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<oembed><version>1.0</version><provider_name>CHACODIAPORDIA.COM</provider_name><provider_url>https://chacodiapordia.com/en</provider_url><title>Cuando los gatos no se reproducen - CHACODIAPORDIA.COM</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="krTH8vYtsu"&gt;&lt;a href="https://chacodiapordia.com/en/cuando-los-gatos-no-se-reproducen/"&gt;Cuando los gatos no se reproducen&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://chacodiapordia.com/en/cuando-los-gatos-no-se-reproducen/embed/#?secret=krTH8vYtsu" width="600" height="338" title="&#x201C;Cuando los gatos no se reproducen&#x201D; &#x2014; CHACODIAPORDIA.COM" data-secret="krTH8vYtsu" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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Y lo dir&#xE1;n, sin sonrojarse, desde los dispuestos a fulminar al &#x201C;librepensador&#x201D; que no se subordina a la voz incuestionable del l&#xED;der, hasta quienes andan por el mundo con el &#x201C;peron&#xF3;metro&#x201D; bajo el brazo, aunque nadie haya encontrado todav&#xED;a la unidad de medida del aparatito. De lo que hay menos dudas es que el movimiento pudo ser tanto &#x201C;el hecho maldito del pa&#xED;s burgu&#xE9;s&#x201D; como &#x201C;el hecho burgu&#xE9;s del pa&#xED;s maldito&#x201D;, ir desde los muchachos de la tendencia a Menem. Y si hablamos de identidad una forma peronista de afirmarla es recurriendo a la cita de frases del l&#xED;der fundador y rematar, al final del discurso, con alguna afirmaci&#xF3;n del estilo &#x201C;por eso, compa&#xF1;eros (y compa&#xF1;eras), es que somos peronistas&#x201D;. Entre las muchas virtudes del viejo l&#xED;der estuvo la de acu&#xF1;ar una frase ordenadora para cada ocasi&#xF3;n, incluso para la que nos ocupa. El t&#xED;tulo de estas l&#xED;neas hace que sea ociosa la cita, pero all&#xE1; vamos. Dec&#xED;a el General, &#x201C;los peronistas somos como los gatos, parece que nos estamos peleando, pero nos estamos reproduciendo&#x201D;, una afirmaci&#xF3;n genial para los per&#xED;odos de ascenso electoral, pero discordante cuando se viene de perder no una, sino muchas elecciones y, especialmente, cuando se lleg&#xF3; a la derrota pele&#xE1;ndose un mont&#xF3;n y sin reproducirse. La derrota siempre es una cat&#xE1;strofe, en especial si la herencia empeora sucesivamente. Sin embargo, tambi&#xE9;n encierra una solitaria virtud: la posibilidad de repensarse. Afirmar la identidad supone tener una lectura de la historia en general y de la historia econ&#xF3;mica en particular. Las distintas tribus citadas todav&#xED;a mantienen inexpugnables sus trincheras, incluso las facciones inexistentes en t&#xE9;rminos electorales y las que creen conservar muchos m&#xE1;s votos de los que realmente tienen y tendr&#xE1;n.Probablemente el principal activo de la actual gobernabilidad mile&#xED;sta sea la dispersi&#xF3;n de la oposici&#xF3;n, espacio donde los consensos son pocos, pero en el que comienza a consolidarse una visi&#xF3;n: esta vez deber&#xE1; existir un plan, un proyecto real que vaya m&#xE1;s all&#xE1; del presunto para&#xED;so perdido, sea en el 45 o en los primeros 2000. Ya no alcanzar&#xE1; con &#x201C;unidad hasta que duela&#x201D; se necesitar&#xE1; definir un rumbo claro, un plan de desarrollo sustentable con crecimiento y macroeconom&#xED;a estable en el lago plazo, tarea que demandar&#xE1; asumir lo que se hizo mal cuando algunos