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Que un d&#xED;a titul&#xF3; &#x201C;Paz, Pan, Trabajo&#x201D;, con la foto de Sa&#xFA;l Ubaldini y las corridas por la represi&#xF3;n y los gases en Plaza de Mayo. Y al otro, con esa misma plaza de fondo desbordada por otra multitud, celebraba desde su tapa la invasi&#xF3;n a las Malvinas, vivaba al dictador Galtieri y repudiaba a &#x201C;los piratas&#x201D;. Comenc&#xE9; a recortar sus fotos para hacer un &#x201C;Diario de Guerra&#x201D;. Us&#xE9; unos cuadernos grandes, de tapas verdes y lomo negro, como los de los escribanos: quer&#xED;a dar fe de patriotismo como los que donaban sus joyas en un programa de ATC y eran tratados con reverencia por una pareja de famosos como Pinky y Cacho Fontana. &#x201C;La hermanita perdida&#x201D; sonaba por todos lados en la voz de Atahualpa Yupanqui, que de estar prohibido por comunista pas&#xF3; a ser el &#x201C;Vicente L&#xF3;pez y Planes&#x201D; del himno civil de la contienda, mientras los militares hac&#xED;an lo imposible por masificar la &#x201C;Marcha de las Malvinas&#x201D;, de Carlos Obligado, ejecutada por bandas castrenses de afinaci&#xF3;n esquiva. Es que la sociedad argentina se malviniz&#xF3; de modo fulminante. En pocas semanas supimos todo del Gaucho Rivero, de la turba de su suelo, de los ping&#xFC;inos, la Gran Malvina y la Soledad. Lloramos a mares con el parte de Pedro Giachino, abatido por los &#x201C;piratas&#x201D; durante el desembarco en Puerto Argentino, y dijimos como mantra que nuestros aviadores eran los mejores del mundo. Hasta Nicanor Costa M&#xE9;ndez, el canciller de Galtieri, visit&#xF3; a Fidel Castro y obtuvo el apoyo del Movimiento de Pa&#xED;ses No Alineados en su reclamo de soberan&#xED;a. Hubo guerrilleros sobrevivientes de los &#x2019;70, de firmes convicciones anticolonialistas, que se ofrecieron para ir a la batalla junto a las Fuerzas Armadas que, vaya paradoja, hab&#xED;an sembrado el territorio nacional de campos de tortura y exterminio para desaparecerlos. Creo que el hundimiento del crucero General Belgrano, ordenado por Margaret Thatcher cuando navegaba fuera de la zona de exclusi&#xF3;n, con sus 323 muertos, fue el episodio que marc&#xF3; el primer cambio brusco en la percepci&#xF3;n general sobre el significado de una guerra peleada por un ej&#xE9;rcito de ocupaci&#xF3;n, incapaz de combatir seriamente con tropas de la OTAN. Eso que las abuelas llaman &#x201C;baldazo de agua fr&#xED;a&#x201D;, el m&#xE9;todo casero para atacar cualquier borrachera. Porque Galtieri no fue el &#xFA;nico. La marcha del se&#xF1;or Obligado, la del &#x201C;manto de neblina&#x201D;, dej&#xF3; paso lentamente a Le&#xF3;n Gieco con su &#x201C;S&#xF3;lo le pido a Dios&#x201D;, un rezo pacifista pensado para otro momento y otro lugar, que sin embargo se convirti&#xF3; en sonido ambiente del retorno a la sensatez general, junto al &#x201C;Reina Madre&#x201D; de Ra&#xFA;l Porchetto. Los G&#xF3;mez Fuentes, los Kasanzew y otros predicadores de la farsa entrenados en la &#x201C;doctrina de seguridad nacional&#x201D; salieron lentamente de escena para dar paso a la informaci&#xF3;n que descubr&#xED;a que Giachino hab&#xED;a sido un marino represor, que a los pibes conscriptos los estaqueaban en la nieve los propios oficiales, que el Fondo Patri&#xF3;tico desapareci&#xF3; y que la plata del Banco Central fue escondida durante la guerra&#x2026; en Londres. A la derrota sigui&#xF3; un proceso de desmalvinizaci&#xF3;n que, principalmente, padecieron los excombatientes, tratados como fantasmas de una pel&#xED;cula b&#xE9;lica que se esfum&#xF3; tan pronto como la alegr&#xED;a por la vuelta de la democracia devor&#xF3; la congoja social por la muerte de los 649 soldados argentinos; parte de un universo involucrado en las operaciones de 23.544 efectivos, 70% menores de 25 a&#xF1;os y m&#xE1;s de la mitad de ellos, conscriptos. Seg&#xFA;n estimaciones de asociaci&#xF3;n de excombatientes y veteranos, entre 350 y 500 de sus compa&#xF1;eros se suicidaron a la vuelta del conflicto. La cifra oficial, unificada, no existe. En 1983, parte breve del texto del Informe Rattenbach, comandado por el general Benjam&#xED;n Rattenbach y ordenado por la propia Junta Militar, que investig&#xF3; los horrores de la guerra dej&#xF3; saber &#x201C;que el an&#xE1;lisis cr&#xED;tico de los hechos (&#x2026;) lleva a la Comisi&#xF3;n a considerar que los altos mandos de las FFAA, por ignorancia, por negligencia o por falta de previsi&#xF3;n, actuaron con una apreciable dosis de improvisaci&#xF3;n&#x201D;. En declaraciones period&#xED;sticas, Rattenbach fue algo m&#xE1;s claro: &#x201C;La guerra de Malvinas fue un acto de deshonor para Argentina y para sus fuerzas armadas. Un conflicto en el que se utilizaron vidas humanas de manera irresponsable y sin sentido&#x201D;. Pero el informe completo reci&#xE9;n se conocer&#xED;a en 2012, cuando la presidenta Cristina Kirchner orden&#xF3; su desclasificaci&#xF3;n. Era m&#xE1;s grave en sus apreciaciones que lo que hab&#xED;a trascendido anta&#xF1;o: adem&#xE1;s de la impericia militar, quedaron al descubierto torturas, vejaciones, violaciones y ejecuciones sumarias de la tropa propia y de las brit&#xE1;nicas. M&#xE1;s a&#xFA;n: Rattenbach hab&#xED;a pedido fusilar a Galtieri y al resto. Fue bajo la gesti&#xF3;n kirchnerista que se inaugur&#xF3; tambi&#xE9;n el Museo Malvinas, en el predio de la ex ESMA, parte de la batalla cultural llevada adelante para &#x201C;malvinizar&#x201D; y crear conciencia de los derechos soberanos sobre las islas y sus recursos, y no dejarlas ancladas a una narrativa b&#xE9;lica, exclusivamente. Por estas horas, el gobierno negacionista de Javier Milei planea remover de sus instalaciones materiales all&#xED; exhibidos vinculados con el Operativo C&#xF3;ndor, una misi&#xF3;n clandestina de j&#xF3;venes nacionalistas, cat&#xF3;licos y peronistas temerarios que en plena dictadura de Juan Carlos Ongan&#xED;a lograron desplegar siete banderas argentinas en las islas, para reclamar soberan&#xED;a y democracia. Cada 2 de abril, vuelvo al simulacro de bombardeo y al &#x201C;Diario de Guerra&#x201D;, que todav&#xED;a conservo.</description></oembed>
