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<oembed><version>1.0</version><provider_name>CHACODIAPORDIA.COM</provider_name><provider_url>https://chacodiapordia.com/en</provider_url><title>Napalp&#xED;, Loan y brutalidad burguesa - CHACODIAPORDIA.COM</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="MJmUGDnBaL"&gt;&lt;a href="https://chacodiapordia.com/en/napalpi-loan-y-brutalidad-burguesa/"&gt;Napalp&#xED;, Loan y brutalidad burguesa&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://chacodiapordia.com/en/napalpi-loan-y-brutalidad-burguesa/embed/#?secret=MJmUGDnBaL" width="600" height="338" title="&#x201C;Napalp&#xED;, Loan y brutalidad burguesa&#x201D; &#x2014; CHACODIAPORDIA.COM" data-secret="MJmUGDnBaL" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
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Desde entonces imagin&#xE9; y record&#xE9;, dolorosamente, cada uno de los 365 d&#xED;as de cada uno de los ya casi 100 a&#xF1;os, cuando esta nota se escribe a conciencia de un dolor que no amaina al evocar esa prolongada escena bestial imaginada a un siglo de distancia. Porque ese asesinato masivo en los bosques de Napalp&#xED; fue, sin dudas, una de las acciones m&#xE1;s repugnantes del largo y repugnante resentimiento burgu&#xE9;s argentino. Eran entre 400 y 500 personas &#x2013;varones, mujeres, j&#xF3;venes, ancianos y ni&#xF1;os&#x2013; y fueron fusilados mientras procuraban esconderse en los entonces cerrados montes chaque&#xF1;os. Eran varones y mujeres mayoritariamente de las etnias Qom y Mocoiqt (a quienes los &#x201C;blancos&#x201D; llamaban respecivamente tobas y mocov&#xED;es) que informados de las resistencias obreras en los quebrachales de la llamada &#x201C;Cu&#xF1;a boscosa&#x201D; del norte santafesino planeaban marchar en solidaria y pac&#xED;fica protesta hacia los ingenios azucareros de Las Palmas, en el Chaco, donde otros criollos y abor&#xED;genes reclamaban igual en las provincias de Santa Fe, Salta, Tucum&#xE1;n, Jujuy. Hab&#xED;a intereses econ&#xF3;micos de por medio, obviamente: el entonces Territorio Nacional del Chaco era una tierra de inmensurables riquezas por sus maderas infinitas y porque sus plant&#xED;os algodoneros hab&#xED;an constituido al territorio en el primer productor de algod&#xF3;n de la Argentina, como ya era sabido en todo el pa&#xED;s. Pero no era tierra de promisi&#xF3;n porque la explotaci&#xF3;n humana, el sometimiento y las condiciones laborales que a que se somet&#xED;a a los pueblos originarios eran de lisa y llana esclavitud. En Napalp&#xED;, a 120 kil&#xF3;metros de Resistencia por caminos dif&#xED;ciles y peligrosos, los abor&#xED;genes eran obligados a trabajar en condiciones repugnantes, ominosas, abusivas. Tanto que en esos d&#xED;as las comunidades Qom y Mocoiqt se declararon en huelga, hartos de in&#xFA;tiles reclamos y denuncias por malos tratos y sobreexplotaci&#xF3;n. Quiz&#xE1;s por su propio racismo, o estimulado por la ambici&#xF3;n y prepotencia del grupo de latifundistas que lo rodeaban, el gobernador Fernando Centeno, que adem&#xE1;s era productor algodonero y dirigente pol&#xED;tico del Partido Radical, y a quien hab&#xED;a nombrado el Presidente Marcelo T. de Alvear, no tuvo mejor idea que prohibir all&#xED; mismo que los abor&#xED;genes abandonaran el Chaco y ante sus reclamos orden&#xF3; la represi&#xF3;n. Que fue feroz, brutal, inesperada y excesiva, una balacera implacable que