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<oembed><version>1.0</version><provider_name>CHACODIAPORDIA.COM</provider_name><provider_url>https://chacodiapordia.com/en</provider_url><title>&#xBF;Locuras juveniles o falta de consejos? - CHACODIAPORDIA.COM</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="KW5AAtMfeD"&gt;&lt;a href="https://chacodiapordia.com/en/locuras-juveniles-o-falta-de-consejos/"&gt;&#xBF;Locuras juveniles o falta de consejos?&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://chacodiapordia.com/en/locuras-juveniles-o-falta-de-consejos/embed/#?secret=KW5AAtMfeD" width="600" height="338" title="&#x201C;&#xBF;Locuras juveniles o falta de consejos?&#x201D; &#x2014; CHACODIAPORDIA.COM" data-secret="KW5AAtMfeD" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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Lo cierto y evidente es que el pueblo argentino est&#xE1; ahora mismo amenazado por la ins&#xF3;lita, inesperada y aluvional popularidad de una persona que &#x201C;habla&#x201D; con sus perros, y dice tener 4 que en cierto modo lo &#x201C;asesoran&#x201D;. Un hombre que adem&#xE1;s es partidario del libre comercio de &#xF3;rganos humanos y, entre otros exabruptos y a los gritos, proclama su intenci&#xF3;n de &#x201C;eliminar&#x201D; el Banco Central. Y sujeto que a la vez adelanta, en discursos de combate, que convocar&#xE1; a economistas que ya fracasaron en las &#xFA;ltimas d&#xE9;cadas. Y por si fuera poco parece consentir otra posible decisi&#xF3;n autoritaria y cipaya, &#xE9;sta ofensiva para la memoria hist&#xF3;rica que el pueblo argentino guarda hacia los centenares de j&#xF3;venes inmolados en las Islas Malvinas cuando otro presidente, adem&#xE1;s beodo sin remedio, llev&#xF3; a la Argentina a una guerra cuyo ominoso final nos conden&#xF3; a ceder las Malvinas y pr&#xE1;cticamente todo el Atl&#xE1;ntico Sur. Es &#xE9;ste un hombre de potente histrionismo, que se expresa en todo o casi todo &#x2013; al menos lo que se ve en la tele o publican los diarios &#x2013; con afectaci&#xF3;n o exageraci&#xF3;n propia de un actor teatral, lo que en s&#xED; no tiene nada de malo. Pero s&#xED; puede ser peligroso cuando adem&#xE1;s afirma p&#xFA;blicamente que &#x201C;habla&#x201D; con seres superiores que le dictan conductas desde alg&#xFA;n m&#xE1;s all&#xE1; que s&#xF3;lo &#xE9;l cree conocer, y que no tiene, ni muestra ni reconoce, m&#xE1;s familia que una hermana a la que llama &#x201C;El Jefe&#x201D;, en masculino, y de quien se ignoran conductas o m&#xE9;ritos. Igual misterio rodea a sus progenitores, de quienes en apariencia est&#xE1; alejado y no suele hablar. Adem&#xE1;s, y a juzgar por informes period&#xED;sticos y apariciones televisivas, este candidato presidencial &#x2013; que suele expresarse con afectaci&#xF3;n e histrionismo propios de un actor teatral &#x2013; en m&#xE1;s de una ocasi&#xF3;n se ha desencajado. Entonces grita y amenaza si se lo contrar&#xED;a, y verdaderamente es impactante verlo en ese estado. Claro que tambi&#xE9;n ha sabido morigerarse &#x2013; obvia estrategia electorera &#x2013; como cuando fue presentado en apariencia de fingir amor por una actriz de la que es dable pensar que fue contratada para que el candidato &#x201C;tenga pareja&#x201D; y alguna &#x201C;normalidad&#x201D;. Al menos eso pareci&#xF3; pretenderse durante su presentaci&#xF3;n en un desgastado programa geri&#xE1;trico televisivo. Sin dudas excede a este columnista definir qu&#xE9; es una persona &#x201C;normal&#x201D;, cuyo ant&#xF3;nimo, en el variado lenguaje