuentes, datos y fotograf\u00edas que generan una concepci\u00f3n profunda de la explotaci\u00f3n humana que era corriente entonces en los pa\u00edses m\u00e1s poderosos del mundo, donde organizaban el racismo como forma justificatoria ante los pueblos de sus propias naciones, que se pretend\u00edan superiores. No fueron pocas las experiencias de este tipo, con la que el mundo dizque &#8220;civilizado&#8221; procur\u00f3 apropiarse del conf\u00edn austral americano, para ellos una tierra vac\u00eda. En esencia un negocio, o un espect\u00e1culo, con pretensi\u00f3n cient\u00edfica y efectismo pol\u00edtico. Los zool\u00f3gicos humanos existieron por lo menos desde y durante la segunda mitad del siglo 19 y hubo reconstrucciones en los jardines zool\u00f3gicos europeos y otras instalaciones de distracci\u00f3n p\u00fablica. All\u00ed los pueblos extraeuropeos, expuestos en lucrativas giras, fueron al mismo tiempo \u00fatiles objetos de investigaci\u00f3n supuestamente cient\u00edfica de tipos \u00e9tnicos, como establece Norma Sosa en su libro \u201cTehuelches y fueguinos en zool\u00f3gicos humanos\u201d, publicado en 2020. Por esos mismos rumbos textuales transit\u00f3 la reconocida escritora Sylvia Iparraguirre con su libro &#8220;La Tierra del Fuego&#8221;, publicado por Alfaguara hace unos 20 a\u00f1os. All\u00ed recupera que en 1830 se llev\u00f3 a cabo un extra\u00f1o experimento que pretendi\u00f3 unir dos mundos diversos, en tiempo y en espacio. Jemmy Button, nombre ingl\u00e9s aplicado a un miembro de la comunidad y\u00e1mana del Cabo de Hornos, fue llevado a Londres junto con otros miembros de la misma etnia, con el fin de asimilarlos a la cultura brit\u00e1nica. Seg\u00fan expone Iparraguirre, el contacto entre este &#8220;buen salvaje&#8221; y una ciudad en la cima del progreso puso en evidencia el fracaso de la empresa, que culmin\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s en un ins\u00f3lito juicio en las islas Malvinas. La Tierra del Fuego exige una lectura revisionista a la vez que reflexiva porque el rigor hist\u00f3rico no cede ante la fascinaci\u00f3n novelesca. En 1854 se hab\u00eda fundado en Francia la mencionada &#8220;Sociedad Zool\u00f3gica de Aclimataci\u00f3n&#8221;, que pronto pas\u00f3 a llamarse \u201cSociedad Imperial Zool\u00f3gica de Aclimataci\u00f3n\u201d y que cuatro a\u00f1os despu\u00e9s contaba con 3.000 contribuyentes que pagaban cuotas anuales de 25 francos. Luego replicada en Estados Unidos y otros pa\u00edses de Europa, en ellos recalar\u00edan cientos de personas secuestradas en diferentes lugares del planeta con el fin de supuestamente &#8220;analizarlos&#8221;, pero a quienes en realidad se abusaba sexualmente para luego vender sus cuerpos o lo que quedara de ellos. Es conocido el caso de un buscador de oro llamado Julius Popper, que aconsejaba secuestrar tehuelches"}