llovi&#xF3; tambi&#xE9;n sobre decenas de mujeres y ni&#xF1;os y sus mayores, todos huyendo desarmados e introduci&#xE9;ndose en la selva para sobrevivir, Desde hac&#xED;a entre 30 y 40 a&#xF1;os se hab&#xED;an lanzado campa&#xF1;as militares para someter a pueblos originarios en todo el pa&#xED;s, y en particular la Patagonia. Y el Ej&#xE9;rcito Argentino hab&#xED;a sido utilizado sistem&#xE1;ticamente y por sucesivos gobernantes, para aniquilar a esos pueblos ind&#xED;genas hasta la desintegraci&#xF3;n social y cultural de todas las etnias que habitaban desde tiempos inmemoriales los territorios de Salta, Formosa y Chaco, por lo menos. La represi&#xF3;n ese d&#xED;a en Napalp&#xED; no acab&#xF3; hasta el &#xFA;ltimo cad&#xE1;ver y el &#xFA;ltimo sobrevuelo del debut b&#xE9;lico de un avi&#xF3;n que hab&#xED;a donado el Ej&#xE9;rcito Argentino al flamante Aeroclub Chaco y alguien hab&#xED;a artillado para disparar a mansalva. Nunca pude sobreponerme a ese horror. Nunca acept&#xE9; viajar al sitio donde nuevas generaciones de argentinos de la etnia Qom rindieron sistem&#xE1;ticos homenajes anuales a sus muertos, generaci&#xF3;n tras generaci&#xF3;n. Nunca pude escribir sobre este horror que sin embargo, y afortunadamente, s&#xED; escribieron colegas, compa&#xF1;eros y amigos y en particular Francisco &#x201C;Tete&#x201D; Romero, escritor y docente, que para m&#xED; es una autoridad en el sinceramiento de los horrores del racismo local. Hoy redacto este desagravio a esa memoria y, a la vez, siento como que en estas l&#xED;neas corrijo mi adolorida historia personal. Quiz&#xE1;s, descubro, porque chaque&#xF1;os los dos, Juan Chico pudo ser mi hijo: era del 77 y yo de mucho antes. Profesor de Historia egresado de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y autor del libro &#x201C;Los Qom del Chaco en Malvinas&#x201D;, nos vimos varias veces pero no puedo decir que fuimos amigos, aunque &#xE9;l s&#xED; era amigo de algunos de mis m&#xE1;s queridos, y en varias ocasiones coincidimos en actos culturales y tambi&#xE9;n en alguno pol&#xED;tico aunque yo los evito. Pero bueno, &#xE9;l iba a lugares donde yo no iba y yo ac&#xE1; no voy a ning&#xFA;n lado. Albino Juan Oscar Chico se llamaba y&#x200B; fue tambi&#xE9;n escritor, poeta, historiador, &#x200B;director y productor de documentales, docente universitario y referente fundamental del pueblo Qom. Un intelectual de los buenos, serio, respetado y querido y que fund&#xF3; en 2015 la Fundaci&#xF3;n Napalp&#xED;, &#x200B;de la que fue presidente hasta que lo mat&#xF3; el maldito Covid, en Resistencia y 2021. No puedo no cerrar esta nota consignando la horrorosa coincidencia de que en estas mismas horas parece develarse otro horror argentino: en la hora que redacto estas l&#xED;neas me dicen que en la tele se est&#xE1; destapando la trata de personas que destap&#xF3; la tragedia de ese ni&#xF1;o hermoso que es &#x2013;no me atrevo a escribir fue, todav&#xED;a&#x2013; Loan. Pero s&#xED; deduzco que, como dos y dos son cuatro, en este pa&#xED;s en el que hubo bombardeos a&#xE9;reos sobre plazas y ni&#xF1;os, y hubo Videlas y Bussis, y Masseras y Men&#xE9;ndez, es bien dif&#xED;cil lo m&#xE1;s deseado: que este chiquito aparezca y con vida y no se lo traguen los monstruos de &#x201C;la trata&#x201D;. Lo que es improbable ahora que gobierna un loco desatado al que encumbr&#xF3; la mayor&#xED;a del mismo pueblo argentino y</description></oembed>