del vulgo argentino, ser&#xED;a mucho menos complejo y poco complaciente: audaz, insensato, desequilibrado o inmaduro (por lo menos). Todo lo cual parecer&#xED;a caberle al dedillo &#x2013;en el imprevisible presente argentino&#x2013; a semejante candidato a quien el imaginativo y muchas veces agudo lenguaje popular podr&#xED;a definir con gracia pero sin rigor m&#xE9;dico. Lo cierto es que en estas horas pre-comiciales este personaje sigue siendo materia de intensos an&#xE1;lisis y debates entre profesionales tanto de la pol&#xED;tica como del periodismo televisivo y de la far&#xE1;ndula. Y sobre todo, si se hace caso del siempre fr&#xED;volo mundillo porte&#xF1;o, tambi&#xE9;n esta figura importa y es tratada en mafiosos ambientes pol&#xED;ticos capitalinos como el mu&#xF1;eco alrededor del cual se tejen y destejen alianzas y rupturas siempre difusas y luego negadas, pero s&#xF3;lo porque de esa manera las exageraciones y falsedades se disimulan y desmienten como por arte de magia. Que es lo que son. Mientras tanto, en el modesto imaginario de millones de compatriotas cabe la muy seria posibilidad de que este candidato llegue a ser presidente de esta naci&#xF3;n, lo que podr&#xED;a habilitar a pensar a priori que cierto grado de locura, al instalarse en la Casa Rosada, habr&#xE1; alcanzado tambi&#xE9;n a millones de votantes. Ante perspectiva tan disolvente como la que podr&#xED;a avecinarse, no parecer&#xED;a sano permanecer en un silencio que de ninguna manera ser&#xED;a saludable. Y cuando hay en todo el pa&#xED;s por lo menos 30 o m&#xE1;s organismos o federaciones de profesionales de la salud, ser&#xED;a de esperar que no permanezcan en silencio. Es la salud de casi 50 millones de compatriotas lo que estar&#xED;a en juego. Si cualesquiera de esos trastornos mentales y/o espirituales se caracterizan por ciertas desconexiones de la realidad, aqu&#xED; hay un caso. Si la psicosis puede ser el resultado de un trastorno psiqui&#xE1;trico, como la esquizofrenia, aqu&#xED; puede haber otro. Y si se trata de desquicios mentales ocasionados por trastornos de salud, medicamentos o consumo de drogas, tambi&#xE9;n se requerir&#xED;a urgente atenci&#xF3;n. Los s&#xED;ntomas posibles en casos como el de marras &#x2013; tomado esto de enciclopedias y diccionarios &#x2013; ser&#xED;an delirios, alucinaciones, hablar incoherente y/o nerviosismo explosivo. La persona con tal tipo de trastornos, obviamente no suele ser consciente de su comportamiento. Los tratamientos, queda claro, incluyen medicamentos, terapias conversacionales y mucho tiempo. Por lo menos. Lo muy preocupante, a juicio de esta columna, es que casi nadie habla de esto. Ni en la pol&#xED;tica ni en el periodismo. O al menos no se expresan p&#xFA;blicamente ni facultativos ni asociaciones profesionales. Y mucho menos las castas pol&#xED;ticas. Lo que es por lo menos extra&#xF1;o, si no peligroso. Desde luego que no quiere esta columna ser alarmista, pero s&#xED; confiesa &#xED;ntima inquietud. Algo as&#xED; como esa misma alarma contenida que observa en innumerables compatriotas, y en conversaciones y actos en los que siempre aparecen &#x2013;como peligro inminente o al menos como riesgo cierto&#x2013; algunas expresiones desproporcionadas del candidato aludido, as&#xED; como la improvisaci&#xF3;n estent&#xF3;rea y sin fundamentos de futuras decisiones pol&#xED;ticas que de tomarse afectar&#xE1;n, sin ninguna duda, a 50 millones de personas de todas las edades, de todas las profesiones, de todos los conglomerados humanos.</description></oembed>
