“El presidente sigue en su misma línea. No ofrece cambios, ni flexibilidad, ni ningún espacio de diálogo. Nosotros estamos preparados para resistir, para luchar y para seguir peleando”, aseguró Fernández, integrante de la Asociación de Profesionales y Técnicos del hospital Garrahan (APyT). “Esperamos que los diputados sostengan el rechazo al veto”, afirmó.
Este miércoles por la tarde, el presidente Javier Milei vetó la ley de emergencia pediátrica a través del decreto 651/2025 publicada en el Boletín Oficial, una iniciativa que garantizaba una mayor asignación de fondos al hospital Garrahan.
En diálogo con los estudios de CIUDAD TV, la médica pediatra Rita Fernández, perteneciente a la Asociación de Profesionales y Técnicos del hospital Garrahan (APyT), se refirió a esta decisión del Gobierno nacional y aseguró que “es una sensación”. “Por un lado, lo esperábamos porque él lo había prometido. Por otro lado, teníamos la fe y la esperanza de que no sucediera”.
“Evidentemente, el presidente sigue en su misma línea; no ofrece cambios, ni flexibilidad, ni ningún espacio de diálogo. Nosotros estamos preparados para resistir, para luchar y para seguir peleando”, aseguró Fernández.
Lo primero será un paro de 24 horas previsto para este viernes en el nosocomio, medida que también incluirá al sábado.
Habrá un “ruidazo nacional” a partir de las 17, en defensa de los hospitales, de la salud pública y las universidades. Y en el contexto del paro del viernes realizarán una asamblea a las 13 para definir “las conductas a seguir”.
En principio, realizarán una conferencia de prensa la semana que viene “en apoyo a cuando los diputados discutan el rechazo al veto, para estar ahí movilizando y apoyando a los diputados”.
Fernández aseguró que la falta de financiamiento afecta a todas las áreas. “Lo que está pasando es que se están desmantelando interdisciplinarios por la renuncia de los profesionales que se ven obligados a buscar empleos en el ámbito privado para poder tener un sueldo digno. Esto desmantela los equipos de salud y redunda en la menor atención de pacientes en los turnos más alejados, en no poder cubrir la atención en forma adecuada, en turnos y en cirugías. Afecta en el trabajo cotidiano”, aseguró.
Lo que fundamentalmente piden es una recomposición salarial. “Tenemos los sueldos prácticamente planchados desde noviembre de 2023 y están por debajo de la línea de pobreza. Hay profesionales que se ven obligados a irse o a trabajar en formas inadecuadas”, indicó.
La recomposición a la que equivale este reclamo de 2023 es de un 100% de aumento “y que no haya ningún salario por debajo de la canasta familiar”.
“Este veto significa que la ley no se ponga en marcha, que no va a haber recomposición salarial, presupuesto y que vamos a seguir funcionando cómo estamos. Con lo que nos está pasando de grave que es la fuga de profesionales”, manifestó y explicó que además esto “corta la carrera de docencia porque son los profesionales que enseñan a las generaciones más jóvenes”.




