“Falta de rigor técnico e indiferencia social”. “El problema de los ‘trapitos’ no se resuelve con su prohibición total, sino con inclusión y control”. “Es un populismo punitivo que criminaliza la necesidad”. Es necesario ponerle rostro humano a la realidad social: del Tedeum a la insensibilidad punitiva del oficialismo municipal.
Por Mariano Brahim*
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pronunció una homilía que caló hondo en la fibra política del país durante el Tedeum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana. Ante la mirada del presidente Javier Milei y su gabinete, el religioso cuestionó con dureza los discursos de odio, marcando un puente entre los “odiadores de aquella época y los haters de hoy”, y lanzó un enérgico reclamo sobre la desigualdad.
“Tenemos que ponerle rostro humano. Nuestros hermanos que más sufren tienen nombre y apellido, son hermanos, no podemos ser indiferentes. Los ajustes y todo lo que estamos viendo en este tiempo afecta a los más pobres, y es duro”, dijo.
Este mensaje, debería ser minuciosamente leído e interpretado por el oficialismo Municipal de Resistencia, que impulsa hoy un proyecto de ordenanza enfocado en la prohibición total y la erradicación de la actividad de los cuidacoches, cuidamotos y limpiavidrios en el ejido municipal; una iniciativa que carece de rigurosidad técnica y que disfraza de “ordenamiento urbano” una preocupante indiferencia social.
Aduciendo una supuesta demanda comunitaria, los fundamentos de dicha iniciativa se sostienen sobre una falacia: afirmar que los cuidacoches son meramente personas en situación de calle que no deberían ocupar la vía pública. Esa premisa demuestra un absoluto desconocimiento de la calle y la compleja realidad social, ya que para muchas personas hoy, es esta la única alternativa de subsistencia para llevar el pan a la mesa en un contexto de asfixia económica provocado por las políticas del gobierno nacional, replicadas en la provincia por la gestión de Zdero.
Evolución histórica y social: de la emergencia a la regularización
La actividad de los cuidadores no nació de la marginalidad, sino de transformaciones socioeconómicas estructurales que atravesó la Argentina:
Los orígenes (principios del siglo XX): En las primeras décadas del siglo pasado, surgieron cuidadores informales que colaboraban con los vecinos acomodando carros y luego los primeros automóviles. Se trataba de una labor de “buena vecindad” donde los conductores les dejaban una propina voluntaria a cambio de vigilar los vehículos.
La transformación (décadas de los 80 y 90): Con la explosión del parque automotor y las sucesivas crisis, la actividad dejó de ser un servicio de ayuda comunitaria para convertirse en una salida laboral de subsistencia.
El quiebre de la crisis (2001): Ante el colapso económico y el desempleo masivo, miles de personas encontraron en el cuidado de vehículos una salida laboral de emergencia para “llenar la olla”.
El modelo inclusivo de 2018: cuando el Estado ordenó sin perseguir
En la capital chaqueña no es necesario inventar la pólvora ni apelar al desalojo policial; la historia reciente demuestra que la regularización con inclusión es posible. En el año 2018, en oportunidad de desempeñar el cargo de Subsecretario de Transporte de Resistencia, implementamos en la gestión municipal un sistema integral de estacionamiento de motovehículos que transformó a 200 cuidadores informales en operadores formales del sistema, en coordinación y asistencia permanente de la Guardia Comunitaria y las áreas de transito municipal.
Tras una audiencia pública con una altísima participación ciudadana, se definieron los espacios específicos del casco céntrico. El municipio realizó un censo y creó un registro estricto que exigía: ser mayor de edad y residir en la ciudad; acreditar una antigüedad mínima de tres años en la actividad; presentar certificado de antecedentes penales y una nota de recomendación firmada por los vecinos de la zona a asignar.
En ese marco, el Estado les otorgó credenciales, delimitó zonas y horarios, unificó las tarifas y les proveyó de indumentaria de trabajo. Todo el sistema de cobro fue coordinado mediante un convenio con la cooperativa que los nucleaba, conviviendo en armonía con el estacionamiento medido de automóviles operado por la empresa concesionaria. El resultado fue exitoso: se ordenó el flujo vehicular y se dignificó al trabajador, convirtiéndolo en un sujeto de derechos pero también de obligaciones que le corresponden como ciudadano.
Separar el delito de la exclusión social
Es imperioso debatir con madurez y sin generalizaciones peligrosas. Repudiamos de manera tajante cualquier acto delictivo, como el grave caso de extorsión sufrido recientemente por un adolescente de 16 años. La extorsión, la amenaza y la violencia son delitos que deben ser procesados, juzgados y castigados por la Justicia con todo el peso de la ley, sin importar quién los cometa.
Sin embargo, confundir el delito con una realidad social es un error conceptual y humano gravísimo. Meter en la misma bolsa a las mafias organizadas y a los trabajadores de subsistencia es estigmatizar la pobreza.
La prohibición que promueve el ejecutivo y dos concejales de la ciudad de Resistencia dejará a 200 familias en el desamparo absoluto; y cerca de 1.000 personas quedarán desprovistas de su único sustento diario.
Gobernar con madurez, no para el titular del diario
La función de un concejal – y más aún de aquellos que tienen la responsabilidad de gobernar – no es adoptar las posturas de un populismo punitivo vacío que solo busca el aplauso inmediato o el titular del diario. Una ciudad no se gestiona barriendo a los sectores vulnerables debajo de la alfombra, sino integrando su idiosincrasia, su morfología y respetando tanto los derechos colectivos como los individuales.
El problema del espacio público no se resuelve con discursos de barricada ni criminalizando la necesidad, sino con ordenamiento integral, fiscalización estatal, creación de registros y programas reales de inserción laboral que ya fueron aplicados con éxito y que hoy, más que nunca, es urgente recuperar.
Pedimos madurez política y respeto por las vecinas y los vecinos de Resistencia.
(*) Ex Subsecretario de Transporte Municipalidad de la ciudad de Resistencia (MC)
Creador del sistema de operadores de estacionamiento de motos año 2017, Resolución municipal Nº 326 / 2017 (ordenamiento con inclusión cuidacoches, cuidamotos, limpia vidrios, etc).




