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<oembed><version>1.0</version><provider_name>CHACODIAPORDIA.COM</provider_name><provider_url>https://chacodiapordia.com/en</provider_url><title>Elogio del silencioso amor al Paran&#xE1; - CHACODIAPORDIA.COM</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="lSQzh0OURg"&gt;&lt;a href="https://chacodiapordia.com/en/elogio-del-silencioso-amor-al-parana/"&gt;Elogio del silencioso amor al Paran&#xE1;&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://chacodiapordia.com/en/elogio-del-silencioso-amor-al-parana/embed/#?secret=lSQzh0OURg" width="600" height="338" title="&#x201C;Elogio del silencioso amor al Paran&#xE1;&#x201D; &#x2014; CHACODIAPORDIA.COM" data-secret="lSQzh0OURg" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
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En un domingo en el que hacen m&#xE1;s de 40 grados y bajo los roncos murmullos de la familia de caray&#xE1;s aulladores que vive en las alturas de la maravillosa cuadra amarilla de Ybir&#xE1;-pit&#xE1;s que coronan este barrio de chivatos y jacarand&#xE1;es todos florecidos, quien firma hojea y evoca las poes&#xED;as y las prosas que componen uno de los libros m&#xE1;s bellos que ha organizado y que public&#xF3; hace 30 a&#xF1;os, en 1997, la Editorial Desde la Gente, del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Y libro que bien merecer&#xED;a hoy una reedici&#xF3;n despu&#xE9;s de tantos a&#xF1;os. Aquella compilaci&#xF3;n, que ya entonces titul&#xE9; Padre R&#xED;o, es una antolog&#xED;a en la que inclu&#xED; prosas y poes&#xED;as de todos los tiempos, alusivas al r&#xED;o Paran&#xE1; y de los m&#xE1;s relevantes autores de los siglos 16 al 20, en la que campean textos de Ulrico Schmidel, Ruy D&#xED;az de Guzm&#xE1;n y Juan L. Ortiz, entre muchos otros. Qui&#xE9;n iba a pensar, entonces, que muchos a&#xF1;os despu&#xE9;s y ya en este tiempo de esperanzas adelgazadas y groseras bestialidades de los poderes pol&#xED;ticos, este columnista iba a tener que optar, domingueramente, por inventariar algunas reflexiones sueltas, porque, confesado, hoy para esta columna y respecto del Padre R&#xED;o todo es, por doloroso, dificil de redactar. Y quiz&#xE1;s tambi&#xE9;n porque, precisamente, al cierre de esta nota se reciben informes descorazonadores acerca de redes que tambi&#xE9;n da&#xF1;an la cabeza y el coraz&#xF3;n &#x2013;el esp&#xED;ritu mismo&#x2013; de millones de personas en todo el mundo, en todos los idiomas y en todas las tecnolog&#xED;as. Y red de cinismos y violencias, adem&#xE1;s, que resulta impactante y sugestiva por la masiva retirada de &#x201C;usuarios&#x201D; &#x2013;por llamarlos de alg&#xFA;n modo&#x2013; que se est&#xE1;n yendo de Twitter, Facebook, Instagram y otras redes. Hoy mismo, lunes 20 de enero y como muestra, en Francia 86 organizaciones y sindicatos se retiran de X como protesta por los incesantes contenidos de odio, teor&#xED;as conspirativas y de extrema derecha que anidan en esa red. Las razones que se enumeran no son las mismas en todos los casos, pero s&#xED; es repudiable cierto racismo exacerbado que identifica y une a muchos fan&#xE1;ticos de las redes, que se expresan con desprecio acerca de bastante m&#xE1;s de la mitad de la humanidad, o sea negros, orientales, gitanos, indianos y/o marginales en general. Por eso los presidentes Trump, Netanyahu, Zelensky o Milei, por citar casos, son encumbrados por sujetos no precisamente democr&#xE1;ticos, y algunos incluso se escudan en gabinetes retr&#xF3;grados y parecen perder hasta los modales, como se vio el viernes pasado en una conferencia de prensa en el Sur de los Estados Unidos donde a un periodista lo echaron de la sala por la fuerza debido a sus preguntas, agudas e inteligentes. Claro que los hind&#xFA;es, como los abor&#xED;genes, los &#xE1;rabes, los orientales o los africanos, esas grandes mayor&#xED;as de la Humanidad, son todos en general morenos, cobrizos, no blancos, y entonces suceden las cosas que suceden como aqu&#xED; nom&#xE1;s, en la provincia de Salta hace pocos d&#xED;as, o como en Jujuy y en el Chaco y en la misma CABA y en los suburbios de cualquier ciudad argentina donde el racismo condena y abusa, como este diario suele mostrar. La descomposici&#xF3;n planetaria es, ante todo y por sobre todo, una inc&#xF3;gnita fenomenal en la que el agua potable, las nieves y los grandes r&#xED;os son posibles &#xFA;ltimas esperanzas para la vida, mientras la composici&#xF3;n planetaria se ha ido agudizando. Basta considerar que los 1.500 millones de personas que habitaban el planeta Tierra en 1945, al terminar la Segunda Guerra Mundial, han pasado ahora a ser m&#xE1;s de 8.000 millones. Masas humanas que naturalmente coinciden en que quieren comer y beber y disfrutar y hacer pip&#xED; y pasarlo bomba. Pero no. En la refutaci&#xF3;n habr&#xED;a que remodelar el mundo e incluir la Esperanza y la Solidaridad como valores a formatear mediante la lectura y el desarrollo cultural. Eso que hoy en algunas sociedades parece estar en proceso de aborto generalizado. Si ni siquiera el cine se salva, hoy degradado a consumo de pochoclos en centros comerciales olorosos a salchichas. Entonces es claro que leer, salva. Porque leer abre los ojos, lema de nuestra modesta Fundaci&#xF3;n chaque&#xF1;a y disc&#xFA;lpese lo autoreferencial, pero leer salva y sana, leer es salud mental, leer dignifica porque serena esp&#xED;ritus y hace pensar y razonar. Leer no hace ruidos ni provoca. Leer estimula a compartir, y ense&#xF1;a y educa. Leer mitiga dolores y ayuda a sopesar, evaluar y desarrollar criterios, y lo mejor: silencia a necios y brutos y desautoriza a escandalosos al cuete. En los a&#xF1;os del exilio en M&#xE9;xico eramos poquitos los que a&#xF1;or&#xE1;bamos el Paran&#xE1;, acaso porque sab&#xED;amos que con el retorno a la Patria sus aguas seguir&#xED;an ah&#xED;, eternas y magn&#xED;ficas. Y este columnista da fe de ello porque aprendi&#xF3; a esperar con algunos grandes maestros que apadrinaron el exilio mexicano y para siempre: Edmundo Valad&#xE9;s, Juan Rulfo, Elena Poniatowska, Juan Jos&#xE9; Arreola, Pedro Orgambide, No&#xE9; Jitrik y tantos y tantas m&#xE1;s. Y todo con s&#xF3;lo murmullos alrededor, serenas lecturas y meditaciones, ponderaciones cotidianas y la inteligente evaluaci&#xF3;n, siempre y aunque no tuvieras un mango. Ah&#xED; aprendimos &#x2013; y fuimos legi&#xF3;n &#x2013; que la lectura, como Evita, dignifica y hasta calma el apetito si al menos ten&#xE9;s lo que leer. E igual para los hermanos del exilio, en M&#xE9;xico y Espa&#xF1;a, en Suecia y en Francia, Italia y dondequiera</description></oembed>