indicadores todav&#xED;a daban bien. El segundo consenso es que adem&#xE1;s de un plan deber&#xE1; existir un liderazgo que no provenga del dedo divino y nacarado. Es altamente probable que el nuevo liderazgo se cultive en el caldo agrio de la crisis, que se volver&#xE1; cr&#xED;tica a partir del &#xFA;ltimo trimestre del a&#xF1;o, cuando se acumulen los meses y la bronca del alto desempleo y la recesi&#xF3;n. Contra la ansiedad de los creyentes en la magia, los procesos de deterioro social no son autom&#xE1;ticos, sino bastante lentos. En el peronismo del presente nadie est&#xE1; en condiciones de jubilar a nadie, pero quiz&#xE1; haya llegado el momento de que baje el tono de los personalismos, que obligan a defender a libro cerrado per&#xED;odos completos de la historia. Es necesario revisitar los procesos econ&#xF3;micos de largo plazo que condujeron al actual presente dist&#xF3;pico. Milei es el producto del triunfo de la burgues&#xED;a en responsabilizar a la dirigencia pol&#xED;tica del fracaso en la construcci&#xF3;n de un proyecto de pa&#xED;s. Es el producto del fracaso de la dirigencia pol&#xED;tica en conducir a la burgues&#xED;a bajo un proyecto de pa&#xED;s y es el producto del hartazgo de la poblaci&#xF3;n por la persistencia de ese fracaso. Milei es la confirmaci&#xF3;n de que todo lo que la prensa hegem&#xF3;nica le enrostraba al kirchnerismo, la &#x201C;grieta&#x201D;, la &#x201C;crispaci&#xF3;n&#x201D;, la &#x201C;embestida&#x201D; contra alguno de los poderes del Estado, el presunto estilo autoritario o antirrepublicano, eran vulgares fuegos de artificio en la lucha pol&#xED;tica contra el peronismo del momento. Milei existe crispado, embiste contra todo el mundo, profundiza la grieta pol&#xED;tica y se defeca en las formalidades de la rep&#xFA;blica sin que a los viejos &#x201C;rep&#xFA;blicos&#x201D; de los medios se les mueva un pelo de indignaci&#xF3;n. Nunca el poder estuvo tan desnudo. El problema del peronismo nunca fue su estilo. Para sus adversarios fue la contradicci&#xF3;n de intereses, mirando hacia dentro el problema fueron sus dificultades para conducir la econom&#xED;a. Los procesos econ&#xF3;micos no tienen diez lecturas distintas. Las diferencias est&#xE1;n en los intereses que se defienden, pero los hechos son &#xFA;nicos. La expresidenta Cristina Kirchner, l&#xED;der indiscutida de una de las facciones del peronismo, volvi&#xF3; a mostrar esta semana el gr&#xE1;fico de nivel de salarios registrados a precios constantes desde mediados de los &#x2019;90 al presente, desde Carlos Menem a Milei, donde es claro que los tres gobiernos kirchneristas fueron etapas de mejoras salariales. Nadie puede negarle eso al kirchnerismo, que efectivamente nunca fue neutral en la relaci&#xF3;n entre el trabajo y el capital y por eso fue reelegido dos veces y lleg&#xF3; a conseguir el 54 por ciento de los votos en primera vuelta con 30 puntos de diferencia del segundo. Las sociedades no son desagradecidas. El kirchnerismo no es una etapa negra de la historia econ&#xF3;mica como hoy sus adversarios pretenden presentarlo. Por el contrario, se corresponde con una etapa de crecimiento y bienestar de la poblaci&#xF3;n. Sin embargo, ser&#xED;a un error quedarse con la foto de la consultora 1816 c&#xF3;mo s&#xED;ntesis del an&#xE1;lisis. Entre otras razones porque el nivel de salarios deber&#xED;a correlacionarse con el nivel del tipo de cambio, el que a su</description></oembed>
